Las luces, la piedra y el sol

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Tremendo Lío

Mírame, mírame y no resistas a la tentación de quererme

Rebeca nos miraba extrañada, que el padre de Zafiro la busque sólo por grafeno no le queda muy en claro, ella a estado escondiendo a sus padres, y de paso ella se ha mantenido al margen de todo este lío, pues terminó muy herida al saber que su abuela es parte de este desastre, tanto, que ese espíritu impenetrable que tenía, se volvió frágil, todo lo que ella creía se volvió nada. 

Niega tan pronto puede, para finalmente acceder a lo que Aldebarán le pedía, caminó hasta la bacha de la cocina, de donde quitó el líquido, no parecía muy contenta de hacer lo que hacía, sin embargo parecía entender nuestra premura. 

Quita unos granos de grafeno de una bolsa, para tirarlos en una pequeña botella de vidrio, pasa energía saobre él, provocando que el elemento vaya cambiando de forma, se estiraba, se alargaba, se convertía en una bola, y finalmente, parece explotar, convirtiendose en un líquido gris, creí que el proceso había terminado, pero no. Rebeca toma un poco de agua, se lo echa, para luego volver a pasar su energía sobre la botella, de nuevo el mismo proceso que hace un rato, pero esta vez llevó menos tiempo que la primera. 

Se acomoda el cabello tras la oreja, la verdad ella parece un ángel, como sacado de revista, y es imposible dudar que es hija de los Zapatinnis, la nariz es idéntica a la de Spiero, y sus ojos a los de Rita. Es hermosa, para ser honestos, y siento una rabia tremenda por que no haya vivido nada normal, porque le hayan arrebatado a sus padres, porque le hayan quitado su infancia. Creo que hay demasiada gente viviendo injusticias, dolores y perdidas por culpa de una ambición tonta. 

¿Conquistar al mundo me suena a una tontería? Pues sí, simplemente podriamos limitarnos a amar lo que tenemos de vida, a respetar la de los demás y disfrutar del paseo que nos regalan, pero hay quienes se buscan complicar, y nos arrastran a todos en medio de su infierno, y eso me parece injusto y torpe. 

 —Bien—Ella se acerca a mí mientras habla—Te lo bebes cuando estés en ojo de mar, miren, es una locura lo que van a hacer, y en estos momentos no soy quién para juzgarlos, mucho menos a mi líderes, pero permitanme decirles que...esto sólo va a traer más problemas, sin embargo, cómo sé que Helios es lo suficientemente estúpido para no hacer caso a mis advertencias, te doy esto— se gira de nuevo, y de su cajón saca un líquido dorado— Es oro, te hará vomitar el grafeno, lo que permitirá que puedas saltar. 

Tomo el otro frasco y miro a la chica con asombro, pues la verdad, no tenía idea que se podía contrarestar los efectos del grafeno. 

—Gracias Rebecca.—mi voz denota mi verdadera gratitud. 

—Sigo pensando que eres un niñaco Helios—Asegura y ambos reimos— Sin embargo, no voy a negar que nos has protegido a todos de mil cosas, lamento no ser útil a tu ejercito a estas alturas. 

—Eres más útil de lo que imaginas cuidando a tus padres, y de verdad estoy agradecido contigo por ello. ¡Gracias Rebecca!

—Gracias—Adebarán suena apurado.

Adebarán coloca una mano en mi hombro, y sé que esa es la señal de retirada, Rebecca da un abrazo a su tutor, luego a mí. Y sin más preámbulo los dos saltamos al lugar al cuál queremos ir. El sonido del viento moviendo las hojas de los árboles me trajo al día en que toda esta locura inició, mis ojos podían ver a Zafiro, aún recuerdo ese tímido beso en mi cuello. Poso mi mano sobre él para guardarme ese recuerdo.

Miro alrededor con dolor en el alma, y me pregunto ¿hay alguna forma de regresar? hay alguna manera de retroceder el tiempo y evitar tanto dolor ¿Cuál es el riesgo?

—¿Estás seguro que Ader vendrá?—pregunto a mi acompañante mientras camino sigiloso hasta la entrada a ojo de mar, no dejo de mirar a todas las direcciones, por temor a encontrarnos a algún enemigo. 

—Más que seguro, me costó convencerla, pero al fin, lo logré.

—Bien, supongo que me queda confiar en tí...

Llegamos ante la gran masa de Agua, y sin más preambulos, saco de mi bolsillo el frasco de vidrio con grafeno, miro de nuevo el líquido condensado, luego a Aldebarán, ¡Mierda! debí avisar por lo menos a Julia que estaría con él, ahora, no sé si valga la pena avisar a nadie más de mi paradero. 

Bebo el líquido, y tan pronto como este toca mi lengua, comienzo a sentir cómo me expongo ante sea lo que sea que esté alrededor nuestro. Todo a mi alrededor parece bailar, el mareo parece que siempre estuvo en mí, la respiración se me hace dura, y mis pies tambalean, pero tan rápido Adebarán se dió cuenta, me puso el hombro para que no vaya al suelo, finalmente logro estabilizarme, para verla a ella, vaya, hace años que no nos cruzabamos, y parece que el tiempo lo único que ha hecho con esa mujer es hacerla más hermosa. 

—¡Buenas noches! o Buenas madrugadas, da igual—dice sonreindo—Tanto tiempo, Helios ¿Cómo estás?

—No es el mejor momento de mi vida a decir verdad—wow, estas débil me saca filtros.—La vida es un asco, para ser honestos—río un poco descontroladamente—Soné a Zafiro ¿Verdad?



Bsar90

Editado: 20.02.2020

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