Las luces, la piedra y el sol

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Que Arda Troya

Los sueños se tiñen de negro, cuando la sonrisa se hace de sal. 

Zafiro estaba siendo custodiada por Andree, estamos caminando en medio del bosque a unos cuántos metros de la nueva casa en la que estamos escondidos, hemos tenido que cambiar de ubicación luego de todos los estragos que causaron Yeru y Alex. 

Volver a los mecanismos de defensa de hace años, haciendo saltos desde varias terminales, no es tan divertido no poder hacer directamente el salto al sitio al que quiero, pero bueno, estrategias son estrategias, y la seguridad de nuestros chicos está antes que nada. 

Andree, Liza y Yeru no dejaban de hablar, como si fuera que esta es una reunión de amigos, y simplemente vamos a una excursión.

Intento no concentrarme en su voz, porque de verdad me tiene loco, quisiera echar a los dos, y quedarme a solas con Zafiro. 

A veces pienso que es sólo el hecho de que ella es imposible para mi lo que provoca tanta irracionalidad en mi ser. 

Tengo una mujer que me quiere, que cuida de mi, y está conmigo siempre, pero miren lo idiotizado que estoy por una Astram, tanto que me olvidé hasta de la existencia de Julia, si no fuera por lo que me dijo Zafiro, ni la hubiera tenido en cuenta. 

Llegamos al campamento, y me volteo a ver a Andree de mala gana, muerto de celos y rabia, lo reconozco, no debería de tratar así a mi mejor amigo, ¡Dios! fué el quién estuvo en las buenas y las malas, y si bien, de adolescentes nos odiamos, la verdad es que con los años nos hicimos socios, hermanos, compinches. 

Pero ¡carajo! cómo me duele ver que Yerutí hable con él y no conmigo, me siento impotente, como un niño de 5 años al que le negaron los dulces.

—¿Estás bien?— me susurra cuando atravesamos el patio.

—No...—Andree se separa de mí mientras Liza se lleva a Zafiro por delante, no pude evitar posar mis ojos en el cuerpo de esa mujer, para terminar con la cabeza hecha trizas de tanto que quiero correr tras ella y...

—No lo puedo creer—La voz de Andree me interrumpe— 15 años, y no tiene el mismo efecto... es peor.

Me cruzo de brazos, y esta ropa ya ajusta en demasía mis brazos, debo pedir una talla más, después de que me puse a entrenar como loco todo me queda pequeño. 

—Mejor ni hablemos Andree. 

—Al contrario Helios, este es el momento... no querrás entrar a esa casa y que Julia te vea encerando el piso... una cosa es saber que Amit te guste, que sea la madre de tus hijos, que estés enamorado... lo que quieras, la obviedad de esto, es lo que todos nosotros nos esperabamos, te juro que hasta Julia sabía que el día que volvieras a ver a Zafiro iba a perder, pero ¡mierda Helios! Cierra la boca, que se te cae la lengua.

—¡No puedo Andree! Antes pensaba que era sólo la energía, pero hoy... ufff 

—Te comprendo viejo... pero, es importante que te tranquilices y que pienses en cómo disimular, de verdad se te cae la cara de tan derretido que estás. 

Me rasco la nariz con ese comentario, la verdad me pone muy nervioso ser tan débil ante Yeru, Andree tiene razón debo de controlarme, no puedo permitir que Julia, o las niñas me vean tan expuesto. 

Volteo de nuevo para darme cuenta que tanto Liza como Zafiro ya entraron a la casa ¡PUUUUTA MADRE! Salgo corriendo hasta la entrada, debería avisar primero a todos que tendremos a Yeru en la casa, pero llego tarde. 

Tras mío también entra Andree, y todos los que estaban en su clase de diseño de defensas con Saskia y Fer quedan mirándonos, a eso sumemosle que el enorme salón es el centro de la casa. 

El maldito diseño de este lugar es como el de un anfiteatro, por obvias razones, mucha gente, es más fácil controlar a los adolescentes y se tiene la visión perfecta de los hechos en los 5 pisos... Todos los dominis estaban mirando a la recién llegada. 

La gente se acercó a las barandas de los pisos superiores, y los chicos que estaban en el gran salón, limpiándose las heridas algunos, otros anotando las indicaciones de Saskia, y unos cuantos que estaban practicando los sellos, quedaron en silencio... pero no por mucho, al rato se rompió el murmullo en todas las direcciones. 

Eleonor, Elena y Elaine se apresuran en venir corriendo junto a mi, para darme un abrazo, a las tres las recibo y le doy un beso en la frente a cada una. Abrazadas a mi se giran para mirar a su madre quién ni siquiera las ha saludado, ella está concentrada en estudiar el lugar.

Podré estar como perro faldero, pero no soy estúpido, ella está analizando cada rincón de este lugar para planificar su huida. 

Andree llama al silencio y este se instala de forma natural, causando que nadie se mueva de su lugar, exceptuando Julia, ella se abre paso entre los presentes, para finalmente quedarse quieta a mitad de camino, al ver a Zafiro, su semblante cambió, volviéndose más blanca de lo normal. 

Yeru no dudó en clavar sus ojos en ella, y creo que es justo esto lo que esperaba, era esta reacción,  lo ha conseguido. 

Andree me mira, esperando a que hable, así que tan rápido como puedo me separo de mis hijas que quedan tras mío, y sé que mirando a su madre, con ganas de ir por ella, preguntarle mil cosas, tal vez ver si la pueden abrazar, sentir, ser sus hijas. Para que negarlo, yo también quiero que eso pase. 



Bsar90

Editado: 20.02.2020

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