Las luces, la piedra y el sol

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Predecible

Una taza se café en mi mano... de nuevo, la llamada de atención de Berenice por que no me bastó servirme lo a las 3:30 de la mañana y le puse un chorro de whisky.

Miro las estrellas y bebo del liquido, amargo, ardiente, sin una pizca de azúcar, nada más que puro veneno.

Apoyo mis codos sobre mis muslos y miro de nuevo arriba, esperando contenerme sólo unos minutos más, una hora, un día, una semana o un mes, pero nada.

-Julia te ha echado...-La voz de Andree llega a mis oídos y automáticamente niego, mientras le doy otro trago a mi brebaje.

-Ni siquiera fui... ya se que nuestra relación se terminó y no soy del tipo que quiere enmendar... algo que ... hace mal a un tercero... casi te iba a decir que no soy de los que ruega, pero pecaria de mentiroso...

>>Desde que la vi me quiero arrodillar ante Yeru y arrastrarme para que se quede conmigo... patético, de verdad.

Doy otro sorbo al café y dejo que me queme todo el interior mientras hago una mueca.

-Te voy a ser sincero, aunque no quieras... todos en esta casa sabíamos que esto pasaría, de verdad, nadie duda que te estás muriendo por dentro, y que en cualquier momento irás hasta ella, te aseguro que hay una gran apuesta a ver cuanto tardas en ir junto a ella.

-¡Qué ridículo!-anuncio con enojo tomando más café -Deberían ponerme grilletes para evitar que vaya tras ella.

-Nadie ataja al amor.

Andree me quita la taza de café y me mira con severidad. ¡mierda!

-¿Te dijo Berenice que le puse whisky?-pregunto frunciendo el sueño.

-No hizo falta, lo huelo desde aquí.

-Te juro que no estoy ebrio.-Aseguro mientras me froto la nariz.

-Lo sé... si lo estuvieras ya estarías arriba.

Aprecio el cielo de nuevo, mientras la lluvia se prepara, los siento, las nubes y el aire se cargan de esa tensión que te anuncia que luego vendrá La Paz.

-Entonces ya terminó...-Andree se encoge de hombros- Yo no quiero ser un mal consejero, pero si mueres con Zafiro... ¿por qué no vas por ella?

-Porque es lo obvio.-le doy un trago largo al café hasta dejar la taza vacía.

-Entonces usa lo obvio a tu favor. Te apuesto, lo que sea, que sí, Zafiro planeo gran parte de esto, pero no al 100%, se notó, ella no se esperaba quedar sin poderes.

Andree apoya su cabeza sobre su hombro, y me da confianza su comentario... por supuesto, tiene razón, estamos 50/50 y es esa la razón por la que Tamirá no se ha Guardado una palabra, para hacerme creer que estoy bajo su mano, como una ficha más.

Tiene razón, Yeru no lo tiene todo controlado, pero de todas maneras, no debería yo estar preparando una estrategia para paliar el ataque que hemos recibido de los perfugas.

-Papi-La voz de Aila hace que Andree y yo volteemos.

-¿qué ocurre princesa?-Pregunta Andree cuando su hija viene hasta él y lo abraza por la espalda.

-Tengo pesadillas-su voz estaba quebrada.

-Se lo dijiste a mamá-No, ella está en el cuarto de las mellizas, ellas también estaban con pesadillas.

Bajo la taza en el suelo y me levanto de golpe para mirar a Aila, quien a su vez fue contenida por los brazos de su padre quien también se puso de pie.

Miré al edificio, para ver que las luces se prendían una tras otra, esto no está bien.

La puerta que da hacia el patio se abrió, para que Berenice arrastre sus pasos y se acerque a mí.

-Pesadillas... -me susurra-No son pesadillas.

-Los quieren meter auna gran bifurcación.-Aseguro cuando las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer, y gran mierda que tienen todas las condiciones-Es Beatriz...

-Definitivamente-Etiel contesta mientras abre la puerta, su rostro se ve cansado. Paseo mis ojos en ambos, y pregunto por un segundo cuándo tendrán paz ellos. -Debes venir a ver a Aurora y trae a Elena.

Ni bien termino de decir eso, me metí a la casa. Atravesé el gran salón a grandes zancadas, para subir las escaleras que dan al segundo piso.

Mientras apresuro mis pasos sobre los escalones, siento que alguien me sigue, volteo, para ver a Ebe quien traía a su pequeño en brazos.

-¿Has visto a Franco?-Me pregunta.

-Salió en una misión -Comento, ni bien pude lo envié a él y a René a que sigan los pasos de Alex y Lior, necesito encontrarlos, y por sobretodo a Bruno.

-Entonces... necesito a Elena. -Su rostro se pone serio, mientras su hijo esconde la cabeza en su cuello.

-¿Por qué?-Frunzo el ceño cuando escucho la voz de Etiel llamándome.

Miro abajo y veo que tienen en brazos a Aurora.

-Las almas que habíamos purificado... se están ensuciando.

-¡Yeru!-Digo enojado su nombre, pero de inmediato el rostro de Ebe me hace saber que no es ella. -¡La puta que los parió! Es por eso que Beatriz los está metiendo en una bifurcación, está ensuciando almas así.

-¿Puedes evitar las groserías ante mi niño?

-¿cómo es que tienes tiempo de pensar en eso? Bien... ve por Elena, y resuelvan eso, di a Eleonor y a Elaine que vengan conmigo.

En una corrida desesperante vuelvo a bajar las escaleras y me acerco a Etiel y Berenice.

El ruido de los murmullos me hacen temer, pero tengo la confianza en mis soldados entrenados, ellos podrán con esto, de eso no hay dudas, así que, es mejor bloquear las otras preocupaciones y enfocarme a lo urgente.

Miro el cuerpo de Aurora, para darme cuenta que ella está en un transe absoluto, sus ojos se mueven en todas las direcciones, y carajo... reconozco esos síntomas.

-Bajenla al suelo-Etiel obedece y coloco mi manos sobre el vientre de la chica, pero no logro atravesarla con mi energía.

-No podrás...-Asegura Berenice cuando coloca la cabeza de la chica sobre su regazo. -Debe ser una designada.

-Se supone que ella es una guardiana ¿cómo es que está en una bifurcación si no está débil?-pregunto enojado.

-La sangre es más espesa que el agua-La voz profunda de Etiel me eriza la piel. Es verdad, es hija de Dara y Dorot-Necesitamos a una designada, Helios.



Bsar90

Editado: 18.02.2020

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