Las luces, la piedra y el sol

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¿Sorpresa?

Cuando caes todo parece moverse en cámara lenta, y así era mi vida, una película de 2 cuadros por segundo,todo daba igual, todo importaba nada.
 


El sonido de los cuervos llegaban a mis oídos  estaba yo en medio de un maizal, los tambores sonaban, siendo golpeados metódicamente por algunas manos, mis pasos eran lentos en medio de tan espeso obstáculo.

Mis ojos apenas se abrían  y mi piel comenzó a sudar con inmediatez, mientras la voces de algunos golpeaban mi ser, como si me tiraran algún tipo de ataque, los cascabeles sonaban con fuerza y las voces que tenían un origen grutal me llenaban la cabeza de imágenes extrañas.

Parecía un conjuro, magia quizás, pero sé perfectamente que es, ese cántico, los hacen las personas que intentan quitar almas sin una herramienta extractora.

Mi corazón dio un brinco, por que muy en el fondo esas voces me sonaban familiares, a pesar que las oí por tan poco tiempo.

Finalmente, llegué al origen, y caí en la cuenta de en donde estaba. Este es un recuerdo de energía, uno que no estira mis vivencias, es uno de esos que analiza mi sangre, mi memoria genética. Amit es muy astuta, y creo que eso me llena de miedo.

Y ahí estaban, 8 personas, rodeando a un niño  que estaba atado a un poste, quizás de un año, aproximadamente.  Las manos de las personas se movían de un lugar a otro, y del cuerpo del niño se desprendían luces blancas.

Desde aquí podía ver que su intensión no era sacar su Alma por completo, pero si cantarlo, debilitarlo. ¿Quien haría eso con un niño?

La respuesta era obvia. Estaba en medio de una de las tácticas sucias de mis padres, y el chico que está colgado en el poste, no es más que Lior. Debo admitir que me da asco ver esto, saber que mis padres fueron capaces de hacer eso.

Lo peor es que su sangre, corre en la mía, y mi ser entero está alimentado de su esencia, así que sus pecados, también son míos.

Las 8 personas que estaban allí  aparentemente terminaron su ritual, bajaron sus manos, y mis padres se intercambiaron una mirada.

Mi padre lleva una especie de capa que le llega hasta el talón, y en su cuello veo el símbolo nemosorum, mientras que mi madre tiene un vestido muy entallado, dejando ver en su espalda su sello.

Me acerco a ellos, para escuchar de qué hablan, cuando veo que sobre el hombro de Lior bajan unas aves. Para ser honesto, me gustaría estar realmente aquí, y bajarlo de allí, si, es mi enemigo, lo odio con todo mi ser, y hoy en día soy capaz de matarlo, pero ahora, veo su versión inocente, y la verdad nadie se merece esto.

Los nemosorum que acompañaban a mis padres se ponen en ciculo, y oigo los vítores, y sus risas repugnantes llenas de júbilo, ¿cómo es que me da gozo semejante bajeza?

—Con esto damos un golpe bajo a los Venzá—dice una mujer de cabello entulado y color azul—Les daremos el susto de sus vidas. Y la advertencia de que podemos quitar las almas a sus hijos si no se rinden ante nosotros.

—Esperemos que lo hagan, y que sean capaces de tomar una decisión—Dice mi padre mientras todos asienten—,No hay mejor elección que yo como Antiguo para los nemosorum de esta región.

—Pretencioso, y bruto— la mujer que conozco como mi madre habla con burla—No hay nadie mejor yo, querido.

—¡Mi amor! Eso no importa, lo único que importa es que los venza no ganen esta guerra.

—Tremendo susto ya se llevarán al ver a su príncipe en medio de este maizal.

El tío Candy se acerca a ambos, y susurra algo en el oído de mi madre, para finalmente  intercambiar  una mirada con mi padre.

Las personas que rodean a ambos quedan quietas, y por lo visto en espera de sus ordenes, el semblante de mi madre cambió a preocupación, pero a la vez era como si acabara de recibir una muy buena noticia.

— Encontraron a la niña, a la que hemos buscado por tanto tiempo...—anuncia con júbilo, pero con la voz temblorosa.

—Pero...—anuncia mi tío Candy cuando mi madre le ofrece una mirada de rabia.

—Pero, sus padres la tienen encerrada, y al parecer, son nemosorum rezagados, no tienen ideal, ni líder, y están siendo vigilados...

—Por dominis domo y perdidos...—completa mi madre mientras se relame el labio.—Querido, creo que no vamos a esperar a los Venza, e iremos en busca de nuestro tesoro.

—Como ordenes hermosa mía, al fin y al cabo, el chico no podrá ir a ningún lado.

Y con esas declaraciones, los nemosorum que estaban allí se tomaron de las manos y realizaron un salto, mi cuerpo y mente, inmediatamente se trasladó con ello.

El cielo de la nada se puso gris, o quizás, es porque estamos muy lejos de nuestro punto de partida, el viento se hizo presente, y las gotas de lluvia comenzaron a llegar.

Me giro sobre mi propio eje para mirar a todos y el paisaje que nos rodea, este sitio está lleno de árboles y la casa a la que rodean los nemosorum se parece bastante a... mierda, esa era la casa de Alex, allí fue dónde yo la conocí. ¿Qué mierda está pasando?

Mi padre camina hasta la entrada, la cual está vigilada por humanos ordinarios. No bien estos se acercan a él, los pone a dormir, ¿así  de fácil?

Ingresan al gran patio, y yo los veo tan tranquilos mientras más guardias se acercan a ellos, con un sólo movimiento los alejan.

Del otro lado puedo ver como un par de  personas intentan huir, un hombre y una mujer, pero en los brazos del hombre iba una niña de quizás unos 3 años, grave error, eso hace que sea lento, y el blanco perfecto de estos cazadores.

No hizo falta tan siquiera contar los segundos, para estar a lado de estas personas, a la mujer la ataron contra u  árbol, y al hombre lo rodearon  con cautela  porque él abrazaba a la niña  la cual parecía estar durmiendo.

Y ahora que me fijo en los detalles, ese hombre, era al que llamábamos como el padre de Alex. Él parecía asustado, pero determinado a no soltar a la niña.



Bsar90

Editado: 20.02.2020

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