Letra & Música

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Capítulo 9. Tiernos cuidados.

Es curioso, nunca pensé que volvería a este parque a ver a Axel, un parque que guarda gratos y buenos recuerdos porque a pesar de que él me lastimo demasiado, me dio una época de mi vida donde fui feliz y conocí lo que el amor te podía dar.

Caminé hacia una banca donde lo vi recargado con la vista fija en su celular. Ladeé un poco la cabeza y noté que caminaba un poco lento para observarlo. El chico que antes me volvía loca con su sola presencia producía una extraña sensación de fastidio, tal vez porque no estaba muy a gusto con esta visita sorpresa.

Alzó la mirada y se quedó mirándome como si no creyera que estuviera ahí, incluso como si no me reconociera, pero dudo haber cambiado demasiado físicamente en tres años.

Aceleré el paso para terminar con esta situación y volver con los chicos para darle su regalo al pequeño Esteban, aunque creo que debía esperar a que JungKook apareciera.

–Pensé que no ibas a venir –dijo él guardando su celular en el bolsillo de su pantalón.

–Solo me retrasé por cinco minutos, no seas exagerado –dije rodando los ojos. Él solo río y me dio un beso en la mejilla a modo de saludo.

–Me alegra verte de nuevo.

–Eso parece. ¿Qué es lo que me tenías que decir?

–Oye, no vayas tan rápido, mínimo pongámonos al día.

–Me encantaría, pero tengo algunas cosas que hacer, hice un pequeño hueco solo para saber que me tenías que decir.

–¿Más importantes que verme? –preguntó enarcando una ceja.

–¿En serio vas a perder el tiempo haciendo berrinches?

–Vaya, sí que has cambiado.

–Es natural, las personas cambian.

–Pero tú eres diferente, te siento más fría, directa... incluso más bonita.

–Gracias por notarlo, pero ya lo sabía.

–Incluso sigues siendo muy poco modesta –dijo divertido.

–Es parte de mi encanto –dije al ver a unos niños jugar no muy lejos de nosotros.

–Supongo que eso fue lo que le gusto a tu novio.

–No sé decirte eso, ya no salgo con él.

–¿Por qué? –preguntó interesado.

–Nada más, no íbamos a ninguna parte con esa relación.

–¿Eso significa que estas soltera?

–Así es, pero esa una pregunta muy estúpida... –dije girando a verlo, notando que estaba muy cerca de mí.

Para mi mala suerte no pude reaccionar y me besó, quedándome paralizada ante su osadía, sobre todo cuando intento morder mi labio inferior. Lo empujé con fuerza cuando sentí su lengua queriendo ir por más, dejando mi labio inferior ardiendo por lo que fue su mordida.

›› ¿Qué mierda pasa contigo? ¿Por qué te atreves a besarme así? –le pregunté bastante enojada pasando el dorso de mi mano por mi boca.

–No pude evitarlo, quería hacerlo apenas te vi...

–¿Qué es lo que quieres de mí? –pregunté interrumpiéndolo.

–Anya, quiero que volvamos a intentarlo, te he estado extrañando mucho este tiempo y me di cuenta que no te he podido olvidar.

–Tienes que estar bromeando –dije pasando ambas manos por mi cabello –¿No fuiste tú quien hace un tiempo me pregunto si mi mejor amiga estaba soltera para que pudieras salir con ella? ¿Qué clase de persona hace esa pregunta y luego sale con el cuento de que no puedes olvidarme?

–Pensé que si salía con ella podría olvidarte, pero no fue así. Nunca salías de mi pensamiento, ahí fue cuando me di cuenta de que jamás te dejé de amar... Te amo Anya, te amo mucho... –dijo él tomando mi rostro con sus manos para besarme de nuevo, pero lo volví a empujar.

–¡Suéltame! ¡Ya déjame en paz! No puedes solo meterte en mi vida cada vez que quieras, estoy cansada de esta situación, ya no quiero seguir pasando con esto.

–¿A qué te refieres con eso? ¿Q-qué ya no me amas?

–No Axel, yo ya no te amo y lamento decírtelo así, pero ya no quiero que te acerques más a mí, ya quiero dejar todo esto detrás –le dije.

Me entristeció ver el dolor en su mirada, pero no podía ir en contra de mis sentimientos, no de nuevo y menos en esta situación que ya era exasperante e irritante.

–No Anya, por favor, dame otra oportunidad –pidió él intentando tomar mis manos, pero yo me alejé.

–No Axel, lo mejor es que me vaya... –dije dando vuelta.

–¡Anya! –dijo otra voz que supe reconocer. Casi frente a mi estaba JungKook con una gorra y lentes oscuros –Lamento la tardanza, es que me perdí un poco –dijo con una sonrisa avergonzada.

–No te preocupes, podemos irnos ya –dije caminando a su lado, pero un agarre en mi muñeca me hizo girar de manera brusca.

–Espera Anya, ¿quién es él? –preguntó Axel de manera molesta.

–Eso no te incumbe Axel...

–No vas a irte hasta que me digas la verdad – fruncí el ceño ante su agresividad.



Danna M Muñoz

Editado: 29.06.2019

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