Letra & Música

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Capítulo 14. Primer día de grabación.

"Debo aprender a controlar mis emociones", ese debe ser mi mantra desde el día de hoy. Cuando recuerdo lo que pasó ayer con JungKook solo tengo un pensamiento: quiero repetir esa experiencia de nuevo.

Nunca había sido tan sincera en cuanto a mis anteriores pensamientos hasta que lo conocí a él. Lo sé suena como a un viejo cliché, pero parece que JungKook solo espera el momento adecuado para darme más de lo que me ha demostrado, y eso en serio me asusta.

Ignoremos lo obvio al admitir que me siento halagada y curiosa al querer saber qué es lo que me ofrece, porque ahora mismo el miedo está consumiéndome de una manera irritante, ¿Qué es lo que ve en mí que no deja de perseguirme aun cuando yo corro lo más rápido que puedo?

Por favor no hablemos de la aparente atracción física porque esto va más allá de eso, lo notó por su forma de mirarme, de hablarme, de tratarme, JungKook ve en mi algo que lo están cautivando, pero está equivocado.

No soy lo que necesita.

No soy esa persona maravillosa que cree.

No soy quien puede darle la felicidad que merece.

Soy un desastre.

Soy oscuridad.

Soy quien echa a perder todo lo bueno.

Mierda, ¿por qué el solo pensamiento de no ser buena para él duele tanto? ¿Por qué me cuesta aceptarlo? ¿Acaso quiero ver lo que JungKook ve en mí para creerlo y estar a su lado? ¿Qué es lo que quiero realmente?

–¡Anya! –me gritó Yazmin, haciéndome saltar de mi asiento.

–¿Qué quieres?

–Te he estado llamando seis veces, tu comida se está enfriando –me dijo señalando mi plato. Suspiré y cerré los ojos, otra vez estaba perdiéndome en mis pensamientos.

–Lo siento, estaba pensando.

–Lo noté, ¿qué es lo que te preocupa?

–Me preocupa tener un corazón después de todo –susurré mordiendo mi labio.

–¿Quién es? –me preguntó ella tomándome por sorpresa.

–¿Qué?

–Ya me oíste, ¿quién es la persona que te está haciendo pensar eso? ¿Quién hace qué pierdas la cabeza? ¿Acaso tiene que ver con esas escapadas misteriosas?

–Tal vez.

–Bueno, en ese caso te escucho –dijo ella con interés.

–Primero, yo sé que ese chico me gusta mucho, es algo obvio que no negaré.

–Pero...

–Pero no puedo estar con él, es una persona maravillosa que merece buenas cosas en su vida, yo no formó parte de esa lista.

–¿Según tú?

–Claro, ese es mi análisis.

–Tú análisis es una mierda.

–¿Disculpa? –pregunté incrédula.

–Anya, ya no eres la misma chica del pasado, fría, negativa e indiferente que le valía una mierda su vida, que le importaba poco si su mundo se derrumbaba y que estaba acostumbrada al dolor constante. No negaré que aun conservas esos rasgos, pero he visto que en este último tiempo sonríes más, que gozas de la vida a tu modo y no te dejas caer en la mierda que has acumulado porque crees que mereces sufrir.

››Es cierto, hubo incontables personas que te hirieron y te hicieron de ese modo, pero no dejes que aquellas que tienen buenas intenciones contigo no tengan la oportunidad de darte la felicidad que te has negado a tener por miedo o por creer que mereces lo peor del mundo. Si no funciona no fue tu culpa, solo no era la persona indicada, no te pido que busques eso, pero tampoco que le cierres la oportunidad a otros.

–Es más fácil que las cosas salgan mal, pero... supongo que lo puedo intentar.

–Espero que si lo hagas y te comas eso porque yo aún tengo hambre –dijo ella haciéndome reír.

Aun cuando Yazmin era una infantil todo el tiempo, sus momentos de madurez reflexiva como hace unos momentos me han ayudado mucho, así que supongo que pensaré en su consejo, así como en muchos que me han dado en todo este tiempo, tal vez ya sea hora de cambiar mi modo de vivir.

♫♫♫♫♫

–No se preocupen, yo les mando el trabajo mañana para que estudien –les dije a mis compañeras mientras acomodaba la correa de mi mochila.

–¿Y no puede ser hoy? –preguntó Cintia.

–No, tengo algunas cosas que hacer y no sé a qué hora me desocupé –dije al mismo tiempo que sentía un peso en mis hombros.

Rápidamente encaré al culpable para golpearlo, pero la persona sujeto mi mano antes de que pudiera hacer otra cosa.

–Ten cuidado, no queremos provocar un accidente –dijo Jimin con una sonrisa usando un gorro negro y lentes oscuros, supongo que para no ser identificado.

–¿Qué haces aquí?

–Vine por ti, te llevare a un lugar especial.

–Está bien... – dije dudosa –Los veré el viernes para la exposición –les dije a mis compañeras.

–Claro, porque tienes tiempo para ir a otros lados y no mandarnos la información, ¿verdad? –dijo Laura con algo de fastidio en su voz.



Danna M Muñoz

Editado: 29.06.2019

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