Liam

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 5

Liam:
Entré por la puerta del castillo, esta mañana había salido a traer algo de sangre fresca para mi ya que no me gustaba enviar a mis sirvientes por ella, tenía que hacerme cargo yo mismo de ello para que saliera todo a la perfección. Quería llevar a Elle conmigo pero no se en donde se había metido ya que la busqué por varios minutos y al no encontrarla me marché.

El camino a mi habitación fue interrumpido por unos gritos, no iba a prestar atención a ellos pero cuando escuché mejor pude notar que los llamados de auxilio eran de Elle. Cuando supe que eran provenientes de mi alma gemela corrí dejando la sangre fresca —la cual se encontraba en una bolsa— en el sillón para correr libremente.

Cuando llegué a la cocina vi que Elle estaba llorando y arriba de la barra de cocina, en medio de sus piernas se encontraba Matheo tratándola de besar. No pude sentir más celos y enojo del que ya sentía, así que me aventé hacia Matheo para dejarlo en el suelo y comenzarle a pegar por besar a mi alma gemela a la fuerza y hacerla sufrir.

Escuchaba los sollozos de Elle, así que cuando veía la sangre de Matheo me levanté de su cuerpo para tomarlo del cuello con fuerza. Abrí la puerta de la cocina cual era solo para los empleados y aventé al hombre afuera en la lluvia.

—¡Por si no lo dejé claro estas despedido y si vuelves aparecer aquí te mataré! —exclamé cerrando la puerta.

Me acerqué a Elle quien estaba llorando desconsoladamente, no me gustaba verla llorar y mucho menos por alguien más que no sea yo. Al llegar hasta ella la abracé, mi alma gemela se aferró a mi con sus delgados brazos. Derramaba lagrimas en mi camisa blanca haciendo que me sintiera culpable por no estar con ella cuando todo esto ocurrió.

—Elle se que esto es difícil, pero debes de decirme que sucedió por favor —la pegué más a mi.

—Ellos dos —susurró.

—¿Quienes ellos dos? Hablas de Matheo ¿Y quién más? —cuestioné.

—Illiana —sollozó—, ellos dos estaban juntos.

—¿Cómo terminaste aquí? —pregunté acariciando su espalda.

—L-los descubrí, Ma-theo me dijo que era suya y que era un m-malentendido —lloró.

—Vamos a la cama, necesito que te relajes un poco, estas muy alterada —dije lo más calmado que pude.

Elle se iba a bajar de la barra, pero al hacerlo se lastimó la pierna derecha haciendo que perdiera el equilibrio pero antes de que cayera la tomé en mis brazos. De seguro Matheo la lastimó, no podía permitir que alguien más la volviera a lastimar. Empiezo a aceptar que Elle es mi alma gemela, pero ahora no la molestaré con el hecho de que es alguien muy importante para mi.

—Te cargaré a mi cuarto, dormirás conmigo este día para que te cure esa pierna y si Matheo vuelve no te haga daño —dije.

—N-no creo que sea b-buena idea s-señor Liam —tartamudeó.

—Yo decido lo que es bueno y lo que es malo y definitivamente tu dormirás conmigo hasta cuando yo diga —gruñí.

Sentí que Elle se tensó, se escondió en mi pecho haciendo que me sintiera culpable por hablarle de esa manera, pero no podía permitir que Matheo le volviera a hacer daño y se que Illiana también le podría hacer algo a mi alma gemela.

Subí a mi habitación la cual estaba ubicada en el tercer piso, en todo el camino Elle se escondió en mi cuerpo, no quería asustarla como lo hice pero nadie me enseñó a como tratar a la mujer de tu vida. Todos los de mi familia tienen a sus respectivas parejas excepto, nadie me dijo como tratar mi alma gemela cuando ya todos tienen la suya.

Al llegar a mi habitación acosté a Elle en mi cama para ir al baño y llenar la tina de baño y así hacer que la humana se diera una ducha para que se relajara.

—Te darás una ducha —ordené caminando hacia Elle.

—N-no creo que se buena idea s-señor —volvió a tartamudear.

—Te lo darás, dejé una toalla blanca para tu cuerpo y otra pequeña para tu cabello, hay unas pantuflas, cepillo, jabón y zacate extra para ti, además te dejé una de mis playeras para ponerte —dije mientras la ayudaba a ponerse de pie.

—Lo siento pero si me pongo una de tus playeras me dará frío —dijo con una voz muy suave.

—Te daré un pants —mencioné.

—¿Por qué e-eres tan amable conmigo? —preguntó tímidamente.



Violett

#483 en Fantasía
#333 en Personajes sobrenaturales
#80 en Magia

En el texto hay: vampiros, romance, amor

Editado: 08.09.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar