Liam

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 6

Liam:

Elle se encontraba dormida en mis brazos, no podía creer que estuviera durmiendo con mi alma gemela. La humana se encontraba encima de mi pecho, después del beso hice que se durmiera ya que no quería darle explicaciones del porque la besé.

No podía dejar que Elle se fuera del castillo solo para irse con los lobos, no me gustaba la idea que ella fuera, pero tenía que hacer algo para que cambie de opinión, si tan solo la hubiera reclamado antes nada de esto hubiera pasado.

Era de mañana y la humana seguía durmiendo plácidamente lo cual me causaba algo de envidia ya que nunca me he podido dormir 2 horas seguidas.

Tal vez si la empiezo a tratar como mi pretendiente y no como una trabajadora de la casa ella quisiera quedarse. Tuve la gran idea de traerle el desayuno, obviamente le diré a Matilda que lo prepare pero yo lo traeré.

Con cuidado quité a Elle de encima mío para que pudiera levantarme para poder ir por el desayuno. Estaba esperando el momento en el que se despertara pero no lo hizo.

Me coloqué una bata de ceda para salir del cuarto sin que nadie me viera en bóxers, no dejaba que nadie me viera solo Illiana cuando tenía sexo con ella y ahora con Elle.

Salí de la habitación cuidando que no abriera los ojos mi alma gemela. Cuando salí me encontré a Matilda quien estaba subiendo las escaleras buscando algo, me acerqué a ella aprovechando que venía.

—Matilda por favor me puede servir un desayuno completo y me lo lleva a mi habitación en una bandeja, pero por favor no toqué la puerta solo susurré mi nombre antes de llegar a mi cuarto —pedí.

—Si señor en un momento se lo traeré —me dijo—. Disculpe señor Liam ¿No sabe en dónde se encuentra Elle? Ayer fui a su habitación pero no se encontraba —me preguntó.

—Elle está conmigo en mi habitación así que no tiene de que preocuparse —dije sin importancia.

—Señor yo quisiera recordarle que Elle es una joven, no es una vampiresa como lo es Illiana y no me gustaría que la lastimara —dijo algo nerviosa.

—Matilda créame que mis intenciones con ella no son como con las de Illiana, por cierto si ve cerca a Matheo llame a los guardias para que no se acerca al castillo —avisé.

—Si señor, en un segundo le traeré el desayuno.

Matilda se fue corriendo a la cocina, mientras yo solo me dirigía a mi habitación. Pensaba en echar a la calle a Illiana ya que si tengo a Elle no debo de tener a mi amante por así decirlo, lo mejor será que se vaya del castillo antes de que algo suceda.

Mientras caminaba el olor de Illiana se hizo presente en mis fosas nasales, no sé el porque ya que no la veía por ningún lado solo que se haya metido a mi habitación lo cual significa que está junto con Elle.

Al darme cuenta de ese hecho apresure el paso pero sin hacer ruido para ver qué tramaba. Cuando llegué a la habitación estaba mi puerta entreabierta y pude visualizar que estaba Illiana enfrente de Elle con una daga de oro.

¿Acaso la planeaba asesinar? Estaba loca si creía que lo iba a poder lograr ya que la mataría pero al instante yo lo haría con ella. Tengo la habilidad de morfis lo cual me permitía convertirme en cualquier animal u objeto., así que me transforme en gato para entrar a mi cuarto sin ser visto.

—Por tu culpa Liam me ha cambiado y el sueño de ser reina de esta colonia se me escapa de las manos, pero eso no lo voy a permitir Elle, no lo voy a permitir —dijo Illiana.

Observé como Illiana se acercaba más a Elle con la daga en sus manos, no iba a permitir que le hiciera ningún corte pero quería ver hasta dónde iba a llegar su locura. No se si Elle la podía oír ya que estaba demasiado dormida y no quisiera que se despertara porque arruinaría mis planes. 

—Así que linda humana, me desharé de ti, diré que escuché ruidos, pensaran que te suicidaste y dejaste esta carta —habló sacando una carta de su vestido colocándola encima de mi cama.

Illiana tomó la daga con más fuerza y se acercó a mi alma gemela., cuando estaba apunto de clavarle la daga en su pecho corrí hacia ella para empujarla y no dejar que le hiciera ningún rasguño a Elle o un ruido ya que no la quería despertar. 

Tomé el brazo de Illiana mientras ella me miraba sorprendida y asustada. Salí de la habitación con un gran enojo y corrí hacia la azotea del castillo jalando a la mujer que casi asesina a mi alma gemela sin piedad. No me importaba si la lastimaba o la hería ya que lo que le iba a hacer iba a hacer peor de lo que intentaba hacerle a Elle.



Violett

#6184 en Fantasía
#2726 en Personajes sobrenaturales
#1307 en Magia

En el texto hay: vampiros, romance, amor

Editado: 08.09.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar