Licantropía

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CAPITULO 31: Killing Strangers/ Marilyn Manson

//Desde los ojos de Brooke//

     Estoy en mi habitación, me puse ropa cómoda y podría decir que estoy lista para dormir, pero no puedo, me siento angustiada, no se si es por que extraño a Dieter y me siento mal de estar lejos de él. Me recuesto en la cama intentando conciliar el sueño, pero me es imposible. De repente escucho un fuerte golpe que me hace levantar abruptamente, me levanto de la cama y me acerco a la puerta, pego la oreja y escucho forcejeos y gritos fuertes. Corro hacía el tocador y busco la llave, la encuentro en el cajón donde siempre la pongo, me visto con unos pantalones de mezclilla y busco mi navaja ocultandola en mis botas. Volteo hacía la puerta, mi respiración está agitada, los nervios me están ganando, siento como la adrenalina empieza a correr por mis venas, algo dentro de mi me dice que no vaya, que no salga, pero la curiosidad es mucho más grande. Me acerco lentamente a la puerta, introduzco la llave lentamente y mis ojos no se despegan del pomo de la puerta, cuando giro la llave escucho como el seguro se quita. Respiro fuerte, inhalo llenando mis pulmones de aire y giro el pomo. Cuando abro la puerta no llego muy lejos, frente a mi está Armand, sus ojos son dos hoyos negros profundos y vacíos, está lleno de sangre y su aspecto es demacrado.

     Verlo así me impresiona y me angustia, no se si la sangre es suya o de alguien más. Doy unos pasos hacía atrás y el entra con paso cansado, agotado, lento. Lo sigo con la mirada hasta que llega a la cama y se sienta, se poya en sus rodillas y levanta la mirada hacía mí.

-Cierra la puerta... (no me lo dice dos veces, lo hago de forma rápida y me quedo estática viendola fijamente, giro lentamente y veo hacía Armand)

-¿Qué está pasando? (le pregunto con temor de lo que pueda decirme)

-Secuestramos a Amanda... (su voz suena fría, metálica, sin sentimiento)

     Me acerco a él lentamente y levanto su rostro, tiene heridas que no paran de sangrar, no se están curando. Voy al baño corriendo y saco unas toallas húmedas para limpiarlo mientras me quedo pensando en lo que acaba de decir. Secuestraron a Amanda y toda una lluvia de preguntas llegan a mi cabeza ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Para qué?. Empiezo a retirar los coágulos de sangre  y me asusta ver que la sangre no para de brotar, sigo una que está por su cuello y baja por su pecho, la ropa me impide ver hasta donde llega. De inmediato empiezo a desabrochar su camisa con preocupación, me toma de las manos y me detiene, me ve fijamente y su mirada está seria y triste. 

-¿Me escuchaste? (me pregunta escéptico)

-Si.... (es lo único que logro articular)

-¿Sólo así? ¿nada más? ¿sin dudas? (me ve confundido)

-Es tanto lo que quisiera preguntar, pero... me gustaría que fueras tú quién me dijera lo que pasa.... (le digo intentando ordenar mis ideas, veo como el voltea rapidamente hacía la puerta y regresa su mirada hacía mí)

-No la cerraste con llave (me ve angustiado y volteo hacía la puerta preocupada)

     De repente sin ni siquiera pueda notarlo él se arranca la camisa y me jala del brazo aventandome a la cama, por un momento el tiempo se detiene, sus ojos se clavan en los míos, mi respiracion se detiene y él se coloca encima de mi con cuidado. Se acerca y empieza a besarme con desesperación, devora mi cuello y empieza a quererme quitar la ropa, me asusto y empiezo a forcejear, pero es demasiado fuerte.

-Sigueme la corriente (me susurra al oído y me quedo estática)

     Cuando intento entender lo que pasa la puerta de la habitación se abre de sorpresa y entonces creo entender, enredo mis piernas en su cintura y me aferro a su espalda, cuando escucho una voz conocida que empieza a reirse, es entonces cuando nos separamos agitados y en especial yo sorprendida.

-Armand... comportate por favor con la señorita... (es Elizabeth que está en el marco de la puerta) te dije que fueras a quitarte el estrés, pero oyeee... no te dije dos veces... jajajajaja ( da un par de pasos hacía dentro de la habitación)

-¿Qué quieres Elizabeth? ¿No ves que estoy ocupado? (le dice Armand levantandose un poco)

     Es cuando veo su torso, tiene una cortada del cuello hasta casi el ombligo y no deja de sangrar. Mi rostro palidece y me preocupa, veo mi ropa y está llena de sangre. Elizabeth nota mi miedo y ríe aún más estruendosamente. Se acerca y es cuando noto que tiene un tarro entre sus manos, me lo da tranquilamente y me sonríe con cariño, me quedo escéptica ante su cordialidad. 

-Limpia sus heridas y aplica ese ungüento... jajajajajajaja te recomiendo que sea después de la acción si no quedarás embarrada también jajajajaja (Se da media vuelta y sale por la puerta riendose)

     Armand camina hacía la puerta casi pisandole los talones a Elizabeth, en cuanto ella sale de la habitación, el la cierra y extiende su mano hacía mi, entiendo lo que pide, busco la llave entre las sabanas y al encontrarla la arrojo hacía él, de inmediato cierra con llave y se recarga contra la puerta. Su rostro está cansado, se ve harto. Empiezo a ver sus heridas con tristeza y es cuando veo el collar, su amuleto para tolerar la luz, un pequeño rubí, se parece al que me dió. ¿El amuleto se lo habrá dado Clarice? lo más seguro. Levanto la mirada hacia él y él me ve fijamente con tristeza, camina hacía mí con pesades. 



Sathara

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En el texto hay: vampiros, brujas, hombres lobo y mates

Editado: 21.11.2019

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