Licantropía Vol. 2

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CAPITULO 5: Losing Grip / Avril Lavigne

     En el camino de regreso Damián me entregó unos guantes, me dijo que me los enviaba mamá, los vi fijamente, son guantes delgados de piel, se ajustan como una segunda piel, son hermosos, ¿será que ella ya sabía que tendría problemas con las visiones?, supongo que sí, también pasó por eso, no me imagino lo que ella debió de ver, mi mente viaja a ese momento en la casa, donde la ví casi moribunda, pero... ¿por qué Armand le daba agua? por que ella estaba encerrada... y no voy a decir que solo era un tipo que se parecía a Armand por que en verdad era él, sé que no lo conozco lo suficiente, pero ya soy capaz de identificarlo, ¿cómo sé que lo que veo es verdad? ¿qué no es una alusinación?, para colmo no creo que sea algo que pueda hablar abiertamente con mi mamá, por lo menos no ahora. Hago memoria un poco, recuerdo que siempre ha usado vestidos que cubran sus hombros, ella tiene una cicatriz bastante grande en uno de ellos, en el mismo lugar que en mi visión, ¿si Armand tuvo que ver? ¿si había estado antes aquí en la ciudad y tuvo problemas con mis padres y por eso se fue?, y vaya que tener prisionera y torturar a la mujer de Dieter Iron hubiera sido motivo suficiente para salir corriendo, pero... ¿con qué  pruebas lo enfrento? y... lo principal, ¿cómo sé que no es peligroso? si le hizo lo que le hizo a mi mamá, bueno... conmigo sería pan comido, aunque ya tuvo una oportunidad para hacerlo, para capturarme y torturarme como a ella o peor, de hecho dos... y el mismo día y no me hizo daño. Todo es tan confuso y me estresa que con las personas que podría sincerarme y pedir explicaciones no me las darán, como mi madre, ella preferirá darle la vuelta al tema y dejarlo en el olvido... si tan solo tuviera la iniciativa que tiene Luis, parece que si sigue a ese paso terminará descubriendome a mí y a toda mi familia, temería perderlo por guardarle este secreto y que lo terminará descubriendo él solo, pero tengo estrictamente prohibido hablar de la naturaleza de mis hermanos y mis padres a gente desconocida, sobre todo personas que en verdad sean humanas, un rumor así se correría como pólvora y terminaría la vida como la llevamos, eso me queda claro. Son tantas cosas que debo de considerar, tanto que quisiera gritar, pero claramente no puedo.

     Todo el camino de regreso a casa Damián y yo vamos en silencio, no articulamos palabra, pero noto que está feliz, siempre ha sido el hermano que más se ha responsabilizado de mí, no sé si por que soy la menor o la más indefensa al ser la única que no es lobo, pero sé que con Damián puedo confiar, lo veo y se me rompe el corazón, no sé como decirle lo que ví, ni tampoco sé si decirle que lo vi en una visión cuando ni siquiera yo estoy segura de que eso fue. Noto que esta vez no vamos a casa de la abuela, nos dirijimos directamente a nuestra casa, siempre a sido una tradición, desde que tengo memoria, pasar las tardes en casa de abu, muy a pesar de la relación tan complicada que tiene mi mamá con ella. Comemos con ella y  todos mis tíos o los que estén presentes, como protectores de la manada a veces salen a patrullar, a revisar otras propiedades y atender situaciones fuera de lugar que no pueda resolver la policía, son como los policías de lo paranormal, mantienen el orden en la ciudad, escuche que ese deber se ha incrementado desde que una organización llamada "El Covenant" desapareció, sepa Dios que rayos era, como funcionaba, dicen que había ángeles y demonios, eso supera mi imaginación, estoy acostumbrada a ver lobos, brujas y sé que existen vampiros, pero hablar de ángeles y demonios, de un cielo y un infierno se me hace taaaaaan fantasioso, tal vez es una historia que les gusta contar para asustar a los más jóvenes de la mananda, no sé, y no sé si algún día pueda comprobarlo.

     Damián se estaciona a la entrada de una puerta gigante, son unas rejas de acero muy altas y grandes, cuando estas se abren el carro avanza por un camino empedrado que se dirige directamente hacia la puerta principal, este tiene en medio una pequeña fuente con lobos escupiendo agua de sus hocicos, bastante pintoresca y atinada para la clase de gente que vive en esta casa, cuando llegamos a la entrada uno de los mozos se acerca y me abre la puerta del carro, cuando me ve me sonríe con gusto, siempre hemos tenido una relación estrecha con la gente que nos sirve, son como nuestros amigos, son parte de la familia, son pocos, todos son humanos y son los únicos de su especie que saben nuestros secretos más oscuros y aún así nos quieren jajajaja.

-¡Arturo! (lo saludo de beso, después cierra la puerta del carro, Damián rodea el carro y estrecha su mano con una sonrisa)

-Joven Claire, joven Damián, un gusto tenerlos de vuelta... (voltea a verme y pone su mano en mi hombro dandome un apretón afectivo)  todos estabamos preocupados por usted... 

-Lo sé... pero... ya estoy aquí... (le sonrío mientras él empieza a carcajearse)

-Su mamá la va a matar... (dice mientras rodea el carro para subirse en él y llevarselo)



Sathara

Editado: 23.02.2020

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