Licantropía Vol. 2

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CAPITULO 12: New Rules / Dua Lipa

Desde los ojos de Brooke.

     Es de día, la luz entra por mi ventana, cada vez es más dificil dormir con este bebé, siento que está tan grande, no me había sentido así desde que estaba esperando a mis gemelos, me pregunto si también vendrán gemelos de nuevo. Acaricio mi vientre, siento como se mueve algo dentro de mí, cuando levanto la mirada veo a Dieter frente a mí, está recargado en el escritorio con los brazos cruzados. 

-No dormiste en toda la noche ¿cierto? (lo veo fijamente mientras lo escucho suspirar con pesar)

-No pude... encontré a Claire con Zavala y Sloane... entró a las habitaciones de sus amigos... (veo como cierra los ojos con fuerza)  se arriesgó demasiado... si ese tal Marco la hubiera matado... 

-Pero no lo hizo... (salgo de la cama y me pongo una bata, camino hacia él y abre los ojos) tu bien dijiste... ella se parece a mí... (le sonrío mientras pongo mis manos sobre las suyas, me ve fijamente a los ojos con preocupación)

-Algo grande viene, Brooke... (me dice con miedo, me abraza con cuidado y yo paso mis brazos alrededor de su cuello)

-Bueno... después de tantos años de paz... ¿qué esperabas? (le doy un beso en la mejilla y el abrazo se deshace) tranquilo... todo estará bien... tienes hijos fuertes que pelearán a tu lado... inclusive Claire... tu me dijiste hace unos días que le diera una oportunidad para demostrar que sería una gran hechicera... ahora tu dale una oportunidad para demostrarte que será una gran guerrera... (tomo su rostro con ambas manos, pero su mirada está llena de cansancio y estrés)

-No está lista... (cierra los ojos, se separa de mí y se sienta en la cama) no estamos listos... (voltea a verme fijamente) todavía faltan dos meses para que paras... no estás en condiciones de una lucha... tú eres mi mayor apoyo, mi mano derecha... daré todo por cuidar de tí y de mis hijos... pero no sé si sea suficiente... 

-Estas muy angustiado por algo que ni siquiera sabemos como va a ser... lo que necesitas es descansar un rato... ¿ok? (me siento a su lado y lo ayudo a acostarse) todo estará bien, duerme un rato ¿si? (lo beso con cariño mientras lo cubro con las sábanas)

     Admito que también estoy preocupada, pero tenemos que esperar a ver quien es él que nos está metiendo tanto ruido en este momento de paz y sobre todo procurar que esos lobeznos no se vayan por un mal camino. 

Desde los ojos de Claire.

     Vengo en la bici, estoy feliz, emocionada, motivada, aunque no he dormido nada y muero de sueño, admito que hablar con Freya abrió mi mundo, me prestó un libro muy antigüo, al parecer era de mi tatara abuela Tila Conrad. Me dijo que ella no vive aquí, pero planea mudarse aunque sea por un tiempo para poder ser de apoyo para mí, me regaló un anillo, tiene una amatista muy bonita, me dijo que me guiaría hacia ella, solo tengo que enfocame en pensar en ella y la encontraré. Veo con curiosidad el anillo de Armand, sería lindo que funcionara igual. 

     Sigo pedaleando, dejando que el aire frío de la mañana me despierte en cuanto choca contra mi rostro, por un momento cierro los ojos, en verdad no he dormido nada y  mis parpados pesan mucho, de repente siento como la bicicleta choca contra algo, abro los ojos, pero es demasiado tarde, estoy a punto de caer al piso inminentemente, cierro los ojos con fuerza, no quiero ni ver, pero algo me sostiene con fuerza evitando mi caída. Cuando los vuelvo a abrir, me doy cuenta que estoy en los brazos de alguien, mi bicicleta en el piso y yo abrazo el morral que me prestaron donde llevo el libro que me dio Freya, lo abrazo con fuerza a mi pecho, me quedo absorta cuando veo a la persona que me sostiene, jamás había visto a alguien como él, de inmediato me alejo, es un hombre bastante alto y fuerte, aunque no es muy corpulento tiene una presencia bastante perturbadora, viene acompañado de otro hombre con la misma complexión y altura, y tienen algo más en común, son albinos, su cabello es blanco, el de mi rescatista es largo, lo tiene amarrado en una cola de caballo, el de su acompañante es corto, peinado hacia atrás. Su piel es blanca, sus cejas son blancas y sus ojos, los ojos de quien me sujetó son verdes, un verde como limón, bastante claros y grandes, los de su acompañante son azules. Me quedo sorprendida por que tienen una belleza algo fuera de lo común, son bastante atractivos, pero inusuales. 

-Srita. ¿Está bien? (me pregunta quien detuvo mi caída, parece preocupado y divertido a la vez, creo que la forma en la que los veo no es la adecuada)

-¡Si! perdón... (es lo único que alcanzo a decir antes de colgarme de nuevo el morral y tratar de levantar mi bici del piso, el acompañante se acomide y me ayuda a sostener la bici mientras la monto)



Sathara

Editado: 26.02.2020

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