Licantropía Vol. 2

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CAPITULO 18: Dream On / Depeche Mode

     Después de esa noche algo turbulenta caigo casi en coma al llegar a mi cuarto, apenas toco la almohada y pierdo el conocimiento, mi cuerpo siente que apenas han pasado un par de minutos y algo me despierta, una mano se posa en mi hombro y me sacude con fuerza. Cuando me despierto noto que no han sido minutos si no horas, pero no fueron las suficientes para sentir que descanse. Cuando volteo a ver quien es el causante de mi desgracia noto que es Marín quien me ve alegre y decidida a sacarme de la cama, vuelvo a cerrar los ojos y me escondo entre las almohadas. 

-¡Oh! ¡Vamos! ¡Arriba! (vuelve a sacudirme, me quita las cobijas y termino sentandome en la cama con la mirada perdida llorando internamente que no podré dormir más) 

-Marín... ¿Qué necesitas?  (la volteo a ver, pero mis ojos aún no son capaces de enfocarla) 

-Habrá fiesta... (su noticia me toma por sorpresa, la veo sorprendida mientras me salgo de la cama) 

-¿Cómo que fiesta? (la encaro consternada) 

-Si... Hoy... Para darle la bienvenida a la manada visitante... (noto la emoción en su mirada, ella si es muy fiestera como Malik) será una mascarada... 

-¿Una mascarada? (Marín pone los ojos en blanco, empieza a desesperarse) 

-Si... Una mascarada... ¿Podrías terminar de despertar? (me ve algo cansada por mi actitud somnoliento) iremos de compras (me toma de las manos emocionada) 

-Hurra(?) (empieza a desesperarse, me toma por los hombros y me mete al baño) 

-Tienes 10 minutos para bañarte y arreglarte, ahorita vengo por ti (escucho su voz detrás de la puerta, supongo que no tendré opción) 

     Hago lo que me pide lo más rápido posible, si Marín dice que regresará en 10 minutos, lo más posible es que será en cinco. Una vez fuera del baño me pongo un short de mezclilla negro y una playera rosa con cuello en v y unos tenis negros. Cuando apenas estoy terminando de arreglarme Marín entra como torbellino, me toma de la mano y salimos casi corriendo hacia la escalera, una vez abajo, mi papá nos ve pasar como rayo hacia la puerta. Avanzamos hacia el garage donde está su carro, nos subimos y de inmediato arranca para la ciudad. 

     Ya en la plaza comercial ella está entrando y saliendo de tiendas, viendo vestidos, probandoselos unos tras otros mientras yo sigo cansada viendo como sale de los probadores y me pide opinión, es una chica bastante alta y con buen cuerpo, no es delgada en exceso, tampoco con un cuerpo muy musculoso, tiene un cinturita envidiable y unas piernas largas y torneadas. Mientras ella se hace bolas con su vestido yo camino entre la ropa que está colgada, veo los vestidos largos, coloridos, de diferentes texturas, simplemente no veo alguno que me llame la atención hasta que encuentro uno color vino bastante bonito, es estraple y tiene encaje negro sobre una base mate color vino, lo tomo lentamente y lo veo entre mis manos. 

-Creo que deberías probartelo... (escucho la voz de Marín detrás de mí, cuando volteo hacia ella me sonríe de oreja a oreja) 

     Aceptó su opinión, decido ir a los probadores y me lo pongo, el vestido me queda de maravilla, cuando salgo noto que Marín ya tiene los antifaces que usaremos en la fiesta. Cuando estamos formadas para pagar decido romper el silencio. 

-¿Por qué está manada merece una fiesta? Otras han venido y no a sido motivo de celebración (le digo mientras la srita. De la caja está cobrando lo que adquirimos) 

-Eso lo decidió papá... Pero... Tengo un mal presentimiento (cuando me dice eso Marín noto como la alegría se diluye de su sonrisa y su mirada, algo la incómoda) 

-¿Por qué? (la veo con curiosidad mientras tomamos las bolsas con la ropa) 

-Creo y solo creo que uno de los de esa manada está en busca de mate... (dice molesta mientras caminamos hacia su carro) 

-¿Y eso es tan malo? (la veo de reojo mientras ella aprieta sus manos al rededor de las asas de las bolsas) 

-Si y no... (suspira mientras dejamos todo en la cajuela) no me siento lista para unirme a alguien... (me voltea a ver fijamente a los ojos, noto su molestia, su miedo, su estrés) no quiero ser escogida... 

-Pero... ¿Qué no se supone que te improntas tu también? (quiero creer que si ella se impronta también no importa lo demás, ella también querrá estar con él susodicho en cuestión, ¿entonces por que tanto miedo?) 

-Hermanita... La impronta es del macho hacia la hembra... Puedo ser la mate de alguien, pero... No significa que yo pueda tener un mate... ¿Entiendes? (me ve fijamente apoyada en la cajuela) 

-Y ¿entonces? (¿no tiene la capacidad de improntarse ella? Es un sistema muy machista si me lo preguntan) 

-Solo me queda intentar enamorarme... (entramos en el carro y noto como el brillo de sus ojos se apaga) en teoría... El macho tiene que cortejarte... Enamorarte... Pero eso no significa que todos lo hagan... Muchas veces aprovechando los compromisos se agarran de eso para tener a su mate sin conquistarla... No siempre es una historia con final feliz como el caso de nuestros papás o abuelos... (suspira con fuerza mientras conduce) 



Sathara

Editado: 23.02.2020

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