Linaje Negro: Destino (serie Linajes)

Tamaño de fuente: - +

Extracto Diario de Kellan Brahms

18 de abril 1840

 

Hoy es el día de la ceremonia de emparejamiento.

Mis padres y los de Marya han hecho todo lo correspondiente a ello, yo, ja, yo me la he pasado encerrado en mi habitación maldiciendo a la mujer a la que debo unirme hoy.

Si ni siquiera puedo soportar su olor ¿Cómo demonios voy a tomarla como compañera y hacerla mía, marcarla y luego llenarla con mi semilla para que geste a mi descendencia?

El sólo escucharla, verla, sentir que está cerca me pone de tan mal humor que ya he peleado con el omega de mi padre, roto todas las puertas de la casa y empujado a mi mejor amigo. Y ella sigue ahí, mirándome como si poner ojos de jodido cachorro lograra hacer que la amara o al menos la soportara.

Me da asco, ella me da asco. Sigo diciéndome que esto tiene que ser algún truco o broma, ningún macho de mi especie se ha comportado de esta manera frente a su compañera, todos siempre han aceptado a quien el jodido destino escogió para ellos, pero yo no. O no, por supuesto que no.

Mi madre siempre me ha dicho que yo soy diferente, que siempre he desafiado a todos y a todo y que es precisamente esa fuerza, entereza y fiereza que poseo lo que me hace un gran lobo dentro de nuestra especie. ¿Por qué debo aceptar lo que una entidad, deidad o lo que sea, que desconozco decida mi futuro y lo mejor para mí? ¿Qué le hace pensar al Fatum que Marya es para mí? Yo elegí a Laila, ella es mía, siempre lo ha sido y siempre lo será.

Ella es a quien quiero, pero ahora, con esta jugarreta del destino ella ya no me quiere a mí. Ayer la vi hablando con Alarik, el jodido imbécil, ella sabe cuanto babea el jodido lobo por ella, y sé que está haciendo esto para lastimarme por como la he lastimado yo a ella. Quisiera estar enfadado, pero la entiendo, me ama, así como yo a ella y siente que la he traicionado.

Maldita Marya. Esto es su culpa.

Lo he sopesado mil veces, lo he pensado, analizado, planeado, y siempre llego a lo mismo, no soy capaz de escapar. No podría vivir feliz al saber la suerte que correrían mis padres y mi manada si cometo semejante deshonra.

Tomaré a Marya, la haré mi compañera, cumpliré con mis jodidas obligaciones… pero eso no quiere decir que la trataré como tal.

Iré a esa jodida ceremonia, la haré mía sin precaución, cuidado o contemplación, le mostraré lo equivocada que estuvo al reclamarme, la haré infeliz, le permitiré darme sólo una cría y luego la haré a un lado para que se consuma sola.

Si ella me ha atado su presencia, yo la ataré a la desdicha.



Maleja Arenas

Editado: 18.07.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar