Llave X - El Asesino Justiciero

Tamaño de fuente: - +

3- Labor De Equipo

Dante va por los pasillos de la comisaría y lleva unos papeles a la oficina, en el camino se encuentra con Méndez, ambos se miran de forma muy seria.

 

—¿Supiste lo de anoche Dante?

 

—Si, la verdad no lo puedo creer detective.

 

—Gran parte de los violadores buscados están muertos. El señor La Ley estuvo ocupado anoche.

 

—Ya lo vamos a atrapar señor.

 

Abren la puerta de la oficina y lo encuentran a Martín escribiendo en la computadora. Horacio lo ve con asombro y con una leve sonrisa dice.

 

—¿Hace cuánto que estás acá Sr.. Farías?

 

—Una hora más o menos detective. Me dijeron que pase y hasta me convi- daron mate. Por favor dígame Martín —se ríe.

 

—Puede ser...Capaz que te llame así algún día. Decime... ¿Qué estás haciendo? —se sirve café.

 

—Me puse a buscar los criminales que hay en la zona y a anotarlos. Son los

 

que corren riesgo de ser asesinados.

 

Méndez se sienta a su lado y mira los nombres...

 

—¿Cómo sabías de esto?

 

¿Así que querés saberlo?... piensa— Es simple, después de matar a esos idiotas me llevé su libretita... Busqué en la zona y miré las noticias no más, me basé en eso.

 

Horacio lo ve un momento y responde.

 

—¡Bien! Pero te agradecería que eso me lo dejés a mí. Vos por favor dedica- te a buscarlos y pasarme las listas de los sospechosos. Ni pienses que te voy a dejar esa hoja de criminales, no por ahora.

 

Los delincuentes que están anotados son solo ladrones piensa Mar- tín— La verdadera lista... la tengo muy bien guardada en casa, pero no te preocupes, todos están marcados. Dale —le dice a Méndez— no sabía que

esto es tarea tuya, perdón.

—No hay problema Sr. Farías. —responde con tranquilidad— Voy por más café, ¿querés?

—Por favor, muchas gracias —dice.

—Dante, vamos. De paso compremos algo para nosotros los adultos.

Martín lo mira con cierto odio y ni bien cierra la puerta sigue en la com- putadora, pero a través del reflejo de las cosas revisa si hay cámaras de seguridad.

—No hay nada —dice— Buenísimo.

Se sienta en la computadora de Méndez y entra a una de las carpetas para investigar.

—"El caso del farmacéutico... Líder narcotraficante en el norte del conurba- no bonaerense..." Perfecto. —anota la dirección.

Una vez en su casa, se relaja un momento en su colchón, y enciende la tele.

La policía lleva una semana investigando los asesinatos en masa, hoy el comisionado Julio Domínguez arribó a Ezeiza para una entrevista.

Estas muertes son debidas a un asesino en serie llamado La Ley.

—Se dice que mató a todo un equipo de venta de drogas en la villa 31.

—También asesino a un grupo selecto de violadores del bajo Flores —dice el comisionado— pero la investigación se está llevando a cabo para ence- rrar al criminal.

—¿Criminal? Cualquiera... Soy un justiciero...

Se pone el traje, de pies a cabeza y sale a dar una vuelta por la ciudad...

Charly se hace una cena en el microondas y camina descalzo por toda la casa hasta llegar al living, donde lo espera Martín sin el casco puesto.

—Mierda —dice. ¿Qué hacés acá?

—Vine a matarte...

—¡¿Qué?!

Se empieza a retorcer de la risa y dice.

—Mirá si te voy a matar amigo... Vine por lo que tenías guardado.

—Ah sí, mirá vení.

 

Busca un cofre y cuando lo abre saca un par de anteojos ovalados y color verde fluorescentes.

—Esto amigo son tus nuevas gafas tienen opciones de anteojos de sol y también de visión nocturna. Es lo mejor en anteojos che... Me tendrían que pagar por cada uno.

—Se ven buenos, son pesados...

—Ahí está el secreto, son blindados, increíble ¿no? Pero no termina ahí... Tocá un botón en el lente derecho...

—Puse la tarjeta de memoria que me diste esta tarde y ¡funcionó! A través del expediente detecta un punto de mira en cada criminal... Te va a dar una buena mano.

—Gracias Charly sos un groso.

—No terminé viejo, mirá esto.

Saca del cofre una máscara parecida a la que usa. Color negra y que se aña- de al casco fácilmente.

—Ponételo dale, dale —se emociona.

—Bueno, tranquilo che —se ríe.

Ni bien se pone la máscara completa, los anteojos se encienden y solo pone un punto de mira en el centro.



Gastón Medina

#547 en Detective
#250 en Novela negra

En el texto hay: asesinos, accion, detectives

Editado: 28.06.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar