Lo que creíamos perdido

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Capítulo 36

Derek

Recoger lo necesario para el viaje a Vermont y alistarnos para salir del pueblo no representó ningún problema teniendo en cuenta que mi madre a duras penas es consciente de lo que la rodea y la madre de Luke trabaja fuera de River Hills, por lo que mi amigo prefirió dejarle una nota en la que le decía que había tenido que hacer un viaje de última de hora y que cuando regresara le contaría todo lo sucedido, mientras tanto procuré hablar con la niñera y explicarle que debía ir a casa de Nate y permanecer allí hasta que yo regrese.

El rugido del motor mientras el auto acelera a toda velocidad por la autopista rumbo al Eastern West Virginia Regional Airport, ubicado en la ciudad vecina de Martinsburg, hace a mi corazón latir con violencia dentro del pecho y que el cabello se me arremoline frente a los ojos. Luke está sobrepasando todos los límites de velocidad permitidos.

—Sería bueno estar en una pieza cuando nos encontremos con el padre de Gabe, creo que daríamos mejor aspecto.

Un músculo palpita en la mejilla de Luke en lo que parece haber querido ser el amago de una sonrisa, antes que el motor poco a poco vaya disminuyendo su velocidad, pero sin llegar a ir precisamente lento. Hemos dejado atrás el letrero de “Bienvenidos a River Hills”, y cada vez nos encontramos más cerca de llegar al aeropuerto. No se como se tomará el señor Peter nuestra llegada a la ciudad y temo que pueda intentar evitar que participemos de la búsqueda de Gabriel. Mañana se cumpliran cuatro días desde que Jenkins se la ha llevado, el estómago se me revuelve de solo imaginar que le haya podido hacer algo, pero me asusta incluso más el hecho que ella piense por un segundo que no la estamos buscando.  Que yo no la estoy buscando.

El auto da un giro de manera precipitada justo antes de frenar en seco y hacer que mi cuerpo se lance con fuerza hacia el parabrisa haciendo que el cinturón de seguridad me lastime el pecho por la violencia del movimiento.

—¡Vas a matarnos! — Tengo el pulso acelerado cuando retiró el cinturón de seguridad y me giro para encarar a Luke, él ya se encuentra a punto de bajar del auto.

Con rabia y más fuerza de la necesaria lo tomo del cuello de su camisa justo cuando pretendía poner un pie fuera del auto y lo obligo a entrar de nuevo en el vehículo. Sus ojos me miran con desesperación y sé que todo esto no es más que la ansiedad y la culpa actuando por él, pero necesito que se calme un poco porque de esta manera no va a ser de ayuda.

Trato por todos los medios de pensar un poco antes de hablar porque no quiero decir algo que pueda lastimarlo, bastante tiene ya con sus propios remordimientos y culpas absurdas, pero necesito que esté sereno, el señor Peter no puede ver a Luke inestable porque con eso solo logramos que nos mantengan al margen de la situación y no pienso hacer este viaje para nada. Tomo una respiración profunda y mis dedos poco a poco van liberando el agarre sobre la camisa de Luke. Cuando creo que estoy lo suficientemente calmando, me dispongo a hablarle.

—Si queremos tener la mínima esperanza de poder ser de ayuda para Peter, vas a tener que calmarte.

Los ojos de Luke me miran entre irritados y desesperados, su ceño se ha pronunciado notablemente pero su boca a permanecido cerrada y eso es algo. Lentamente la respiración de Luke se va haciendo más pausada hasta que su pecho parece estar subiendo y bajando de manera tranquila.

—Lo lamento, es que… la situación me sobrepasa—La voz de Luke no es más que un hilo y puedo entender completamente lo que está sintiendo.

—Lo se, ¿no crees que yo también siento ganas de partir el mundo en dos?— Luke aprieta la mandíbula pero no dice nada— Si queremos que Peter no nos cierre la puerta en la cara tenemos que permanecer enteros, ¿de acuerdo?

Luke me da un leve asentimiento de cabeza, y con sus dedos aferra el volante del vehículo con fuerza. Sus ojos miran de reojo en mi dirección repetidas veces antes que se decida a hablar.

—¿Tu crees que ella esté bien?

La mera pregunta hace que un estremecimiento recorra todo mi cuerpo y mi mente empiece a crear escenarios grotescos y perturbadores en donde Jenkins se encuentra torturando a Gabriel, donde su madre la está lastimando, donde ella cree que la hemos abandonado. Llevo mi mirada a donde Luke se encuentra, la incertidumbre y la pena están claras en cada una de sus facciones, así como también la determinación y es justo eso lo que necesito que muestre.

—Si— Trato de ahuyentar todos los pensamientos que me están enloqueciendo y me concentro en colocar toda mi determinación en esa simple palabra— Si, Gabriel es más fuerte de lo que ella misma es capaz de ver, Luke. Las cosas estarán perdidas únicamente si nos damos por vencidos.

Luke me observa por un segundos antes de cerrar los ojos e inspirar una gran bocanada de aire, cuando vuelve a abrirlos se ve muchos más sereno. Sus ojos vuelven a coincidir con los míos y dándole una leve sonrisa abro la puerta y bajo del coche.



ShadiSaad.

Editado: 09.01.2020

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