Lo que cuentan mis sueños

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Capítulo 3/ Un sueño extraño

—Tengo ganas de vomitar —le digo a Hannah, como por séptima vez, sintiendo la horrible sensación de mareo. Había aprendido a las malas que quedarse cerca de la baranda de un barco por mucho tiempo era mala idea.

—Si quieres pude ir al baño del barco si te sientes demasiado mal y que no lo puedes retener —me ofrece Hannah amablemente—. Sin embargo deberías tranquilizarte, solo han pasado como diez minutos desde que te tomaste la pastilla para los mareos. Entonces tranquilízate ya surtirá efecto.

Asentí mientras me recostaba sobre la mesa que tenía enfrenté. Estábamos sentadas en una de las mesas del mini restaurante que el barco poseía. Nos habíamos venido para acá en cuanto me sentí mal para que me comprara una pastilla para los vómitos, dado que el mini restaurante las vendía. Sin embargo no recordaba que durarán tanto en hacer efecto.

Para matar tiempo, y no pensar en las ganas de vomitar me puse a observar la decoración del mini restaurante. Sus paredes eran de vidrio por ende se podía ver todo el exterior, la mesas que lo habitaban eran redondas y de madera, cada mesa tenía cuatro sillas y estás tenían un estilo elegante, seguidamente se encontraba el lugar donde estaba la caja registradora y donde uno pedía su comida. Este también era de madera, oscura. Detrás de ella se encontraba la persona que atendía y este estaba vestido con el típico traje de camarero.

—¿Te sientes mejor? —pregunta Hannah sacándome de mis observaciones.

—Un poco —le respondo volteando mi cabeza hacia ella.

—Me alegro —me responde ella con una sonrisa, se la devuelvo. Hannah voltea la mirada hacia a una de las ventanas, supongo, para admirar el paisaje.

Me quedo unos segundos viendo fijamente a Hannah para sabe cuál era su raza con sus rasgos físicos. Dado que tengo varios conocimiento, que me brindaron mis padres, sobre la apariencia de las diferentes razas.

Sin embargo no pude determinarla, debido a que parecía pertenecer a dos razas.

—Hannah —la llamo para que me voltee a ver. Ella lo hace y me hace un gesto para que siga—. Perdón por mi intromisión pero ¿Me podrías decir de qué raza eres? Es que he intentado adivinarlo pero no he podido. Es que tengo curiosidad.

—Claro. Y no te preocupes, no me molesta. Comprendo que tengas curiosidad —me dice con una sonrisa—. Pero antes quiero saber tus teorías.

—Es que... No sé. Porque tienes rasgos como de dos especies. Porque por un lado los ojos negros solo los tienen dos especies, humanos y vampiros, pero no tienes la piel blanca como la de un muerto, entonces no puedes ser un vampiro. Por otro lado la piel morena también solo la poseen dos especies, nuevamente los humanos y las hadas, sin embargo las hadas no pueden tener ojos negros. Y finalmente humana no puedes ser ya que se supone que yo soy la primera. Eres como la mezcla de dos especies.

—Bingo. —dice Hannah mientras su cara me dice que hacerte.

—¿Ah?

—Que acertaste, soy una mezcla de dos especies. Más exacto un híbrido.

—Hibri... ¿Qué? —pronuncio confundida.

—Hibrido, o en mi caso híbrida. No entiendo cómo no los conoces porque, por lo que he visto, sabes bastante. Volviendo al tema un híbrido es la mezcla de dos o tres especies. En mi casa soy una híbrida de hada y vampiro.

—Wow, ese dato no me lo sabía —pronuncio sorprendida—. Mis padres solo me enseñaron lo básico, no me dijeron que las especies se podían mezclar.

—Bueno, ahora lo sabes. Aunque esto tiene sus limitaciones. Un ser puede tener solo tres especies, no más.

—¿Por qué? —Mi curiosidad sale nuevamente a la luz.

—Nadie lo sabe, es todo un misterio. Es como si las especies mezcladas fueran muriendo con el nacimiento de cada bebé hasta llegar a tener solo las tres especies más cercanas. Aunque hay una excepción.

—¿Quién? —formulo mientras bostezo.

Hannah me iba a responder, sin embargo al percatarse de mi bostezo lo que sale de su boca es otra cosa.

—¿Tienes sueño?

—Solo un poco, pero es normal —digo mientras siento mis párpados pesados. Supongo que la razón porque tengo sueño es por la pastilla que me tomé.

Sin embargo puedo notar una mirada confundida de Hannah.

—¿Pero no sé supone que los humanos solo duermen durante la noche? —me pregunta Hannah confundida.

Frunzo el ceño ante su confusión. ¿Acaso no sabía que la pastilla de mareos en algunas ocasiones genera sueño?

—No exactamente, porque cuando no dormimos durante la noche lo hacemos durante el día. Sin embargo en este caso lo que causa mi sueño no es que no haya dormido durante la noche si no que la pastilla que me tomé para los mareos produce sueño, ya que es un efecto secundario. ¿Acaso no lo sabías?

Hannah pone cara de compresión, aunque a los segundos se sonroja, avergonzada.

—No, no lo sabía. De hecho esas pastillas fueron traídas especialmente por ti, ya que los directores de la academia investigaron sobre los humanos y según lo que ellos investigaron los humanos tomaban una pastilla antes del viaje, o bien durante el, por los mareos. Por ende  los directores consiguieron las pastillas por las dudas. De hecho a mí me informaron de todo ya que soy tú guía, sin embargo nadie me explico de los efectos secundarios de la pastilla —me explica Hannah aún con vergüenza.

—Oh, entiendo —le respondo y veo como su cara se pone un poco más roja—. Y no te sientas avergonzada por eso ya que es algo normal que seas ignorante en algunos temas. No lo vas a saber todo, no eres adivina.

Trato de tranquilizarla con mis palabras y parase tener efecto. Debido a que el rojo de sus mejillas se va desvaneciendo y en su lugar va apareciendo unas de sus típicas sonrisas.

—Gracias por tranquilizarme. Estaba preocupada de que te llevarás una mala impresión mía. Después de todo no sé mucho sobre los humanos, y no sé cómo reacciona a las diferentes situaciones. —me confianza más tranquila—. De hecho fue por eso que me ofrecí a ser tu guía ya que quería saber más sobre ellos.



ladyfantacia19

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En el texto hay: magia, vampiros y hadas, lobos y dragones

Editado: 21.11.2019

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