Lo Que Dios Tiene Preparado Para Ti

Tamaño de fuente: - +

II

Josh a medio año conoció a una hermosa joven que se integró al grupo, desde el momento que la vio quedó embelesado por la chica, esta se llamaba Susana Reyes, era alta, esbelta, ojos melados de mirar coqueto, piel blanca, cabello castaño, muy sociable y parlanchina. La profesora hizo que se presentara frente a todos y el chico no podía dejar de mirarla. Susana se puso frente a todo el salo con una enorme sonrisa.

- ¡Hola chicos! Mi nombre es Susana Reyes, pueden decirme Susi.

Todos respondieron al saludo a coro, cuando Susana avanzó para sentarse en su lugar no pudo evitar enterarse que Josh estaba viéndola fijamente, al percatarse le envió una sonrisa y se sentó. El joven al ver el gesto de la muchacha se sonrojó, lo cual su grupo de amigos se percató, comenzándole a molestarle.

- ¡Ya basta! –dijo Josh a tantas burlas.

- ¡Eh! Por fin hablaste –refirió Marcos– pensé que te había comido la lengua Susi.

- ¡Cállate!

- Uy, uy… si hubieras visto la cara de pendejo que pusiste cuando la viste –soltó la carcajada– verdad Poncho (Alfonso).

- Si hermano, que mal te viste –afirmó Alfonso.

- Ok. Pero ya paren.

- Ah!... quiere llorar, quiere llorar –lo molestó Marcos que era el más burlista de todo el grupo.

- No molestes Marcos –dijo un poco molesto Josh– ¿De acuerdo?

- ¿Y si no quiero?

- Pareces vieja molestando.

- Ah! Ah! Bueno… ya verás para que hables de verdad.

- ¿Qué vas a hacer? –preguntó asustado.

- Susanita, Susanita…

- No –dijo alarmado.

- No hables en clases Marcos –refirió la maestra– pon atención.

- Ya lo hago –señaló Marcos – solo estoy siendo solidario con mi amigo profe… Susi.

La chica se volvió a ver al grupo con expresión divertida, Josh se puso como semáforo, no podía creer lo que su amigo le estaba haciendo.

- Dime –refirió Susana.

- Hipnotizaste a Josh.

- ¿Quién es? –preguntó recorriendo la mirada, pero lo hacía para divertirse, porque bien sabia de quien se trataba, la viva expresión de Josh lo delataba.

- Este tonto que está a mi derecha con cara de menso –señaló Marcos al joven.

- ¿Qué te pasa? –vociferó Josh al no aguantar más la pena– cierra la boca… –dirigió su vista a Susana con gran nerviosismo– yo ehm… ehm…

- Lo ves –dijo muriéndose de risa Marcos y todo el salón de clases.

- ¿Y qué tiene de malo? –refirió Susana con su encantadora sonrisa y se volvió al pizarrón.

La profesora de matemáticas  llamó a que retomaron sus puestos y siguieran en la clase. Josh le dirigió una mirada a su amigo y lo aniquiló con ella. Estaba molesto por lo que le había hecho su amigo, pero al recordar lo que Susi dijo: “¿y qué tiene de malo?” se le retorcía el estómago de emoción.

Cuando la jornada de estudio acabó se quedó admirando como Susi caminaba al irse, la chica al caminar contoneaba las caderas, el joven no se cansaba de mirarla. Realmente ponía cara de bobo al hacerlo, un chasqueo de dedos lo volvió a la realidad.

- Despierta –escuchó que alguien le decía.

- ¡Ah! Eres tú –le dijo de mala gana al ver que era Marcos.

- Viejo quita esa cara de borrego.

- Cállate… no quiero hablar contigo –expresó exaltado.

- Ve al niño calmo ¿estás exasperado?

- Deja de molestarme, el hecho de ser amigos no te da el derecho de estarme fastidiando.

- ¡Ah!... pobre bebé.

Josh se lo quedó viendo con una expresión bastante seria, lo que sorprendió bastante a Alfonso y René, sabían que el joven era bastante calmo, pero siempre había una primera vez; además conocían a Marcos el cual la mayoría de las veces era excesivamente molesto. Se lo aguantaban porque se conocían desde que eran unas criaturas.

- Relájate –intervino René– ya conoces a este man… no le hagas caso.

- Tienes razón… m voy.



Katherine G. Alaniz

Editado: 08.08.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar