Lo que haría por ti

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Capítulo 9: Resurgir

Cuando tenía siete años jugaba con mi hermano a ver quién aguantaba más tiempo la respiración bajo el agua, pero en una ocasión el coloco sus manos en mi cabeza impidiéndome salir cuando ya había perdido, había olvidado aquel sentimiento de desesperación que sentí por la falta de aire hasta esa noche en la que me sentí devastada en cuestión de segundos, mi boca se abrió dispuesta a soltar un grito con tu nombre pero el sonido de la puerta al abrirse detrás de mí me obligo a detenerme.

— ¿Sara, que ocurre? — dice mientras alcanza mi mano con la suya, pude percibir como mi alma regresaba a mí cuerpo que se mantenía inerte, hasta que sin poder contenerme elimine la distancia entre nosotros en un abrazo que demostraba una mezcla de miedo y alivio, intentando borrar los pensamientos de terror que me atormentaron hace un momento.

—Fui al baño de la recepción— su explicación me causo una sonrisa que logre contagiarle, nos fuimos por un camino distinto esa noche, más largo pero que nos brindó (quiero creer) un poco más de paz.

Llegamos a mi departamento, le regrese la motocicleta a mi vecino y en silencio ambos ingresamos al lugar, el cual como siempre me esperaba frio y con un aire reconfortante, esta noche no le di la opción de regresar a su casa y el no parecía tener problema con eso, honestamente no me sentiría tranquila si no podía verlo así que sin decir una palabra le brinde ropa para dormir y yo me coloque la mía, antes de que saliera del baño deseaba tener algún tipo de discurso preparado sobre lo que había pasado y también sobre los arreglos para dormir pero el tiempo fue escaso y mi mente bulliciosa.

—Adrián— su nombre simplemente se escapó de mis labios al verlo entrar a la habitación, el me miro inquisitivo, todo lo que podría haberle dicho, las disculpas, explicaciones y propuestas razonables se esfumaron, dejando salir en su lugar un deseo inconsciente.

— ¿Podemos dormir juntos? — el silencio perduro unos instantes después de aquel pedido, y yo sentí mis mejillas sonrojarse violentamente por la vergüenza de haber solicitado algo tan insensato y abierto a la malinterpretación. Adrián por su lado también se mostró avergonzado pero para mi sorpresa asintió y sin decir nada más se colocó bajo las mantas de mi cama.

A pesar de estar consciente de la inocencia de la situación mi corazón se aceleró de manera alarmante, calculando mis movimientos me coloque de igual manera bajo la colcha que pronto comenzó a calentarse, y yo controlada por mi subconsciente lo mire, era demasiado bonito como para no reconocérselo de manera constante y precisa.

—Me encantan tus pestañas— dije, captando su atención de inmediato, el me miro y una sonrisa triste adorno sus labios. —Cuando era pequeño intente recortarlas, mi padre dijo que eran demasiado largas para un hombre— si pudiera lograr que todos sus malos recuerdos desaparecieran y sustituirlos con cumplidos, mi vida tendría uno de los mejores propósitos del mundo fue lo que pensé mientras lo escuchaba.

—Si algún día tengo la oportunidad le pegare pestañas postizas a tu padre con cola loca— tu risa no se hace esperar y por un instante siento que puedo ayudarte, que puedo hacerte feliz y ver como resurges como el fénix.

—Sara— tu boca quiere decir algo pero no se atreve, puedo verlo con facilidad en tu expresión, te animo a hablar y el valor se apodera de tus palabras “¿podemos besarnos de nuevo?” fue una pregunta inesperada y sorpresiva que me dejo sin palabras, las cuales en realidad fueron innecesarias pues mis acciones respondieron el cuestionamiento.

Lo bese y me besó, primero con lentitud y después con frenesí, la vergüenza había desaparecido de ambos en cuanto nuestras manos tocaron el cuerpo ajeno de manera positiva, yo lo atraje por la cintura destruyendo el espacio que nos separaba y el me rodeo el cuello con sus brazos evitando así que el beso terminara por un largo tiempo, no recuerdo en que momento dejamos de besarnos y solo nos abrazamos hasta quedarnos dormidos, pero estoy casi segura que nunca había dormido tan bien en mi vida, aquel contacto parecía tener dones curativos que no había experimentado jamás.

CONTINUARA???... Si alguien esta leyendo esto, quiero agradecerle, esta historia terminaba en el capitulo anterior y continuaria despues en otro, libro??? por asi decirlo, pero pense en continuar aunque honestamente no se si esta historia es lo suficientemente buena como para seguir publicandola, me gustaria saber que piensan, eso me ayudaria mucho para poder seguir escribiendo, de nuevo gracias si han leido algo de lo que he escrito. 



V

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En el texto hay: suicidio, primer amor, esperanza

Editado: 17.03.2019

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