Londovish Jegovia

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Secuestro

Londovish Jegovia fallese en su coche. A 60k/h el flamante morado, conducido por una de las carreteras mas hermosas de este país. Como de costumbre, militares armados asta los dientes, perseguían a Londovish, disparando al aire. Una persecución de la vieja escuela, termina en una llanta ponchada, que provoca el fin para el flamante morado. mientras, Jegovia inconsciente es atravesado por otra bala. Según noticias, un mal uso del motor (en el flamante morado), provoco la muerte de Londovish. dicha falla, limpia la escena, con una explosión.  
Londovish tuvo en su vida, dos hija, y cuatro varones regados por el mundo; Siendo un adulto, bastante mayor. Elene (hija menor de Jegovia) fue la única pequeña, que a estado a cuidados de este criminal. 
Elene se entero de la muerte de su padre, una ves las noticias resonaba en la radio. Poco después, escucho misma noticia en la tele de su cuarto, “Londovish Jegovia, criminal mas buscado, fue asesinado a manos de su socio delictivo”. Mas tarde, otro noticiero, repite la noticia, “Londovish Jegovia, fue acecinado por una turba vengativa, esta mañana a fueras de la ciudad. los integrantes de la turba, confesaron el acto”. 
Para Elene, le importaba poco cómo sucedió la muerte de su padre. solo se sentía en paz, de saber que aquel señor ya no la lastimaría. La tranquilidad que Elene disfruta, se ve interrumpida en segundos, por golpes sutiles y corteses, que anuncia la llamada de la puerta. Elene asimilando tal sonido con las noticias, sabe que no se vera tranquila. 
Elene, conoce solo una persona que toca de esa manera; Ángel Lovinsky. Sabe que al abrir la puerta lo vera sonriente, despreocupado, de la misma edad que ase diez años. No es una opción ignorarlo, nadie ignora a Lobinsky. 
Lovinsky abre la puerta por su cuenta. 
—un gusto volver a verla, señorita—  dice Ángel. 
—que quieres, aléjate de mi ¡déjame!— dice Elene mientras Lovinsky la carga en hombros. 
—le informo, que su padre me pido hacer esto antes de morir—. Dice Ángel 
Elene, resistiéndose a su secuestro, se golpea la cabeza, mientras forcejea con su captor, en el auto. Por lo que queda inconsciente, durante el viaje. 
Pasando horas de camino, en carretera, Ángel siente culpa de ver a Elene inconsciente al lado suyo, ya que ase diez años atrás, pasaron muy vellos momentos. Además el no rompe nunca sus promesas; verla tan vulnerable, es algo que prometió no admirar. 
Con palmadas muy suaves toca su mejilla —señorita Elene, señorita despierte—. 
Elene despierta, con un dolor en la cabeza, para darse cuenta que esta en carretera. 
—me alegro mucho, de verla despierta; le debo explicaciones— dice Ángel. 
—¡Lovinsky!— Elene reacciona alterada, mientras abre la puerta del coche y se avienta al pavimento, sin importarle que el coche este en movimiento. 
Elene rueda por el padimento ardiente, al salir del coche. Se levanta, el dolor es insoportable, pero prefiere correr cuanto pueda. Alejarse de Ángel Lovinsky, es en lo único que piensa. Ángel sale del vehículo.  
—Señorita ¿que es lo que pretende?— dice Lovinsky al ver como Elene empieza a gritar por ayuda. 
Elene cae al piso nueva mente, en un mal paso. Dándose cuenta que huir es inútil; lovinsky es muy determinado, por lo que le pone atención al dolor en su cuerpo. le sangra la cabeza; por el golpe del auto, le duele el brazo, las costillas y una pierna; por aventarse del auto, se torció un tobillo; al caer en el pavimento caliente. No puede hacer nada, no en esas condiciones. 
Londovish, se acerca a ella. siempre estuvo para castigarla y para consolarla. La toma en brazos, la mete nueva mente al coche. Poco después de encender y conducir el auto, Elene a un confundida, se recarga en hombros de Lovinsky sintiendo seguridad, sierra sus ojos y descansa un rato mas. 
Elene en su cuerpo, cuenta con barias cicatrices, provocadas por su padre, una por cada ves que se portaba mal. Londovish era muy paranoico, en especial cuidando a Elene. Cuando la pobre tartamudeaba, Jegovia tomaba su oreja, Una caricia suave, antes de tirar de ella, mientras exija se repita la palabra. 
El maltrato que Jegovia le daba era constante, un día antes de partir, Jegovia  entro al cuarto de Elene, desnudándola y atándola boca abajo en la cama, una ves izo eso se retiro. Ese día Elene estaba mas aterrada que nunca, como muchas veces pasadas, no sabe que a echo mal. Recordó por un momento otros castigos, buscando saber a que se enfrentaría. Quemarla con un cigarro, cucha rasos en la cabeza, romperle de nuevo los meñique, vinagre en los ojos. Jegovia regreso poco después con un hierro alumbrado en rojo. “cariño mío, me iré muy lejos y vendré muy tarde, será un viaje largo” dijo Jegovia aquella ves “te dejare este recuerdo, para que no sete olvide, que tu eres mía y solo me perteneces a mi” dijo Jegovia mientras herraba a Elene con la marca de una “J” y la frase: “este cordero me pertenece”. Pasando eso, londovish se marcho, dejando a su hija de diecinueve años amarrada en la cama, desnuda por completo y llorando de dolor. Siendo uno de sus muchos traumas. 
Elene despierta, un día después de su secuestro, mirando el techo, paredes y arreglos, asimilando la zona. Esta en un cuarto, parecido al de su casa; las paredes cambian, en vez de ser forradas con yeso, son de madera oscura. Se mueve un poco para darse cuenta que se encuentra atada de pies y manos. Su corazón se acelera, las lagrimas llenan sus ojos, se retuerce en gritos y lagrimas de histeria. Lovinsky se encontraba en otra aviación, al escuchar los gritos de Elene, corre preocupado, abre la puerta del cuarto para ver como Elene dramatizaba, a un atada. Se recarga en la puerta, esperando a que la señorita se calmase, se pone audífonos, toma un libro y se pone a leer esperando a que Elene se tranquilice. 
Elene una ves calmada, se da cuenta que no se encontraba atada a la cama, sus ataduras terminaban en pequeños adornos (pisapapeles) de metal. Levanta uno, para desatarse, poco después se queda viendo a Lovinky. 
—El baño esta saliendo a su derecha, la puerta de enfrente esta abierta, bajando las escaleras— dice Ángel. 
Elene se queda callada, procesando. No dice nada. 
Lovinsky. —sabe, usted es sonámbula y se levantas por las noches, solo a golpear su cabeza con la pared. tuve que inmovilizarla, para que no se lastimes— 
Elene con el cuerpo sudado y el corazón lleno de adrenalina, corre a la ventana de la aviación aventándose a ella, como intento de escape. No esperaba que al otro lado se encontraran barrotes impidiendo  su paso. con la acción sufrió de cortadas, y golpes. Ángel se acerca rápido, esperando solo que no se lastimara de gravedad. Nueva mente levanta a Elene, para acomodarla en la cama. Venda sus heridas. por ese breve momento, Elene se mantuvo calmada, sin mostrar resistencia. 
—señorita— dice Lovinsky — no la e tratado mal, solo quiero cumplir algunas de mis promesas— 

—¿como cual?— interrumpe Elene. 
—prometí de cuidarla, de no verla vulnerable y no lastimarla— responde Lovinsky. 
—¿cuidarme? Yo no te pedí cuidarme, estar en un carro inconsciente, es ¡ser vulnerable! Y mira estas heridas que tu me as echo— dice Elene ofendida. 
—Usted, se auto lesiona— reclama Ángel. —su padre me obligo prometer, cuidarla cuando el muera, y estar lejos mientras el siga vivo. Aparte, no la e visto vulnerable; le di una pala, mientras dormía, para no verla indefensa, esta debajo de la almudada a hora— 
Elene se queda callada, mirándolo con desprecio. 
Ángel al verla tan molesta, voltea los ojos. 
Ángel Lovinsky suspira decepcionado —señorita Elene, yo no la tengo aprisionada y tampoco quiero que se mate, buscando escapar. Ya le dije, el baño esta a la derecha, y la salida, bajando las escaleras. Puede irse si lo desea, pero la final. Esta es su casa— 
Elene no piensa mucho para actuar, pero algo no le cómbense. Lovinsky después de años, fue por ella, la metió a su coche, esta en una casa ajena, esta en contra de su voluntad. Son las preguntas que estresan a Elene “¿porque me deja huir?” piensa Elene. 
—no me voy— dice Elene. 
Ángel responde —esta bien, pero tan siquiera, podría aserme el favor de bañarse— 
—no ¿Por qué lo aria?— pregunta Elene. 
—por su salud— reclama Ángel. 
—estoy bien de salud, no se de que hablas— dice Elene. 
—¡apesta a muerto! Quiere mas explicaciones— menciona ángel, arto de la conversación. 
—no— Elene se muestra avergonzada. 
—cuando usted guste— Ángel se retira cansado de aguantar a Elene. 
Pasando el tiempo, Elene se ve cada ves mas tranquila. Se levanta de su cama, se arregla, sale de su cuarto, baja las escaleras. Revisa que Lovinsky no se encuentre cercas. Mientras, Ángel preparaba buñuelos. Elene busca una llave, abre cajones, busca entre los libros. 
—¿Qué busca usted?— pregunta Ángel, al asomarse desde la cocina. 
Elene se mantiene quieta, asustada y avergonzada. Mira a Lovinsky con la cabeza agachada, solo esperando que como su padre, Ángel levante su mano, preparando una bofetada. 
—la puerta esta abierta señorita— menciona Lovinky, mientras con su mano abre la puerta. 
Elene para ese momento ya se encontraba lagrimeando, conteniendo el yanto dentro de su temeroso ser. 
—¿que espera? señorita— pregunta Ángel,  Elene comienza a temblar. 
—no, m…— titubea Elene. 
—¿señorita? La puerta se encuentra abierta— dice Ángel —le doy permiso, si eso necesita—. 
—pégame— susurra Elene. 
Lovinsky guarda silencio, procesa la fase. —¿porque fuera a pegarle?—. 
—Por desobediente— Elene llora con mas fuerza. 
Ángel se mantiene callado. Cada ves mas cansado de tener a Elene cercas. Toma una cinta, arranca un trozo de ella. Se agacha, se acerca a  Elene que se encuentra en el suelo. 
—sabe que, si la castigare. Ya me tiene cansado, le voy a pegar, y cada ves que permita que alguien mas le lastime; yo le volveré a pegar— dice Ángel, mientras le pega un cacho de cinta en su mano. —a hora, quiero que deje de llorar  y se valla a hacer lo que le plazca—. 
Elene mira la cinta de su mano, confundida pregunta —¿lo que me plazca?—. 
—a si es— dice Ángel. 
—¿lo que quiera?— pregunta Elene mientras se levanta —¿sin acepción?—. 
—sin acepción— repite Ángel. 
Elene toma un adorno (un jarrón) de una mesita, sin pensarlo mucho tiempo, golpea a Lovinsky con el adorno, de inmediato corre y cruza la puerta. Se encuentra en un bosque, un camino marcado en la tierra le indiaca para donde ir, Corre; sin pensarlo, el camino es muy obvio, no quiere ser atrapada, se adentra a lo profundo del bosque. Caminar le es difícil, cuenta con los zapatos adecuados, el bosque es muy verde, lo normal para la temporada de lluvia, con cada roca y cada arbusto, el camino se vuelve mas estrecho. 
Elene no avía salió de la casa de Londovich desde que era una pequeña. Vagos recuerdo de aquellos tiempos, se retomaban; el viento, los arboles que a hora le rodean, envuelven su memoria. Se encuentra perdida, ya no sabe por donde caminar, todo se parece. Elene camina, buscando una carretera, mira el cielo despejado, sabe que pronto oscurecerá. De entre las hojas se escucha algo moverse, Elene se asusta mas, solo mira arboles a su alrededor, escucha un disparo, un dolor envuelve su estomago. 
—interesante animalito que me encontré— se escucha una vos femenina. 
Elene cae al piso, no reacciona. Poco después, esa voz femenina levanta a Elene, subiéndola a una camioneta, siervos muertos le asen compañía.  a la casa, donde los recibe ángel Lovinsky. 
 



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En el texto hay: suspenso, amor, delitos

Editado: 27.08.2019

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