Los aullidos a la luna

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Capítulo 5

Mala noche

🌙🌙🌙
Angelic

Luego de cenar con mis padres subo a la habitación de Demian para poder salir por su ventana. Toco la puerta antes de entrar para saber si él está ahí y en condiciones de recibir gente. Cuando logro escuchar un pase del otro lado de la puerta la abro y me meto dentro. Me encuentro con mi hermano sentado con su portátil escribiendo.

– ¿me cubres? – hable apenas cerré la puerta de la habitación

– si tu cumples tu promesa – giro en su silla para verme serio

– la cumpliré – mentí en su cara con mis manos en los bolsillos de mi jean crucé los dedos para romper esa promesa.

– bien sal por la ventana agarrándote de esa rama estarás bien – se levantó de su silla señalando la rama que estaba más cerca de la ventana

– está bien, gracias hermanito – mi plan estaba saliendo como lo tenía planeado pero las nunca salen bien.

– espera antes de irte ¿a dónde vas exactamente? – con los brazos cruzados sobre su pecho Demian me observaba entrecerrando los ojos. Vamos Angelic piensa en algo para salir del embrollo donde tu solita te has metido.

– a la fiesta de Alec con mi amiga Bailey – recordé que mi amiga Bai menciono algo de eso mientras estábamos en la escuela.

– hoy no iba a salir, pero ya que me recordaste la fiesta de Alec iré contigo – sonrió tomando su chaqueta de la cama.

– ¿QUE? – grite por la sorpresa desde cuando el santurrón de la casa sale a fiestas. Bueno que yo tampoco es que salga todos los fines de semana apenas si asistía a una fiesta por mes y siendo obligada por Bai para que valla.

– baja la voz – grito en susurros girando para ver la puerta y luego a mí con enojo.

– perdón, pero es que ¿por qué quieres ir conmigo a la fiesta si tú nunca vas? – lo mire confundida mordiendo mi labio inferior.

– porque Alec me lo pidió – saco su celular de sus bolsillos para mostrarme la conversación y efectivamente Alec le pidió que fuera.

– entonces puedes llevarme tu no queras que a tu hermanita le pase algo en la calle ¿o sí? – ya que el aburrido iría bien que me podía arrimar hasta la casa de Alec. Hice un puchero con mis labios y abaniqué mis pestañas como niña buena intentando ablandar su duro corazón.

– si sales ahora mismo te llevo – me señalo la ventana con frustración

– ya mismo jefe – puse mi mano en la frente como saludo militar y corrí a la ventana sacando mi pierna primero.

– pero no hagas ruido – me susurro mientras sacaba la cabeza de la ventana.

– está bien – tome la rama del árbol y saliendo con cuidado. Voy despacio hacia el tronco y bajo sin hacer mucho ruido. Cuando toco tierra firme espero a mi hermano, que baja más rápido que yo. Me mira sonriendo triunfante mientras se encamina a su auto, yo le sigo no me queda de otra.

Nos montamos en su auto y esperamos a que mis papás apaguen la luz de su cuatro. Cuando lo hacen Damián pone el auto en marcha conduciendo en silencio. En mi mente pedía llegar ya a la casa de Alec por que no aguantaba más el silencio incómodo de ese auto. Para mi suerte estábamos a dos casas de llagar a la gran mansión de Alec. Bajo del auto mirando la gran mansión que tiene por casa el mejor amigo de mi hermano.

– ahora entiendo por qué siempre que se reúnen vienen a casa de Alec – gire viendo a mi hermano salir del auto

– no venimos aquí porque él tenga una súper mansión, sino que tiene una cacha perfecta para jugar rugbi – se paró a mi lado observando la mansión donde salía música fuerte y muchos adolescentes se paseaban por el carísimo césped.

– con razón vuelves todo sucio – me reí recordando cuando mama lo regaña porque volvía lleno de barro cual puerquito saliendo de un chiquero.

– oye no me molestes – note que me miraba tentado de risa – ahora dime entrarás vestida así – con su mirada me recorrió de pies a cabeza. Que tenia de malo lo que llevaba puesto.

– pues claro que...

– NO – grito Bailey detrás de mí

– ¿qué? – gire para ver a mi amiga con un vestido rojo ajustado a su cuerpo con unas plataformas negras que la hacían ver más alta.

– que ahora mismo vendrás conmigo a cambiarte – con pasos decididos mi amiga camino hacia mí para llevarme

– Bailey que tiene de malo mi blusa y mi jean roto – no entendía por que tanto alboroto con mi look casual algo que usaba diariamente para salir.

– ¿enserio me lo preguntas? – freno su andar para darme una mirada matadora

– está bien loca, pero por favor no me pongas un vestido – no me gustaba usar vestidos en las fiestas desde el incidente de la última fiesta a la que fui con Nick. Terminaron tocándome en trasero mientras bailaba con mi novio y ni siquiera se quien fue. Bai me arrastraba por la calle mientras yo me negaba a ponerme un vestido.



Danny Baladon

Editado: 24.12.2018

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