Los aullidos a la luna

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Capítulo 7

Niñero
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Demian

Vi salir a Diego de la habitación y luego dos enfermeras. No traían buena cara por lo cual me preocupó. Me levante de los incómodos asientos para entrar a la habitación de Angelic.

– lo siento joven pero la paciente está sedada debe descansar – una enfermera me freno para que no entrara

– pero alguien debe cuidarla – sentía un cosquilleo por mis manos. No ahora.

– me quedaré yo Demian ve a descansar y mañana vienés a ver a tu hermana – la voz dulce de mi madre me tranquilizó

– nos vemos mañana mamá avisa si le pasa algo a Angie – deposite un beso en la mejilla de mi madre cosa que no hacía desde hace mucho tiempo.

– vamos a casa hijo – mi padre depósito una mano en mi hombro apretándolo suave

Camine junto con mi padre fuera de la sala de espera. Fuera estaban Alec y la Bailey amiga de Angelic. En cuanto me vieron salir corrieron a mí. Durante estos tres días no dejaron entrar a nadie ajeno a la familia para ver a Angelic hasta hoy que la vino a ver Diego.

– ¿cómo está ella? – Bailey me miraba con preocupación

– está bien mañana ya podrás verla la sedaron y no permiten entrar a verla – mire a Alec para luego volver la mirada a Bailey

– no tuviste la culpa de nada Bailey – pose mi mano en su hombro – Angelic fue al bar para ver a Diego y paso lo del incendio – mire a Alec pidiendo ayuda

– vamos Bailey te llevaré a casa – la tomo por los hombros y la llevo hasta el auto

Seguí a mi papá al auto y me senté en el asiento del copiloto. Arrancó el auto y apretó sus puños en el volante. Ya veía venir una reprimenda.

– Angelic saldrá en cuatro días del hospital tu madre quiere que cuides a tu hermana – con una mirada severa sentenció

– pero papá no puedo ser niñero de Angelic en una semana es la Luna roja debo estar para encontrar a mi mate – hable con voz fría

– a tu madre la conocí el día que llegó al pueblo ella es mi mate y no la conocí en la Luna roja – hablo tajante con voz de Alfa no podía quejarme más

– está bien – mire por la ventana el camino – seré su niñero

🌙🌙🌙

Toque la puerta de la casa de Alec mientras esperaba a que me abrieran. Me abre una de sus empleadas dejándome pasar y me dice que suba a la habitación de mi amigo. Corro escaleras arriba hasta llegar al pasillo del segundo piso. Me cruzo con Megan que casualmente no lleva un libro hoy.

– Hola Demian – me saluda alegremente

– Hola Meg – le respondí el saludo algo sorprendido pero continúe mi camino a la habitación de Alec
Abrí la puerta y pase a dentro viendo a un Alec muy enojado sentado en su cama. Tal vez pelearon Megan y Alec y por eso Megan está contenta y Alec tan enojado.

– hola bro ¿qué te pasa? – me senté a su lado

– Megan está saliendo con uno del otro Clan cuando papá se entere la castigará – Alec estaba furioso ahora entendía todo

– espera Alec estás seguro de eso Megan es una chica lista jamás saldría con alguien del clan enemigo – intento defender la yo sé que ella sería incapaz de querer traicionar a su propio Clan

– escuché alguien hablar por los pasillos diciendo que Megan y ese otro chico se ven a escondidas – se levantó de su cama y comenzó a caminar de lado a lado en la habitación

– y que tal si la seguimos y vemos que tanto hace Meg – debía solucionar esto antes que llegue a oídos del padre de Alec o peor aún a oídos de mi padre. Podrían desterrar a Meg por el simple hecho de traicionar a la manada.

– ¿me ayudarías con esto? – su mirada reflejaba desespero Alec y Megan siempre fueron muy unidos. El temía por la seguridad de su hermana porque si nuestra manada no hace nada con respecto a esos chismes la otra manada si puede tomar acciones no muy buenas.

– claro que si hermano – me levanté para chocar los puños con Alec y sentimos el ruido de la puerta de la habitación de Meg abrirse
Rápidamente decidimos seguirla sigilosamente sin que ella se dé cuenta.

🌙 🌙🌙
Angelic

Abro mis ojos lentamente encontrándome en una habitación blanca. Aún seguía en el hospital genial esto no podía ser mejor.

– Angelic cielo ¿cómo te encuentras? – la voz de mamá me asusto un poco no sabía que ella estaba en la habitación

– mucho mejor mamá ¿sabes cuándo volveré a casa? – ya me quería ir de este lugar. Estaba aburrida y me pasaban durmiendo a cada rato, me tenían harta con eso

– en cuatro días sales mi amor, pero... – me sentí alegre porque me iría pronto. Aunque ese, pero... me puso nerviosa – tu hermano te cuidara a partir de ahora vallas donde vallas él te llevara y te traerá y no ahí peros que valgan Angelic sino quedaras castigada – la voz severa de mamá me dejó con la queja en la garganta. Quería decirle que no necesito un niñero, pero con la amenaza de mamá no podía decir nada. Al menos puedo salir.



Danny Baladon

Editado: 24.12.2018

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