Los aullidos a la luna

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Capítulo 11

Prohibido
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Angelic

Todo paso en cámara lenta veía a Demian señalando al chico que estaba a mi lado diciéndole que se aleje de mí. Mientras caminaba hacia nosotros yo pude ver el puño de mi hermano serrarse por miedo me puse delante del chico desconocido aun no sabía su nombre. Lo rodé con mis brazos y cerré mis ojos. Solté el aliento cuando mi hermano me saca brusco del abrazo del chico. Me levanta del suelo dejándome en los brazos de Alec, como si la burbuja que hacía que toda valla lento se rompiera veo a mi hermano golpear al chico.

– Demian, no déjalo ya – chille a todo pulmón mientras luchaba por zafar de los brazos de Alec

– vuelve a acercarte a mi hermana y te mato – el chico puso su mano en su boca que empezó a sangrar – estas avisado, idiota – mi hermano me volteo a ver señalando que me suelte el troglodita de su amigo

– que rayos Demian – mire al chico lastimado en el suelo – no puedes ir golpeando a todos los chicos que me hablen – empuje levemente a Demian y camine hacia el chico. Pero mi hermanastro tomo mi muñeca y me arrastró al salón de historia.

– no te acerques a él, Angelic, hablo enserio – hablo con una voz fuerte y tajante.

– ¿pero por qué? no puedes ir por ahí golpeando gente, así como así – señale por donde vinimos

– sólo no hables con él y ya, se por qué razones – se agacha un poco para verme fijo a los ojos

– Demian si piensas que el chico me gusta estas equivocado, es lindo, pero no hermoso – rodé los ojos cruzándome de brazos

– si no quieres que lo golpe mantente alejada, entendido – tomo mi mentón apretándolo levemente

– si – aparte su mano de mi rostro. Jamás me había tratado así, ni siquiera cuando estuve con Nicolás. Demian siempre tendió a ignorarme en cualquier sitio en el que estábamos. Pero ahora que hable con ese chico del cual no se su nombre el simplemente me trato mal. 
El timbre suena sacándome de mis pensamientos. Entró al salón junto a todos los demás. Me siento en los lugares del medio justo alado de la ventana. Esperando a que empiece la clase. El profesor Pían entra seguido del chico nuevo. Mis mejillas se encienden al recordar el suceso del pasillo.

– clase silencio – el profesor Pían elevó un poco la voz entre el bullicio. Todos se sentaron guardando silencio – tenemos un nuevo alumno, preséntate – el profesor se sentó en su enorme escritorio esperando la presentación.

– me llamo Carter Franttini, tengo 16 años y vengo de Chicago – el chico se presentó rápido y seguro. Miró al profesor que le señaló que se sentará. 
Camino hasta la fila donde estoy yo. Internamente deseaba que no se sentará a mi lado, no quería problemas con Demian. 
El chico rubio me miró sonriendo de lado, la suerte no está de mi lado. Se sentó justo alado mío, escuché la queja en voz baja de varias chicas. Si pudiera tranquilas que se los mandaría, no quiero que este alado mío.

– llegue al salón justo a tiempo – susurró cerca de mí el chico

– lo siento mucho mi hermano esta algo molesto el día de hoy –hable muy apenada por lo que hizo Demian hacia un rato.

– no pasa nada...– en ningún momento le había dicho mi nombre al chico. Él me estaba mirando serio.

– me llamo Angelic, Angelic Black – el chico me miró a los ojos.

– un placer conocerte Angelic yo soy Carter, Carter Franttini como ya habrás escuchado – me encantaba su voz. Era varonil, pero hablaba tan despacio, parecía todo misterioso.

– clase silencio – volvió a repetir el profesor Pían. Mire Miró al frente para seguir atendiendo a la clase.

Pero unas risas al fondo me hicieron ver algo que hubiera preferido no ver. Sentados en la última fila del medio estaban Nicolás y Ashley riéndose como si no hubiera nada más al redor de ellos. Me dolía admitirlo, pero se veían tan bien juntos. Sentí mis ojos arder. Oh no quería llorar en la clase y menos ahora que estaban ellos dos tan felices. Debo superarlo, oh vamos a quien engaño aun lo quiero me desespera verlo con otra chica que no sea yo. Verlo besar otros labios que no fueran los míos, acariciar otra piel que no sea la mía. Siento una lagrima rodar por mi mejilla, pero como si me gustara sufrir seguía mirándolos. Nicolás parece darse cuenta de mi mirada por que mira en mi dirección y baja la cabeza. Volteo a mirar al frente, secando brusca la lagrima de mi mejilla. Veo que Carter me mira de reojo, pero no le prestó atención. En cambio, sigo anotando lo de la clase hasta que un post-it verde es pegado en mi cuaderno. Lo despego para verlo y tiene una nota escrita con una caligrafía mejor que la mía debo admitir.

¿Recientemente abandonada por otra? – Carter

Saco un post-it de mi cartuchera de color lila y escribo una repuesta en el rápida y la pego en el cuaderno de Carter.

Si hace un mes, ¿se nota mucho? – Angelic



Danny Baladon

Editado: 24.12.2018

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