Los aullidos a la luna

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Capítulo 14

Nieve
🌙🌙🌙
Angelic

Estaba caminando por los pasillos del instituto algo distraída, Demian el día de hoy no me había seguido en todo el día como la semana pasada. Al fin me había dado algo más de espacio, pero de igual manera me sentía observada. No le preste mucha atención igual ya era hora de irnos por lo cual camine al estacionamiento, pero Demian no estaba allí. Estaba algo cansada por lo que decidí caminar a casa llegaría más rápido de ese modo. Pero antes de que pudiera salir del estacionamiento escucho como alguien grita mi nombre. Haciendo parar mi andar para girarme a ver quién es que me está gritando. Parado mirándome con sus cautivantes ojos color miel se encuentra Carter, con una mano en la correa de su mochila. Tenía puesto un tapado gris y uno jean azul oscuro con unas botas militares negras. Sonreí al verlo caminar hacia mí, este chico estaba buscando que mi hermano lo maté.

- hola Angelic - se acercó tanto a mí que mi cuerpo se tensó. Sus cálidos labios besaron mi mejilla dejándome desconcertada.

- h... hola Carter - logre articular con dificultad, sentí mis mejillas arder enseguida.

- ¿te iras sola? - pregunto al ver que no venía Demian como loco a golpearlo porque me beso la mejilla

- si, Demian no está de seguro no vendrá en un buen rato señale el auto vacío de mi hermano

- puedo acompañarte no me gustaría que vallas sola - una sonrisa traviesa se formó en sus labios al ver mi expresión de asombro

- si está bien - me encogí de hombros. Girando en mis talones comencé a andar sintiendo los pasos de Carter atrás mío hasta que quedo a mi lado.

Caminamos en sumo silencio, pero no era un silencio incómodo para nada. Me sentía cómoda alado de Carter me sentía protegida no tenía miedo de caminar sola con él, era la misma sensación que tenía cuando estaba con Demian, pero un poco diferente. Me sentía observada, esa sensación de que alguien está analizándote me puso en alerta. Levante mi mirada para comprobar que Carter me estaba mirando. Una idea loca paso por mi cabeza sonreí, para luego tomar su mochila de improviso y salir corriendo con ella en la mano. El rubio tardo unos minutos en reaccionar, hasta que se echó a correr detrás de mí. Las risas inundaron esas frías y silenciosas calles, mientras nosotros nos divertíamos corriendo las personas nos miraban raro. Sentí unos brazos rodear mi cintura y llevarme hacia atrás golpeando contra un pecho duro. Sus risas me inundaron, tenía una risa tan linda. Nuestras respiraciones agitadas nos hicieron quedarnos parados, Carter aun no me soltaba me tenía aferrada entre sus fuertes brazos. Apoyé mi cabeza en su hombro para descansar un segundo había corrido demasiado, abrí mis ojos y pude ver que él me estaba mirando. Me aleje del dándole su mochila sonriendo traviesa, tomo su mochila con la cabeza gacha riéndose. Cuando me miró una chispa en sus ojos apareció, pero no todo puede ser felicidad y alegría. Detrás de Carter estaban saliendo de una tienda Ashley y Nicolás. Mi sonrisa se borró de repente, Carter miró hacia atrás y pudo ver lo mismo que yo. Sólo que esta vez no me dejó mirando la escena. Tomo mi mano y comenzó a caminar conmigo. Agradecía internamente que no dijera nada no tenía ánimos para hablar en estos momentos. Llegamos a una plaza que quedaba relativamente cerca de mi casa. Nos sentamos juntos en una banca. Apoyando mi cabeza en su hombro cerré los ojos.

- gracias - susurro

- no me agradezcas - tomo mi mano apretándola un poco

- ¿por qué me ayudas tanto? - jugué con su mano

- eres especial, quisiera conocerte mejor si me dejas claro - sentí su mirada

- yo te dejo, pero no sé si Demian te dejara estar cerca de mí - me levante de la banca para continuar caminado

- no le tengo miedo - comenzó a andar a mi lado

Abrase mis brazos comenzaba a hacer mucho frío el invierno ya estaba aquí pero aún no había nevado. Carter se quitó su saco gris y me lo puso encima, estaba caliente por su contacto físico. Me aferre al abrigo sintiendo un poco menos de frío, caminamos hasta mi casa el me dejo en la puerta de mi casa donde le devolví el saco.

- gracias por acompañarme a casa - besé su mejilla, me di vuelta y abrí la puerta para entrar rápido a la casa.

Al cabo de un rato apareció Demian entrando como loco a mi habitación y soltó todo el aire cuando me vio sentada en la cama. Detrás suyo entro Duque ya su patita no le dolía en lo más mínimo, hoy se cumplían dos semanas de haberle puesto el yeso de...

- que irresponsables - tome mi abrigo y tome a duque en mis brazos - vamos Demian debemos sacarle el yeso al pequeño monstruo - como si un clic en la cabeza de Demian se despertara salió conmigo y el monstruo hacia el auto.

No hablamos en todo el camino de viaje, en cambio Duque estaba viajando en mis piernas intentaba mirar por la ventana. Decidida a romper el hielo mire a Demian.

- ¿qué te paso que no me trajiste hoy a casa? - vi como su mandíbula se tensó, sus manos se apretaron en el volante del auto



Danny Baladon

Editado: 24.12.2018

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