Los aullidos a la luna

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Capítulo 15

Mi tobillo
🌙🌙🌙
Angelic

Cuando salimos de la veterinaria pensé en las palabras de la recepcionista, estaba demasiado frío afuera. No me sorprendería que mañana comenzara a nevar. Al menos Demian había puesto la calefacción sentía mi cuerpo helado, el pequeño de Duque estaba algo cansado, pero ahora su patita estaba totalmente sana. Si ya hacia desastres con una pata enyesada ahora con sus cuatro patas sanas destrozara la casa. El viaje fue un poco menos incómodo que el anterior por lo menos ahora había música. Antes de darme cuenta ya estábamos estacionando enfrente de nuestra casa. Unos aullidos en el bosque sonaron, rápidamente tome el brazo de Demian apretándolo fuerte.

– Angelic no te harán nada están muy lejos – fue la primera vez en días que él me hablaba de forma cálida y amable.

– tienes razón – solté su brazo y le pase el cachorro – no quiero tener la culpa de que Duque destrocé algo en su primer día sin el yeso – salí rápido del auto entrando a la casa el frio me hacía castañear los dientes.

Deje que mi existencia se desplomara en el sofá, ya era bastante tarde y quería ver algo en Netflix. Tal vez una nueva serie me despeje un poco la mente, necesitaba distraerme. Veo a Demian entrar y dejar a Duque en el suelo hará un desastre de seguro. Sube a su habitación para dejarme finalmente sola en la sala. Ya me era costumbre el estar así prácticamente se podía decir que pasaba todo el día sola con mis papas trabajando y Demian ignorándome estaba sola en la casa. Tome el control buscando algo para ver, esta parecía interesante Insatiable. Vi el primer capítulo cuando el timbre suena sacándome de mi serie. ¿Quién estaría viniendo a mi casa a esta hora? Me levante del sofá para poner pausa en la reproducción del capítulo y camine a la puerta. La abrí de mala gana esperando ver a Alec o tal vez algún vendedor ambulante, pero no solo me encuentro con Diego. Enserio hacia mucho que no venía a mi casa desde que me trajo a Duque y eso que no lo pude ver por qué estaba durmiendo.

– hola Angelic – me saludo. Tenía un buzo de manga corta blanca con una camisa a cuadros roja con negro. Un jean azul con unas botas marrones de leñador

– hola Diego – me moví de la puerta dejándolo entrar en la casa.

– en verdad te quedaste con el cachorro – se agacho para acariciar a Duque

– si Demian me convenció de que nos quedáramos con Duque – camine hacia el sillón, dejándome derrumbar encima de este

– Duque lindo nombre – se sentó a mi lado – pero no eh venido a hablar de Demian o de Duque, aunque me alegro que este bien de su patita – diego comenzó a divagar en lo que estaba hablando eso quería decir que tenía algo que contarme. Conocía demasiado bien a Diego desde que éramos unos niños. Tome su mano sabía que esto que tenía para decirme le costaría un poco – Angelic vine a hablarte de lo que descubrí acerca de tu papa biológico él está vivo y se encuentra en Los Angeles – sus palabras me dejaron helada, lo mire a los ojos

– ¿estás seguro de eso Diego? – mi labio comenzó a temblar. Sentía que todo mi mundo estaba de cabeza.

– no te lo diría si no estuviera cien por ciento seguro – Diego me rodeo con sus brazos. Apoye mi cabeza en su hombro y tan solo me quede así, no sabía si llorar o gritar. Hacia un par de meses le había pedido a Diego que investigara mi pasado. La razón una pelea con Demian me dejo con más preguntas acerca de mi pasado. Este tenía tantos recuerdos guardados de su madre y yo ni siquiera tenía una fotografía de mi verdadero padre. Toda mi vida había querido saber si mi padre me quería si al menos pensaba en mí. Eso me hacía sentir mal, pero yo tenía a mi padre John él me dio el amor que jamás recibí de mi padre biológico.

– necesito estar sola Diego – me aparte del rápidamente

– llámame si me necesitas – se acercó a mí, pero me aleje, tan solo asintió y se fue

Subí a mi habitación necesitaba descansar me dolía demasiado la cabeza en este momento. Porque todo en mi vida tenía que ser tan complicado, era tan difícil tener una vida normal. Me recosté en mi cama abrasando un oso de felpa que tenía desde que era una niña. No lloraba simplemente me quede así abrasada a ese oso de felpa, me sentía en un mundo irreal que en cualquier momento todo esto desaparecería. Despertaría en mi habitación sin Duque merodeando por ahí, tendría la misma relación distante con Demian y tal vez aun seguiría siendo la novia de Nicolás. Despierta Angelic no soy una niña todo lo que estaba pasando era la vida real no un sueño. Cierro los ojos para calmar todos estos pensamientos, empiezo a hacer ejercicios de respiración. Eso era algo que me ayudaba cuando tenía un embrollo en la cabeza y me sentía mal. Me dormí al tener mi cuerpo relajado a veces descansar parecía ser un buen remedio.

[...]



Danny Baladon

Editado: 24.12.2018

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