Los aullidos a la luna

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Capítulo 20

¿qué eres?
🌙🌙🌙
Demian

Odiaba como Carter intentaba acercarse a Angelic, pero no podía decir nada no quería que por mis celos ella no quiera intentar estar conmigo. Debía contener mis impulsos, pero mi pequeña era mi debilidad si algo le pasaba a ella mataría a el responsable. La mantendría alejada de todo este mundo peligroso ella jamás tendrá que saber la verdad. Mire a mi pequeña que dormía plácidamente en mis brazos. Acariciaba su rostro ella se había dormido en el camino de vuelta a casa. A decir verdad, ella se veía mejor estando dormida en su habitación que intentando descubrir mi secreto. No podría decirle lo que soy no mientras esté vivo el papa de Diego él estaba obsesionado por que el secreto no se sepa. Por culpa de esa loca obsesión mi familia pago el precio hace muchos años ya. Mi mamá era una humana no formo parte de la manada ni nada por el estilo. Eso fue lo que la condeno pudo ser un blanco fácil ya que nadie podía defenderla más que mi padre. Cierto día mi mamá descubrió el secreto de mi padre ella juro guardarlo, pero Haider la secuestro para luego matarla. Yo apenas era un recién nacido cuando eso paso a los pocos años mi papá conoció a la mamá de Angelic quién en ese momento estaba embarazada. El papá de Angelic quería llevársela en cuanto naciera a una academia especial nunca supe cuál. Pero mi mamá escapó y termino hallando el pueblo. Ella supo el secreto desde el principio por que lo descubrió por sí sola pero no se espantó ni nada de eso. Por esa razón Haider pensaba que mi mamá no sabía acerca del secreto.

Me muevo despacio para salir de la cama de mi pequeña. Un movimiento llama mi atención y una mano toma mi muñeca. Me atrae hacia ella y se recuesta sobre mi pecho soltando un suspiro. Con mi mano un poco temblorosa acaricio su cabello. Ella no se aparta por lo que continuó haciéndolo, tenía miedo que ella me rechace. Me abrazo cerrando sus ojos al tacto de mis manos sobre su cabeza.

– te quiero Demian – las palabras de su dulce boca fueron música para mis oídos. No pude evitar la sonrisa que se dibujó en mi rostro.

– yo también – bese su cabeza con ternura – te quiero Angelic.

Me despertó mi estómago rugiendo tenía que salir a cazar antes de que Angelic despierte. No sé en qué momento me había dormido, pero debía salir a cazar tenía mucha hambre. Salí de la cama sin hacer muchos movimientos bruscos, no quería despertarla. Camine sin hacer mucho ruido hasta salir de su habitación. Camine directo a la cocina, iba a salir directo al bosque. En cuanto salí un olor extraño invadió mis fosas nasales, pero no le preste atención puede que alguien más ya este cazando. El olor era el de un Valu no quiero tener problemas con mi padre por lo cual camine más adentro en el bosque lo más lejos posible del Valiu. Fui dejando que lo que hay dentro de mi salga hasta que me transforme en lobo. Comencé a correr por el bosque con sigilo de que ningún venado me vea. Un crujido de ramas romperse detrás de mi boleto sin hacer ruido. Es un venado que está pastando por el prado. Me fui acercando más con sumo cuidado hasta que salte sobre el venado mordiendo su cuello. Esto hacia que muriera más rápido. En cuanto Bambi dejo de moverse lo solté para comenzar a comer su carne. Saboree cada bocado de la carne, esto sabía mejor que la carne asada. Cuando estuve satisfecho dejé que los lobos terminarán de comer lo que quedó de Bambi. Camine devuelta a la casa no me transforme en humano porque aún sentía ese olor a Valu. Cuando estuve cerca de la casa me transforme de nuevo sentía el olor a Angelic, pero no me preocupe por que dormí con ella su olor quedó en mi ropa. Corrí a la casa antes de que ella se dé cuenta que no estoy y me llene a preguntas de donde estoy o algo así. El olor a Valu inunda mis fosas nasales proveniente de mi casa. Apresure mi andar para ir más rápido a la casa tal vez Angelic estuviera en peligro. Llegué a la puerta de la cocina y un grito me hace entrar corriendo a la casa. Subo las escaleras de a dos escalones. Mucho ruido se escuchaba en la habitación de mi pequeña, no debí dejarla sola. Irrumpí en la habitación encontrándose a Angelic en el suelo cerca de la ventana arrojándole cosas al Valiu enfrente de ella. Duque estaba a su costado sangrando, Angelic se arrastró hasta el para tomarlo en brazos. El Valu estaba transformado ya que no tenía apariencia humana. No sé cómo se metió a mi casa, pero rompería el tratado el intentaba comerse a mi pequeña. Me transforme en frente de Angelic que comenzó a gritar más fuerte. Tome de una pierna al Valu y lo arrastre fuera de la habitación. El comenzó a luchar para soltar mi agarre, pero lo apreté con más fuerza mi mandíbula. Lo arrastró bajando rápido por las escaleras y lo saco de la casa por la cocina. El Valu se quejaba del dolor por la mordida, pero aun así se puso en pie.

– lobito has interrumpido mi almuerzo – en sus ojos reflejaban la maldad pura. Era horrible ver esa mirada donde no había nada de humano. Salte sobre el intentando arrancar su cabeza. En un movimiento brusco se suelta de mi agarre y me lástima en el abdomen. Gruñí del dolor, pero aun así le arranqué la cabeza. Me transforme en humano mi abdomen sangraba mucho, pero debía terminar de rematar al Valu. Por lo que tome el cuerpo sin vida de esa asquerosa bestia y lo arroje al asador. Puse un poco de leña sobre su cuerpo y mucha lejía para encender un fósforo y verlo arder. Mis ojos miraban las llamas consumir al monstruo que comenzó a retorcerse bajo las llamas.



Danny Baladon

Editado: 24.12.2018

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