Los brazos de la muerte, Tomo 2

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Once.

Temores

 

Domenicus Talin se encontraba a la orilla del Lago de las almas, había estado en ese lugar tantas veves y ninca lo había admirado como esatarde. Era el lago mas antiguo del mundo mágico, se contaba una leyenda alrededor del lago, pero solo unos cuantos conocían los verdaderos hechos. Sin duda era un lugar tan hermoso, que al mirarlo dejaba una sensación de nostalgia en el corazón.

 

La verdadera historia de ese lago decía que en los primeros años del mundo, cuando aun eran uno. Un elfo, el más hermoso de todos, pero no el primero. Se había enamorado de una de las hijas de la ada roja, un amor que estaba condenado por su naturaleza. Prohibido por sus razas, maldecido por el destino. El temor a la mezcla de razas, era sin sin duda lo que lo prohibía.

 

Contra todo y contra todos, el amor que había surgido entre ellos no podia detenerse. Comenzando asi un clandestino romance, que no duraría mucho tiempo. La hija de el hada roja, era la mas hermosa de ellas y sobre todo la mas amada por los seres que en el planeta existían. Pero como en toda historia trágica, hubo alguien que se opuso sobre todas las cosas.

 

La hermana del elfo, ella diseño todo un plan para desaparecer a la hada justo en ese lugar, pero, ese lago antes de serlo había sido un gran valle. Pero su plan eraaun mas terrible, buscaría la extinción de la casa de las hadas. Ella tenia tanta influencia dentro desu gente, que solo tubo que mover unos hiliospara lograrlo.

 

  Una de las frías noches del año, una pelea entre razas en la que se involucraba a la hada y al elfo, la primera de la que se tenia dato. Había dejado muchos muertos, tantos que fue necesario, que los padres mágicos intervinieran. Así que para honrar a los muertos, que habían sido convencidos de pelear por una causa que en si misma era injusta, se habían enterrado los cuerpos de los caídos en el valle.

 

La tristeza y la decepción, en el mundo podían sentirse incluso en el aire. Así que para que no se olvidara, una tormenta que duro días y noches, inundo el gran valle. Atrapando en el lago la esencia, el sufrimiento y el dolor causado de aquella pelea. Atrapando aquellos perversos sentimientos que los separaban y el alma de aquellos amantes que murieron esa terrible noche, ambos muertos por la mano de la familia del otro. Con el tiempo, la leyenda fue transformándose y en algunos casos olvidándose.

 

El agua del lago de las almas, era sumamente cristalina y mucho mas fresca de la que se pueda encontrar en cualquier, que en cualquier lugar. Los árboles verdes y frondosos muy altos, las aves cantaban por doquier. Había animales en cualquier lugar que se mirara, era un lugar lleno de vida, al cual le gustaba escaparse para pensar, y en esta ocasión había demasiadas cosas en su mente.

 

—Como puedo ayudarla —se decía Domenicus parado a la orilla del lago, una y otra vez —Esto no debería de esta pasando —murmuraba, sin entender las razones de padre y madre para haber hecho lo que hicieron.

— ¿Los guardianes siempre habrá solos?

 

Le interrogo una voz un tanto extraña, paresia ser un susurro muy grueso.

 

—Mi viejo amigo, Kenja —suspiro Domenicus volviéndose a verlo, con una triste sonrisa en el rostro —El famoso elfo azul —concluyó, con algo que al elfo le pareció una burla.

—Favor que me haces, solo sou mas viejo que el resto.

 

El elfo de docientos centímetros de estatura con una extraña tonalidad rosa azulada y cabello negro largo a la cintura. Tenía rasgos muy finos y muy hermosos, una sonrisa amable, que distaba de la agrcibidad de combate. De cuerpo atlético con sus orejas puntiagudas, cargaba consigo su arco, una vieja espada y sus dos dagas que sabía utilizar con extremada rapidez.

 

— ¿Cuánto tiempo hace Domenicus Talin?

 

Kenja se paro frente a él, poniendo su mano en el hombro del Hasselvi.

 

—Creo que demasiado —respondio con algo de nostalgia en su voz, se había alejado de sus amigos mas queridos, desde la muerte de Kadesh —Más del que me gustaría pensar.

—En un parpadeo habias perdido muchas cosas, a tu gemela, tus padres en otro lado… entendí por que te alejaste, no entendí por que no volvise.

—No lo se, solono pude volver.

—Sin embargo ahora estas en este lugar, cerca de la entrada de mi pueblo.



C. L. Hoffnung

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En el texto hay: bien vs mal, magia, seresmagicos

Editado: 07.02.2019

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