Los brazos de la muerte, Tomo 2

Tamaño de fuente: - +

Once, Avaricum.

Historia Oculta.

 

Un Rosseliu, heredero y desendiente de su raza, de tierras extremadamente lejanas, traído a un tiempo y lugar que no correspondia. Ya ni siquiera lograba recordar los vallles de su propio hogar, los arboleso los rostrosdesu familia. Hacia tantos siglosque había dejado todo lo suyo que le parecía que lo único que conocía estaba en ese lugar, caminaba por las calles abandonadas de Avaricum. Esa ciudad había pedido su vida casi setenta mil años atrás, antes de la ultima gran guerra.

 

Pero nohabi sido una deestas lo que proboco que desapareciera, sin saber cómo las ciudades habían comenzado a perderse en las tinieblas. Nadie se había percatado de ello, nadie se había preocupado por lo que estaba sucediendo, simplemente dejaron que pasara. Todos los habitantes de esta, ciudad se habían refugiado en otras ciudades. Algunos habían desaparecido con la misma, criaturas que ahora solo se veían en los sueños de aquellos que les conocieron.

 

Avaricum aun estaba rodeada por sus inmensas paredes blancas, las puertas habían sido derribadas por el tiempo y la soledad. En el aire avanzaba la neblina como único morador de tierras olvidadas, que recorría las calles y lo que quedaba de las construcciones que alguna vez fueron hogares llenos de vida. Los árboles habían perdido su vida, ahora solo eran ramas secas;,que se levantaban desde el suelo al cielo como manos de bruja vieja.

 

La ciudad lucia tan tenebrosa, que era difícil, creer que en algún tiempo había sido una ciudad hermosa y llena de vida, y sobre todo de Luz. Él llego a verla en todo su expendor y gloria, llego a recorrer esas mismas calles junto con los serees que la habitaban, comprarle a los mercaderes de productos de magia, comida o artilujios y baratijas. No se percato que la ciudad se oscurecia, nadie en el mundo lo hizo, hasta que un día, simplemente desaparecio en la memoria del mundo.

 

En la parte mas alejada de la ciudad de Avaricum, aun sobrevivía un pequeño vestigio de vida. Un bosque que era protegido por una magia tan antigua y poderosa como el mundo mismo, esta no permitió que ese bosque se perdiera en el olvido. Esto tenía una sola razón de ser, una que nadie imaginaria jamás.

 

— ¿Cómo la traeré de regreso? —se interrogaba una y otra vez, se veía muy inquieto.

 

Aquellas calles se habían convertido en su hogar, desde hacia mas de mil quinientos años.

 

—Para poder traerla de regreso, debes dejarla caer primero… y para ello aun falta mucho tiempo. —dijo una voz atrayéndola atención del Rosseliu, este se detuvo en seco a las afueras del bosque, que lo llevarían de vuelta a la luz de los mundos.

—No permitiré que eso pase —sentencio él sumamente molesto —Lo que esta por venir puede evitarse, todo ese dolor, toda esa pena.

—Colt, se que desciende de ti, pero también se que no debes interrumpir el curso de su vida… de una u otra forma pasara y no podrás evitarlo, todo será peor si lo haces —advirtió la Hasselvi con tranquilidad parándose frente a él —¿Recuerdas que paso la vez que interveniste?.

 

Colt observaba detenidamente a Almedan Nordy, no podría jamás olvidar ese error, trato de intervenir en el destino y las cosas se saliern de control tan rápido que termino en ese lugar.

 

—Déjame hacerte una pregunta —dijo Colt viendo la a los hermosos ojos grises de Almedan.

—Eres libre de hacerlo.

— ¿Cómo sabré cuando es el momento? —interrogo Colt en un murmullo, rascando su cuello con sus manos — ¿Quién me lo hará saber? ¿Cómo sabre que me permitirá ayudarle?

 

Sin duda era una interrogante justa, pero ni ella tenia la respuesta.

 

—Colt Hawthorn… sólo lo sabrás… tu destino es este, porque tu eres parte de la respueta.

La tranquilidad de la Hasselvi lo exasperaba, Colt Hawthorn era por muchos muy diferente a todos los híbridos, él solo tenia una rostro, era de piel rosada y rasgos amables. Con su cabello castaño y ojos azules, parecía más humano que Didrak, con una estatura de ciento noventa y nueve centímetros. Pero su apariencia era lo único que lo hermanaba con cualquier raza en el mundo mágico o el mundo mortal, incluso con cualquier otra criatura.

 

—Claro… yo soy la respuesta, buena jugada.



C. L. Hoffnung

#6211 en Fantasía
#2753 en Personajes sobrenaturales

En el texto hay: bien vs mal, magia, seresmagicos

Editado: 07.02.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar