Los brazos de la muerte, Tomo 2

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Uno, Destellos de un mundo distinto.

Mundo Humano.

 

La joven citadina que había deseado ser un héro hacia muchos años, habría de alcanzar esa tarde su sueño. Después de haber abandonado sus estudios superiores, y de la trajica muerte de una de sus mejores amigas, decidió que tenia algo más que hacer. Se unió al cuerpo de bomberos de su ciudad, oficio que amo desde el comienzo.

 

No todos los que la conocían estaban de acuerdo con esta decisión. Pero esto la hacia feliz, con empeño y trabajo duro termino su entrenamiento como bombero. Desde el inicio se dio cuenta que su trabajo distaba de ser fácil, si, tenia las recompensas de los buenos días. Pero también estaba marcado por el infortunio y la pena. Enfrentar a un enemigo constante, hacia que se confiara y ese podia ser un error fatal.

 

Esa mañana como muchas otras, recibió una llamada de emergencia, del departamento de bomberos, pese a que era su día libre. Pero un desastre de gran magnitud había comenzado, con los primeros rayos de sol.

 

Su Historia comenzó ese fatídico día.

 

El ala norte de una fabrica de tela, hizo explosión a la primera hora de la mañana. Llevándose consigo cientos de casas completas, dejando otras destruidas mas allá por la onda expansiva. Hacia apenas cuatro semanas que el dueño había decidido que, para poder mantener la fábrica a flote era necesario hacer un recorte de personal.

 

Entre los despedidos se encontraba un laboratorista químico, padre de tres hermosos niños. Uno de ellos con una enfermedad auto inmune, la enfermedad de Addison, aun cuando sabían que posiblemente no había salvación para el pequeño de solo cinco años. Era necesario mantenerlo bajo la supervisión y tratamiento médico, no podia darse ellujo de vacacionar o tener una sola falta.

 

Cuando el señor Egon Sotton perdió su empleo, su sustento y también su seguridad social. De este modo tubo que llevarse a casa a su pequeño y verlo agonizar semanas enteras. El tiempo que él pequeño estuvo en casa, su padre no se le separo ni un instante. Él señor Sotton estuvo presente justo en el momento en que su hijo dejo de respirar, a la una treinta de la mañana.

 

Egon Sotton sintió que, él mismo moría con su pequeño, así que se encerró en la cochera, que ya antes le había servido de almacén y laboratorio. Paso los siguientes meses planeando como vengarse de su injusto patrón, quien aun sabiendo la necesidad que él tenia del trabajo lo había despedido.

 

Una noche antes de la explosión, su suplica de venganza fue escuchada. Un pequeño niño, rubio de rostro hermoso. Entro en su garaje casi sin hacer ruido, el pequeño se sentía aburrido y aun cuando tenia planeado algo mas grande que hacer ese día; pensó que una pequeña travesura lo sacaría del hastió en que se encontraba. Entonces encontró en el hombre un peon suficiente para sacarlo de su astio, tenia la motivación y la razón para escucharlo.

 

Egon al verlo, dudo de lo que el pequeño le decía, así que este le dio una muestra de lo que estaba hablando. Lo acompaño a un lote casi baldío que se encontraba a seis calles de su casa. En el lugar había escombros de construcción y unos cuantos cascajos de automóvil. Sin tocarlos, el pequeño los hizo explotar.

 

Fue exactamente en este punto, que Egon Sotton tuvo la aterradora idea de destruir una parte de la fábrica. El niño estuvo de acuerdo con su plan, pero él tenia otras intenciones unas mas pervesa y oscuras.

 

Casi de madrugada llegaron a la fábrica, Egon había decidido que destruiría la sección sur. Alejada de las casa y en donde se encontraban los transformadores de energía, que alimentaban la planta. De este modo, la sección norte, donde se encontraba el comedor. Que era alimentado por un tanque cisterna de gas, estaría a salvo. Y de ese modo su venganza se llevaría acabo y su patrón lo perdería todo, como el lo había hecho, no debía morir nadie… solo quería ver sufrir al desalmado que le dejo sin su bebe.

 

Le explico al pequeño cual era el plan y le indico el lugar que debía destruir, le dijo que de matar a nadie, el dueño no había sabido, ni un segundo lo que su hijo había padecido. Al niño le pareció mejor idea volar el tanque cisterna, el daño seria de proporciones epicas.

 



C. L. Hoffnung

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En el texto hay: bien vs mal, magia, seresmagicos

Editado: 07.02.2019

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