Los caídos: Ángeles oscuros

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Los caídos

A lo lejos, en la oscuridad más oscura, puedo oír esa risa que no debería resultarme tan familiar.

_ Abre los ojos. -Se nota la sonrisa que debe tener en la boca-

Este lugar sigue siendo el desierto en mis sueños, pero se siente diferente-

_ ¿Estoy soñando?

_ Te desmayaste. -Sus ojos esta vez son azul brillantes, y aunque no es lo único que brilla, en él, todo se vuelve oscuro, arquea las cejas, lo estoy viendo fijo- ¿Algo que te guste? - Pregunta riendo una vez más-

_ Eres de los malos. -Dije como escusa y desvié la mirada-

_ ¿Y que si es así? -Está a la defensiva de repente-

_ Lo siento –Respondo apresuradamente y él ríe de nuevo- ¡guau! Que voluble eres.

_ Es tú culpa. –Alega con tono frustrado-

_ ¿Qué? –Estoy completamente desconcertado-

_ No creas todo lo que te dicen -Ahora está muy serio ignorando mi pregunta deliberadamente- fórmate tus propias opiniones, los alados no son de fiar.

_ ¿Eso te incluye? -Señale sus alas que están a la vista y río con una carcajada-

_ Pero por supuesto.

Entonces mi mundo empezó a temblar con repetidas sacudidas, desperté de mi ensueño en el sofá de la sala, aparte de Madox hay cinco personas más, entre los que identifique a tres alados, es difícil no darse cuenta de que son, con el cabello en distintos tonos pastel, piel tan blanca que parece brillar, pero lo peor de todo es que se parecen al reflejo que me devuelve el espejo, obviamente habían ocultado sus alas y muestran rastros de venir de una dura batalla, con las ropas claras manchadas de sangre demoniaca y golpeados, lo que me hace pensar que llegue justo a tiempo, irónico, teniendo en cuenta que ellos nos abandonaron cuando éramos nosotros los que pedimos ayuda, los otros dos que estaban en la habitación eran un Hada y un Elfo con emblemas del concejo, me contemplan con curiosidad.

_ ¡Ian! -Milo levantó la voz para atraer mi atención-

_ Milo -Estoy sorprendido- tú nunca levantas la voz.

_ Me asustaste -Me abraza con fuerza- no respondías creí que te había pasado algo.

_ Si paso -Agrega Madox siempre tan simpática-

Milo y Brom la vieron furiosos.

_ Tienes razón -Aunque odiara admitirlo- me siento muy pesado.

_ Es normal -El alado que ocupaba el sitio central entre los tres fue quien hablo- tú circulo creció, ahora hay más seres en él.

Abrí la boca para responder pero Milo habla viendo claras mis intenciones, responde con una fría sonrisa.

_ Como dije antes, agradecemos su colaboración mi señor, -Hace una reverencia- pero sería agradable que se presentara antes de cualquier comentario.

_ Claro –Responde con un amague de reverencia que a Brom no pareció agradarle- disculpen mi descortesía, soy Josef el líder de los celestiales de la montaña.

_ ¿Y? -Todos voltean a verme con una mescla de sorpresa y horror, menos Milo y Brom, quienes parecen complacidos- no les debo nada, mucho menos respeto, a lo largo de mi vida todo lo que han conseguido es mi desprecio –hay odio en mi voz y ellos lo saben-

Los que estaban a cada lado de este, dan un paso en mi dirección pero sus caminos se ven bloqueados cuando Josef extiende sus enormes alas blancas.

_ Tranquilos -Su tono es mortalmente dulce- no olviden que somos invitados.

_ O que puedo hacerlos desaparecer si los considero amenaza. -Todos contemplan la situación en silencio- Mira, no me interesa escuchar lo que tienes para decir, ninguno de ustedes.

Me levante y salí de la casa sin mirar a nadie, quería respuestas y sólo se me ocurría una persona a quien preguntarle, una que estaba seguro no me mentiría, no tenía motivos para hacerlo, aparte de que había sido el único que siempre fue sincero. Extendí mis alas, pude verlos a todos mirarme pero los ignore y volé en dirección al lago, algo me dice que ese es el lugar indicado, el más seguro para hablar con él de alas negras, sólo cuando llegue me di cuenta de que no tenía ni idea de cómo llamarlo, o lo que pasaría cuando estuviera realmente frente a mí.

_ Ya es tarde para pensar en eso.

La voz me espanto tan pronto puse los pies en el suelo, lo busque pero no lo encontré.

_ Nunca podrás verme -La voz proviene de las sombras- no si yo no quiero.

_ ¿Por qué estás aquí? –Pregunto torpemente-

_ ¿Por qué estás tú aquí? –Habla entre risas-



Jesse

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En el texto hay: hxh aventura drama

Editado: 26.07.2018

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