Los caídos: Ángeles oscuros

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Juicio

Según lo que me dijeron, quite el escudo de la ciudad y todo termino muy mal para todos, los alados se despertaron de una especie de transe y huyeron al verse amenazados por todos en el lugar, ahora están tratando de levantar los pedazos, el juicio se pospuso por una invasión demoniaca y todos resisten como pueden, no es que no me importara pero no puedo restaurar el escudo, me siento muy pesado aunque nunca antes tan bien como ahora, siento libertad y tranquilidad, lo cual es extraño teniendo en cuenta la situación, igual esa noche dormí muy bien.

Desperté en el desierto de siempre, lo que me dice que en realidad sigo dormido. Hay un sentimiento de abandono, frio y soledad, todo está muy oscuro, diferente a lo que estoy acostumbrado.

_ ¿Ian, que haces aquí? –Pregunta de repente-

Lo veo detrás de mí_ ¿Qué paso? Sé que se llevaron los objetos pero no fuiste tú ¿verdad?

_ No -Camino hacia mí- cuando llegue ya no estaban, sólo tengo este –Me muestra la alianza- lo que es bueno, porque quiere decir que él no los tiene a todos aun.

_ ¿Quién es él? –Inquiero curioso más que nada-

_ Muchos problemas. -Me evade- Debes irte, es peligroso para ti estar aquí ahora.

_ No, tienes que llevarme al infierno. –Se pasa las manos por el cuello con frustración- Lo prometiste.

_ No ahora, no es seguro. –Alega-

_ Tampoco lo es allí. -Señale el lugar de donde venía sabiendo que entendería- Van a juzgarme por traición, había cámaras en la sala protegida –Se ve preocupado- saben que yo tome los objetos –Tengo la impresión de verlo dudar- y en caso de que se convenzan de que fui manipulado de alguna forma igual estoy condenado, van a entregarme a la reina y doblegar mi voluntad a la de ella.

_ No pueden hacer eso. –Alega con molestia-

_ Pueden, y lo harán créeme. –Aseguro-

_ Iré por ti en cuanto pueda, cumpliré mi promesa.

Y así, sin más desperté. Me levante, vestí y aliste, en cualquier momento uno u otro vendría por mí.

No tuve más visitas hasta que los guardias entraron, la reina quiere verme y sé porque, me guían hasta el gran salón de fiestas donde ella está perezosamente tendida en su trono.

_ ¡Ian! Querido -Saluda como si nada pasara- siéntate por favor, tu y yo tenemos asuntos pendientes.

_ ¿sí?, no recuerdo -Ignoro su orden y permanezco de pie-

_ No seas condescendiente conmigo –Me contempla con superioridad, como si tuviese algo que yo deseo desesperadamente- te conviene ser bueno.

_ ¿Por qué lo seria? -Esta mujer me asquea-

_ Porque -Dice con énfasis- yo puedo darte el perdón. -Me sonríe con dulzura-

_ ¿Y a qué precio? Ser uno más de tus juguetes, no lo creo. –Respondo con brusquedad-

_ No creo que opines igual cuando sepas el castigo que te darán -Mira sus uñas como si nada en el mundo le preocupara-

_ ¿Eso crees?, que no tengo opción -Me rio de ella-

_ ¡Chiquillo estúpido! -Chilla con ira, pero sólo consigue que ría más- ¿Quién te crees que eres? -Respira profundo antes de seguir- te estoy dando una oportunidad que nadie más te dará, ellos planean torturarte hasta que les digas a quien le entregaste los objetos, personalmente no me importa pero a ellos sí, cuando consigan lo que quieren de ti te encerraran en la eterna oscuridad, ya sabes… donde estuvo tu madre. -Alega desdeñosa con una sonrisa-

_ ¿Sabes algo? -La miro con toda la intención- si tengo opción –Le sonrió-

_ ¿A qué te refieres?

_ Pronto lo sabrás -Sonrió abiertamente, le doy la espalda y salgo de la sala dejándola con la palabra en la boca-

Los guardias me llevan de regreso al cuarto, me informan que debo prepararme, el juicio empezaría pronto. Suspiro profundo y muy lento varias veces para tranquilizarme, confió en él, vendrá por mí.

En la sala del concejo están todos los de la ciudad esperando por justicia hacia el traidor, a lo lejos en un rincón pude ver a mis seres queridos, y supe que no tenía opción, saldría con bien de esto por ellos, pero también por mí.

El juicio no duro mucho, ellos habían decidido que soy culpable antes de empezar, mi castigo seria el exilio en los calabozos oscuros, pero como la reina prometió intercedió por mí.

_ Primero muerto que ir con esa bruja. -Lo dije bien alto para que todos en la sala puedan oírme-



Jesse

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En el texto hay: hxh aventura drama

Editado: 26.07.2018

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