Los caídos: Ángeles oscuros

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Juez

Pese al dolor que abruma mi cuerpo, intento simular un forcejeó a favor de la farsa, ganándome unos cuantos puñetazos. Me llevan por un pasillo con infinidad de escalones, no sé cuánto tiempo estuvimos descendiendo, podrían haber sido horas, años o tan sólo unos minutos.

Todo es demasiado oscuro, tanto que casi no puedo ver un paso frente a mí, habiendo vivido siempre en la luz su ausencia me afecta, como a todos en la aldea… mucho tiempo sin esta significaría la muerte… pero no me iré sin antes averiguar por lo que vine a este lugar, no permitiré que todo lo que abandoné sea en vano.

Cuando los escalones se acaban caminamos por un pasillo envuelto en un silenció ensordecedor, uno que preferí en cuanto los gritos comenzaron, lamentos, chillidos y alaridos de todo tipo, hombres y mujeres, criaturas que están siendo torturadas pidiendo con desesperación la muerte, me estremezco causando carcajadas en los carceleros.

Cuando finalmente dejamos aquello atrás, entramos en una habitación redondeada casi por completo en penumbras, la única luz entra por la puerta que acabo de cruzar, de las paredes húmedas y mohosas cuelgan grilletes oxidados, algunos vacíos otros ocupados por viejos esqueletos olvidados. Al otro lado una silueta envuelta en la oscuridad es la única que aun parece con vida, si es que podía decirse que las criaturas que viven en el infierno están realmente vivas.

Los guardias me sujetan a unas cadenas inmovilizándome, de forma que todo lo que puedo hacer es permanecer de pie. Al cerrarse la puerta la oscuridad lo devora todo, es imposible ver y el silencio da lugar a los alaridos de los torturados ahora lejanos. La figura frente a mí no hace ningún movimiento o intento de hablar ¿Cómo saber si es a quien busco?

_Lo soy.

La extraña voz responde en mi cabeza ¿Está leyéndome la mente?

_ ¿Es acaso eso por lo que viniste? –Inquiere con algo de brusquedad-

Ahora que finalmente lo tengo en frente no sé cómo o que preguntar primero, tantas cosas que necesito responder y aún más que no sé ¿Qué es lo que paso con mis padres? ¿Cómo es que Lucien término con el espíritu de mi padre? ¿Por qué La Alianza me escogió?

_ Los Alados tienen algo llamado La marca del destino y no aparece en todos, sólo un grupo muy selecto, esta les dice que han encontrado a la persona que compartirá su vida con ellos, pero también les habla de un gran poder. Cuando un Celestial recibe esta marca uniéndose a su pareja de la manera correcta ya sea en uno u otro un gran poder despierta, uno que variara dependiendo del elemento que los domine o su carácter. Tu padre fue uno de esos y el poder que despertó fue el de la sanación, aunque nunca lo probaron porque él no lo permitió, creían que sería capaz de traer a los muertos. Mientras tu madre no engendrara o viviera el sus tierras todo estaría bien, pero cuando ella anuncio tu nacimiento y él decidió vivir en El templo de la rosa acuática, los ancianos Alados acusaron a tu madre de corromperlo, con su forma de ver convencieron a todos de que ella lo estaba manipulando, ignorando la marca, así los separaron, tú conoces tu parte de la historia pero no la de tu padre. El día que apareciste en la ciudadela todos notaron quien eres y lo que serias capaz. No sólo heredaste los dones de tus padres, también tienes los tuyos propios. Cuando tu padre se negó a llevarte ante ellos lo acusaron y condenaron por traición, arrancaron sus alas lanzándolo al infierno, aquí es donde lo encontré justo antes de morir.

Me quede viéndolo por unos minutos, él no nos abandonó, pero esto trae más preguntas que antes.

_ ¿Porque confió en ti en primer lugar?

_ Todos los condenados me conocen, así como lo has hecho tú. –Eso no me dice nada-

_Explícate, yo no estoy condenado. –Alego confuso-

_ ¿Niegas haber sido juzgado por traición? ¿Niegas caer al infierno?

_ No lo niego pero, caer era la única forma de llegar a ti, lo que he hecho era necesario.

_ Eso es lo que te convierte en un condenado, era tu destino llegar aquí este día, así como lo era que tu pueblo te condenara. Hay muchas cosas pasando en este momento y tu estas en medio de todas ellas. La Alianza por ejemplo, en principio escogió a tu padre pero no se le permitió reclamarla, cuando naciste te marco, asegurándose de que irías a ella cuando estuvieses listo. Una gran guerra está por desatarse, con el único objetivo de poseer los objetos sagrados y será tu deber protegerlos, asegurándote de que lleguen a sus verdaderos dueños.

_ ¿Cómo sabes todo esto? ¿Quién eres tú? –Inquiero con sospecha-

_ Lo sé Ian, porque así debe ser, lo único que te debe importar ahora es salir de este lugar.



Jesse

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En el texto hay: hxh aventura drama

Editado: 26.07.2018

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