Los caídos: Ángeles oscuros

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Planes

Pese a intentarlo no conseguí alcanzar a Juez. Tengo que saber la historia completa y tal parece es el único que podría decírmela. Los líderes de la resistencia están reunidos decidiendo los detalles y quienes irán, en un primer momento muchos estuvieron dispuestos pero cuando se les informo que abría un grupo de rescate se negaron a participar, no estando de acurdo en ayudar al príncipe oscuro.

La discusión duro varias horas y al final se decidió que quienes vendrán conmigo por Lucien y Deimon serían los mismos que me rescataron, por alguna razón Lucero insistía en ir aun sin ser guerrero de ningún tipo, pese a la negativa de todos sus ojos muestran decisión, espero que eso no cause problemas, estoy muy seguro de que una vez partamos nos seguirá.

Saldríamos la mañana siguiente, eso me daría el tiempo para hablar con Lu de los detalles. Algo extraño pasa cuando trato de llegar a él, choco con una especie de pared, cuando antes nunca me había costado hacerlo, pensé que talvez está en problemas o en una situación donde no puedo alcanzarlo, lo intentare una vez más antes de comenzar la marcha.

Los equipos se están preparando, la mayoría de ellos escogen armas pequeñas y fáciles de transportar, yo preferí un Claymor, no sólo por el tipo de filo si no por ser el arma que Lucien parece llevar, a todos se nos proporciona un juego de seis Kunais, ropas cómodas de telas gruesas, puedo ver como algunos lucen sus estilos de ataque mientras pienso en distintas formas en que puedo desarmarlos.

Probé el balance y peso de mi espada haciéndola girar con mi cuerpo unas veces, se siente bien. Tome también un Wakizashi que se ve viejo y descuidado, muchas de las armas se ven de esa forma. Jeff les ordeno descansar y estar preparados para el día siguiente, todo lo que debía hablarse aquí estaba listo, solo falta hablar con Lu, dejando mis armas a un lado trato de relajar mi cuerpo mientras me concentro en aquel desierto, cuando no funciona pienso en la habitación donde hablamos la última vez, con la mirada fija en la Alianza intento comunicarme con él.

El salón es el mismo, lo que cambio está dentro de mí, la sensación que me causa, está más pesado y oscuro, si la perversidad tuviese un sabor lo estaría probando. Hay ecos de pasos y voces que no deberían estar hay, observo alrededor pero no veo más que penumbras cuando un brazo me sujeta con fuerza sobre el pecho, de no haberme sentido en paz le demostraría por que no es bueno sorprenderme, con cuidado me empuja a un rincón especialmente oscuro alejado de todo lo demás.

_ ¿Eres consciente de que podría haberte golpeado? –Susurro mientras volteo a verlo-

_ Ambos sabemos que no lo harías, -Me dedica esa media sonrisa antes de ponerse serio- pero más importante ¿Qué haces aquí?

_ Necesito que me digas si ya está todo listo, saldremos por la mañana. –Informo-

_ He hablado con alguien que los dejara entrar en el palacio, pero deben esperar un poco más, el rey tiene un ejército preparándose para marchar. –Eso explicaría mi inquietud-

_ ¿A dónde se dirigen? –Inquiero-

_ No estoy muy seguro, soy un traidor ¿recuerdas? –Alega con ironía mientras arquea una ceja- No se me permite acceder a ningún tipo de información, por suerte para mi hay soldados que me son leales y no a él, si salen por la mañana y suponiendo que no tengan problemas en el campo de caza llegaran antes que el ejército se vaya.

_ Eso no importa, nos encargaremos de todos. –Quizás suene engreído pero estoy seguro de ello, perder no es una opción-

_ Sé que estas entrenado y eres fuerte, pero estamos hablando de criaturas que disfrutan la tortura, muchas de ellas.

_ La resistencia no se detendrá con una oportunidad como esta, sus enemigos están reunidos en el mismo lugar que los objetos sagrados y cuentan con uno a su favor. –Alego-

_ ¿No les dijiste que soy dueño de uno también? –La incredulidad en su rostro me causa gracia-

_ No les he dicho mucho de lo que hablamos, solo les interesa lo que nos traerá hasta aquí y ayudara ganar así que dime. –Con un suspiro finalmente habla-

_ El campo de caza es su principal obstáculo, el rey está muy seguro de que nada puede cruzarlo vivo o cuerdo, el aire que respiraran será veneno, la es tierra pantanosa y la penumbra les impedirá ver, todo diseñado para provocar miedo. El conjuro que lo rodea está diseñado para alimentarse de este y cuando estén lo suficientemente dentro los hará enfrentarse a ello. Es el segundo conjuro, para aquellos que logran sobrevivir a la ponzoña… sus peores miedos se vuelven realidad por un momento, la única manera de salir de allí es superarlos y no sé de nadie que lo consiguiera.



Jesse

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En el texto hay: hxh aventura drama

Editado: 26.07.2018

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