Los Elegidos y La Ciudad de Vampiros

Tamaño de fuente: - +

The Vamp City lado norte 1996

— ¡Tenemos que irnos ahora!— Grito desesperado el hombre, tirando de sus cabellos con desesperación.

— ¿de que hablas?— pregunto confundido ante la actitud de su hermano — en unos minutos es la presentación, es un día glorioso, debes de tranquilizarte — tomo asiento en el sofá de la esquina, tomo la copa que se encontraba en la pequeña mesita y bebió un sorbo de aquella bebida roja carmesí, digustando su espesa textura con su legua, retirando los restos de gotas en la comisura de sus labios.

— ¿Que acaso no me entiendes?... tenemos que irnos ahora— repitió con mas intensidad en sus palabras.

— solo me dices que tenemos que irnos pero no me das la razón del por que.... si no me dices no me moveré de aquí— se cruzo de brazos con un semblante desafiante.

— el esta vivo— soltó con temor haciendo que su hermano frunciera el ceño y le mirara con confusión — Un ejercito entero esta justo en el bosque esperando sus ordenes para atacar.

— Yomax — le llamo su hermano poniéndose de pie del cómodo sofá y dirigiéndose hacia el, tomo sus hombros y le hizo mirarle directo a los ojos —  El ya no esta, ninguno de ellos esta, todos los vimos morir, no fue tu culpa lo que paso y ahora esos niños allá afuera — señalo hacia la puerta — son nuestro futuro ahora, deja el pasado en donde debe de estar, en el pasado— dijo con cierta calidez.

— Tu no lo entiendes....yo lo ayude a ocultarse — una lagrima se asomo de sus bellos ojos grises deslizándose sobre su mejilla.

aquellas palabras habían dejado anonadado a su hermano, lo soltó con lentitud, mirándole con miedo y confusión.

— ¿de que estas hablando?— exigió saber.

— el esta afuera, cuando ellos sean presentados, el y su ejercito de Volkars atacaran la ciudad— trago duro.

— ¿Volkars?— restregó sus manos contra su cara y miro con furia al contrario — Yomax, por favor dime que es mentira — suplico

— ojala lo fuera.

— creí que habías cambiado pero me doy cuenta de que no — dio la vuelta y tomo su capucha dispuesto a irse de aquella casa.

—¿a donde vas?— pregunto tomándole del antebrazo.

— a advertirle a los guardianes, debemos defender la ciudad— dijo con un tono que daba a entender que estaba dispuesto a todo.

— con la ciudad sin la barrera y sin los elegidos esta completamente desprotegida, tu mejor que nadie sabes que no hay posibilidad alguna contra los Volkars, mas si hay todo un ejercito de ellos fuera de este lugar.

— Entonces deberías irte — dijo con molestia, desconcertando al otro — tu amo te espera— concluyo zafándose del agarre del contrario.

—Lo siento hermano, pero no permitiré que mueras ahí afuera— se acerco a este con velocidad golpeándole la cabeza con fuerza ocasionando que el contrario cayera inconsciente al suelo — no espero que lo entiendas, pero tenia que hacerlo—dijo de pie aun lado del cuerpo de su hermano inconsciente.

Las campanas comenzaron a resonar en toda la ciudad, haciendo que los gritos de alegría y festejo fueran remplazados por unos llenos de suplicas y dolor.

los Volkars estaban arrasando con toda la ciudad sin piedad alguna, se escuchaban los gritos de niños llorando y siendo masacrados. La guardia de la ciudad luchaba con todo contra aquellas bestias destructivas, pero todo era inútil, eran liderados por uno de su misma especie y gracias a el conocían todos sus movimientos y estrategias, las dagas y flechas eran inútiles en esta batalla, todo era completamente inútil.

su cuerpo se sentía tenso, su cabeza dolía y todo era borroso, quería tapar sus oídios con fuerza callar aquello que escuchaba, pero no podía, era imposible dejar de escuchar aquella masacre.

—¿que has hecho?— pregunto poniéndose de pie, observando con lagrimas en los ojos su bella ciudad siendo consumida por el fuego y la sangre.

— lo necesario para vivir — contesto sin alguna pizca de remordimiento— no puedes hacer nada mas Franco, tenemos que irnos, esto tarde o temprano tenia que pasar.

— eres un monstruo — dijo con furia, tomo la mochila que estaba en el suelo donde el había estado segundos antes y la colgó en su  hombro.

— lo siento herma-

—¡Tu no eres mi hermano!— grito callando al contrario — no se quien eres — dijo mientras lagrimas caían de sus ojos.

le dedico una mirada decepcionante y dio la vuelta alejándose de la ciudad, alejándose de aquel al que alguna vez pudo considerar hermano.

 

 

 

 

— Na-nada, disculpe profesor Franco— dijo torpemente con una mueca de preocupación en el rostro.

—lentes obscuros en un lugar con escasa luz — dijo con una sonrisa — quítese esos lentes  señor Meuric— dijo con seriedad borrando aquella sonrisa amigable.

Albhadur se sentía intimidado cada vez que alguien le llamaba por su apellido — estoy bien así, gracias — dijo tratando evitar aquello, camino con apuro hacia la puerta pensando en solo salir de aquel lugar, siendo detenido por el mayor. 



Nayeli Hye

#5267 en Fantasía
#2320 en Personajes sobrenaturales

En el texto hay: vampiros, magia, misterio y drama

Editado: 26.12.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar