Los fantasmas del pasado

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Primera parte : El descubrimiento del pasado de Janice Thompson

Capítulo 11

 

Era como verme al espejo, pero desde otra  perspectiva. 
Rubia y más alta. Claris Lewis a pesar de ser una antepasada mía, es diferente de que lo creía. 
No prestaba atención al sujeto que la acompañaba. Pero de igual modo este hombre la abrazaba mientras subíamos a las eternas escaleras, forradas de tapiz gris claro. 
A los costados de los propios, tenían una determinación que parecía bien cosido. Algo irónico, yo nunca me fijaba en todo aquello. 
En verdad me encontraba en otro mundo, ella,  me trataba con cariño. 
«Tan diferente de mi...» 
Al llegar a mi supuesta habitación, ella me tomo desde la cintura y ayudó a que me apoyase en la cama. 
— Y ahora dime...—dijo con tranquilidad—¿Qué ocurre? 
Esquive aquella preguntar con mirar a otro lado. 
—¿Janice? 
— No me llames así. 
Quedo estupefacta al escucharlo.
—¿Pero?...¿Qué dices, Janice? . Tu eres mi primita— dijo en tono de broma,  no parecía entenderme—¿Acaso estais enojada conmigo? 
—No.
—¿Entonces que ocurre? 
Pensé en que podía decirle, estaba tan desesperada que ni podía pronunciar una sílaba. 
Quería salir de este sueño....quiero volver.
Me noto inquieta. 
—¿Janice? —pregunta el sujeto. 
—¡Quiero irme! —grite al no poder resistir. Escape entre ellos. 
Corría lo más lejos que pude de las tantas salas, todo lo que veía era tan antiguo al igual que largo. 
Escuchaba con atención cada sonido a mi alrededor. 
Después  de todo era un laberinto, eso era lo que parecía. 
Claris gritaba, con desesperación de que Janice reapareciera .Llego un momento en que las paredes se volvían más estrechas.
Volteé para percatarme de que nadie estuviera a mis cercanías. 
Fue donde unas manos me  tomaron de sorpresa. 
—¿Qué pasa Janice...?¿Te perdiste? —dijo Esteban. 
«¿¡Qué demonios!?» 
Quise soltarme pero recordé al final, que mi cuerpo no era como la de antes. 
—¿Oye, te pasa algo malo? . No te haré daño,  niña. 
Retrocedi un poco mientras lo miraba en silencio. 
Cuando intente retirarme fue donde de repente sentí culpa, él no era culpable,  yo en verdad exagerada. 
Al regresar en sí le susurre  :
—Si quieres amar a Claris no seas brusco , dale tiempo para comprenderla. 
—¿Qué? 
— Claris...— dije— Ella...
Fue tan pronto que apareció , que no pude decir nada.
—¿¡Janice!?.
—Sólo se paciente— añadí. 
Esteban suspiro con una pequeña sonrisa. Hasta parecía un niño con ilusiones. 
Claris lo vio y le hizo preguntas. 
—¿Sabes donde quiere irse, Esteban Hillts? .
—No. 
—Perdona, es que Janice amaneció  un tanto extraña. Ha estado llorando últimamente. 
—Pronto se recuperará, es solo una niña. Los niños siempre son imprudentes.
—Je...lo se, debido ir tras ella— dijo Claris al tomar de su vestido y emprender nuevamente la corrida. 
Esteban la vio hasta el último momento. 
—Ella estará conmigo....
El muchacho que seguía a Claris siguió de largo mientras Esteban seguía murmurando. 
—Pronto...

Pude salir al exterior de la mansión, apenas pude encontrar la salida, unos cuantos sirvientes trataron de contenerme pero no lo lograron. 

 



Tamara. A

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En el texto hay: suspenso, maldiciones, fantasmas

Editado: 11.09.2018

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