Los Montemayor

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Capitulo 12: Infierno

"Cada uno somos nuestro propio demonio y hacemos de este mundo nuestro propio infierno"

Oscar Wilde

MASSACHUSETTS

- Lamentó mucho lo que paso - dice Jackie - La señora es... muy severa.

- No te disculpes - respondo sintiendo que si continuó con la conversación esto acabará mal - Me han dicho cosas peores.

- Aquí está tu habitación - señala - Es sencilla pero muy bonita.

- Gracias - digo - Jackie.

Ella me sonríe y se retira rápidamente escaleras abajo, abro la puerta de la habitación observando todo con detalle, necesito olvidar ese mal momento, aunque por lo que vi habría más de uno, los detalles de la habitación son sencillos pero elegantes y armoniosos.

Un candelabro a los pies de la cama, sofás blancos, una cama matrimonial con cortinas del mismo color blanco, una chimenea junto a una lámpara de piso y un candelabro, un televisor de plasma

Un candelabro a los pies de la cama, sofás blancos, una cama matrimonial con cortinas del mismo color blanco, una chimenea junto a una lámpara de piso y un candelabro, un televisor de plasma. Había unas ventanas que daban acceso al balcón, fuera también habían sillas, seguro había una hermosa vista por las noches.

Unos toques a la puerta me sacaron de mis pensamientos, esta se abrió dejando paso a Máx quien me dio una sonrisa avergonzada, vi como suspiraba antes de comenzar a hablar.

- Lo lamento mucho Vanessa - dijo mirándome - Mi mamá no debió decirte esas cosas. Ella fue muy grosera contigo, siempre lo ha sido pero pensé que se contendría por una sola vez. Entiendo si no quieres quedarte, no te culpo sino a mí por no darme cuenta de que ella no cambiará.

- No te disculpes por ella - le digo - Mejor dejemos esto así, hay personas que me dijeron cosas peores Max. Toda mi vida he escuchado comentarios de ese tipo sólo... comencé a olvidarlos por eso me dolió lo que me dijo tu madre pero eso es todo. Tú no tienes la culpa Max.

- Es mi culpa - dice - Te traje sin advertirte realmente de esto, perdóname.

- Lo haré solo si me llevas a conocer los jardines - una sonrisa aparece sobre sus labios - Con eso ganarás mi perdón.

- Entonces ven conmigo - dice ofreciendo su mano - Te mostrare todo.

Tomados de la mano comenzamos una silenciosa caminata por los jardines de la mansión, escuchamos unos ladridos que venían hacia nosotros. 

Un hermoso dalmata corría a donde estábamos, cuando estuvo cerca ladro alegre a Max quien se puso de cuclillas para acariciarlo con fervor y cariño     

Un hermoso dalmata corría a donde estábamos, cuando estuvo cerca ladro alegre a Max quien se puso de cuclillas para acariciarlo con fervor y cariño. El perro movía la cola con mucha emoción, me hizo sonreír a forma en que reaccionaba el precioso perro con Max.

- Este es Tairon - dijo mientras lo acariciaba - Es mi perro, Tairon ella es Vanessa mi novia.

El perro siguió rodeando a Max para que lo acariciara mas hasta que después de unos minutos se acerco a mi para olerme, yo le acaricie la cabeza con cariño y el perro en cuestión de segundos me respondió lamiendo mi mano.

- Ahora también eres su dueña - Reí - Tairon es muy selectivo con quienes les da su obediencia.

- Cuando era niña quería rescatar a todos los perros que veía en la calle - reí ante el recuerdo - Bueno en realidad a todos los animales que necesitarán cariño.

- Tairon fue traído de un refugio - sonríe de lado - Su dueño lo abandonó cuando supo que no podría preñar a una compañera, lo traje y lo amaestre yo mismo. Somos inseparables desde entonces.

- Parece cansado - le dije - Quizás necesite agua.

- Tiene un plato en la cochera - señaló el lugar - Iré a por ello.

- Te esperaremos aquí - el asiente y se aleja - Tairon ¿Crees que Max y yo hacemos buena pareja?

- Yo no diría eso - la voz de Gabriela Montemayor me hizo dar un brinco, Tairon gruño - ¿Sabes? Después de que te fuiste del comedor mi esposo e hijo te defendieron en especial Max quién nunca me había hablado de tal forma. Escuchame niña, no eres de la misma posición social que mi hijo para mi sólo eres una vil bastarda cualquiera, me encargaré personalmente de que tú no te vuelvas a acercar a mi hijo. Esta será la única advertencia que te daré, verás el infierno con tus propios ojos.

Ojalá hubiera sabido que no solo sería un insulto o dos los que me daría esta mujer, sino que me destruiría la vida, la que me enviaría a mi infierno.



Diosa_Iliris

#13196 en Novela romántica

En el texto hay: venganza y mentiras, amor puro, origen

Editado: 27.03.2019

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