Los Montemayor

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Capitulo 15: Debiles

"Lo peor de los débiles es que necesitan humillar a otros para sentirse fuertes"

Oscar Wilde

CAMBRIDGE, MASSACHUSETTS

Me sentía mejor pero aún con dolor en el lugar de la herida, la policía me interrogó al día siguiente, el doctor me detectó fiebre por lo que tendría que quedarme una noche más. Máx se había ido para cambiarse pero volvería después de hacerlo, Brenda se enteró por medio de Axel el que fui apuñalada, ella volvería pronto para estar conmigo.

Estaba aburrida de estar en la cama de hospital sin hacer nada ¡Además perdería mi trabajo! Max había dejado su teléfono aquí conmigo sin darse cuenta, más tarde comenzaron a llegarle mensajes haciendo bibrar su teléfono sobre la mesa de noche.

Me dio curiosidad ver quien era la persona que le enviaba tantos mensajes pero decidí no ser metiche y revisar su teléfono, Pulse el botón de encendido para ver la hora. Cinco en punto, la foto de fondo era una que Máx y yo nos tomamos en la Universidad, que buen día fue ese.

- Hola mosca - me asusté de golpe al escuchar esa voz dentro de la habitación - Me enteré de que estabas aquí y vine a verte.

- Cassandra - dije mirándola con desconfianza, ella tenía una sonrisa de satisfacción en el rostro - ¿Qué haces aquí?

- Pareces no muy contenta por mi visita - finge estar afligida - Creí que podríamos ser amigas.

- No lo creo - dije - Y por eso te pido que te vayas.

- Oh - Su inocencia fingida me hace estar alerta cuando se mueve hasta estar a mi lado - Yo que venía en son de paz. Lastima, algunas cosas no salen como queremos ¿Sabes? Gabriela me dijo sobre el divertido fin de semana que pasaste con ella, no me sorprende tu mala conducta después de todo sólo eres una chica pobretona y bastarda. Alguien como tú no es para Max, el merece alguien de su alcurnia, como yo ¿Entiendes?

- Cassandra - digo apretando los dientes - Quiero que te vayas ahora mismo sino llamaré a la enfermera.

- Como quieras - dice levantándose de la silla - Pero te digo esto, no durarán tanto querida. Gabriela Montemayor no es una mujer a la que quieres como enemiga y a mi tampoco, no lo olvides. Los débiles como tú no sobreviven en el mundo de los fuertes, no sobreviven a los Montemayor querida.

[MAX]

- Max quiero hablar contigo - me paró a mitad del pasillo, me giró con tensión completa.

- ¿Qué quieres? - pregunté - Tengo prisa.

- Alejate de Vanessa - frunci el ceño - Te lo exigo.

- Tu no puedes exigirme nada - Axel tiene una cara igual de seria - Yo nunca dejaría a la mujer que amo.

- Si la amas déjala - dice - Tu le harás más daño.

- ¿De que hablas? - pregunté apretando la mandíbula - Habla.

- No importa - responde - Yo en verdad la quiero y al contrario de ti yo no la haré sufrir.

- Así que es eso - le miro - ¿Que te hace unos pensar que la dejaré? Jamás le haría daño a Vanessa, la amo más que a nadie en el mundo. Y te diré esto, ella nunca te aceptará ¿Sabes porqué? Ella me ama, demasiado, para mi Vanessa es mi mundo y se que para ella es igual. Sólo te ve como un buen amigo y yo te exigo que te vayas antes de que te rompa la cara, es más te quiero ver lejos de ella al menos mientras estoy presente para no incomodar a Vanessa.

Me di media vuelta sin dirigirle otra palabra, camine hasta la habitación de Vanessa, entre en silencio. Estaba dormida profundamente en su cama, bese su frente y me senté en la silla a su lado. Repase sin quererlo las palabras de ese, yo notaba la forma en que miraba a Vanessa pero jamás interviene por que ella lo quería demasiado y era uno de sus mejores amigos sin embargo ya no podría fingir que nada pasaba.

Observó dormir a Vanessa hasta que yo me quedo dormido a su lado, la amaba y nunca le haría daño. Sin importar cuanto se interponga mamá, estaba seguro de que Vanessa se convertiría en mi esposa, algún día de estos. Algún día, ella será la mujer con la que despierte todos los días, tal vez también la madre de nuestros hijos, se que llegará ese tiempo.

[VANESSA]

- Parece que estás mejor - dice el doctor revisandome - Te daré de alta pero si tienes fiebre de nuevo o algo no dudes en venir al hospital.

- No lo hará yo me encargó de eso - dice Máx - Gracias doctor.

-De nada - sonríe - Iré a pedir el alta.

- Te traje ropa - dice Máx - Te ayudó a llegar al baño.

- Gracias - hago una mueca al bajar de la cama, Máx me sostiene y me ayuda a llegar al baño, suspiro antes de comenzar a cambiarme. Al abrir la puerta Max esta al teléfono pero cuelga unos segundos después para ayudarme a caminar. El doctor me entregó el alta y pude irme. Me dio medicamentos para el dolor junto a una receta, espero recuperarme pronto.

Subí al auto con ayuda de Máx en el asiento del copiloto, respiro lentamente cuando estoy dentro, será difícil moverme si tengo dolor, el médico dijo que pudieron herirme aún más si hubiese llegado a un órgano vital, tal vez no estuviera aquí. Tenía unos puntos que me había hecho al cerrar la herida, me los quitarian en unos días más por lo que tendría que volver.



Diosa_Iliris

#13185 en Novela romántica

En el texto hay: venganza y mentiras, amor puro, origen

Editado: 27.03.2019

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