Los Montemayor

Tamaño de fuente: - +

Capitulo 32: No hay nosotros

MASSACHUSETTS

- No puedo creer que esa maldita sea la socia del bufete - gruñe furiosa - ¿Como una simple pobretona consigue el dinero suficiente para hacerlo?

Los toques en la puerta la hicieron volver a la realidad sin embargo la furia regreso como el fuego siendo propagado en un incendio. Tiro de un golpe las cosas sobre el mueble del espejo antes de decir que no quería ver a nadie sin embargo la sirvienta con algo de temor le aviso que Cassandra estaba abajo esperándola. 

Trato de tranquilizarse pero le era casi imposible tal acto por que de quien se había deshecho ¡COMPRO SU IMPERIO! Se reunió con Cassandra en el jardín la cual bebía un te.

- Escuche que las acciones ya tienen a su dueño en Massachusetts - Gabriela le quita el te de las manos en cuanto se sienta frente a ella - ¿Que pasa?

- Es dueña ¿Y adivina quien es? - Cassandra frunció el ceño mientras negaba - ¡Vanessa Alarcón!

- ¿¡Que!? - los ojos de la mujer se abrieron considerablemente - ¿¡Como!? ¡Es imposible Gabriela ella era una muerta de hambre cuando se largo de aquí! 

- Eso ya lo se - gruño aventando la taza al suelo - Sigo sin comprender-lo. 

CÁRCEL GENERAL DE MUJERES, MASSACHUSETTS.

- ¡Hanna! - le hice una señal y se dirigió a mi apresurad-amente - Te tengo excelentes noticias.

- ¿Cuales? - pregunta entre emocionada y preocupada - Dime por favor.

- Los resultados dijeron que el niño encontrado es tu hijo - ella salta de alegría en su lugar y me abraza - Además saldrás libre mañana a medio día.

- ¿De verdad? Muchas gracias - lágrimas de felicidad salen de sus ojos - Dios mío ¿Podré ver a mi hijo?

- Sí en cuanto salgas de aquí los servicios de infantes iran a mi casa para entregarte a tu pequeño Zack - le digo - El juez no dio negativa y estarás viviendo conmigo en mi casa.

- De verdad gracias - dijo abrazandome - Muchas gracias Vanessa.

- Ya hablamos de eso -  le repito con voz suave - Vendré temprano para el proceso de tu liberación ¿De acuerdo? No te impacientes y estate tranquila.

- Esta bien - sonríe limpiando sus lágrimas - Esperaré el mañana feliz.

- Debo preparar papeles y eso - Hanna volvió a abrazarme - Mi casa estará lista para tu estadía mañana. Cuidate mucho ¿Sí?

- Esta bien - Le sonreí antes de verla irse detrás de esa puerta. Fui directo al despacho ya que debía mantener pasos ahí. Después de todo mi venganza ya había comenzado, no iba a retractarme. 

- No pareces contento - Max me miraba con el ceño fruncido mientras que yo le sonrío  - ¿Algo va mal? 

- He tenido días mejores pero parece que tu siempre tienes días buenos - su tono molesto me divirtió un poco - ¿Sabias que no solo debes desaparecer del despacho? Que seas la socia no te da derecho a irte como si nada

- He tenido días mejores pero parece que tu siempre tienes días buenos - su tono molesto me divirtió un poco - ¿Sabias que no solo debes desaparecer del despacho? Que seas la socia no te da derecho a irte como si nada.

- Tengo asuntos y un caso por si no lo recuerdas - esta vez sonríe de lado irritado mientras que yo me pongo seria - Pero para tu tranquilidad pronto tendré a una secretaria para que sepas cada paso que doy.

- No necesito saber cuanto tiempo pasas con Axel - ¿Que? Dios mio ¿A si que me vio irme con el? ¿Esos son celos? - Solo saber cuando te vas y por cuanto tiempo.

- ¿Acaso te molesta que vea a mis antiguos amigos? - Su ceño se frunce - Como sea no tengo tiempo de hablar contigo, Hanna sale mañana al medio día debo preparar todo así que no volveré por hoy. 

- ¿Y ese anillo? - pregunto de pronto observando en mi mano el anillo de Rubén, me encojo de hombros.

- Decidí que era tiempo de usar lo que mi prometido me dio -  Miro su cara llena de asombro que lo congela unos segundos - Voy a casarme. 

- ¿Casarte tu? - una voz femenina llena de burla nos interrumpe - Cuanto tiempo Vanessa.

- Cassandra - llega junto a Max tomando su brazo con posesión - Diría que me da gusto verte pero la verdad es que no puedo fingir.

 - Entiendo el sentimiento - me mira de arriba a abajo - ¿Robaste también esa ropa? 

- A diferencia tuya trabajo por conseguir lo que obtengo ya que vender mi cuerpo a los hombres ricos no va conmigo - su cara me mira con fastidio - Voy a trabajar en casa licenciado, nos vemos después. 

- No hemos terminado de hablar - detengo mis pasos para verle de nuevo - Cassandra vete si no tienes algo que hacer aquí. 

- Pero... Íbamos a comer ¿Recuerdas? - Ella hace un puchero - ¿Acaso me dejaras tirada?

- No tardare mas que cinco minutos -  Voltea a verme - Por favor licenciada Alarcón.      



Diosa_Iliris

#13160 en Novela romántica

En el texto hay: venganza y mentiras, amor puro, origen

Editado: 27.03.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar