Los Montemayor

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Capitulo 37: Vendrás hacia mi

COLUMBUS, OHIO.

- ¿Crees que el abogado la encuentre ahora que sabemos su nombre? - preguntó Corina mirando por la ventana del diminuto cuarto - Quisiera saber por que mi padre me hizo esto ¿Por que se desquitó con un inocente?

- No te comas la cabeza pensando en eso - Este dejo de desarmar la cama y la abrazo - Tu padre tendrá su castigo cuando le llegue la hora.

- Sí pero antes desearía oírlo de su propia voz - suspiró antes de mirar a su marido a los ojos - Es algo que me debe él aún después de tantos años.

- No me gusta la idea de que tengas que hablarle - Hizo una mueca mientras acariciaba el cabello de su mujer, esta le dio una sonrisa dulce - Pero si eso te da paz intentaremos hablar con él hasta que acepté verte.

- Iré por la mañana y que pasé lo que tenga que suceder - asintió - ¿Sabes? Estoy segura de que la vamos a encontrar.

- Yo también - río - Espero que sea tan hermosa como tú. Mi adorada Corina, te amo.

- Al igual que yo - Le da un casto beso en los labios - Eres mi alma gemela Víctor y siempre lo serás.

Por la mañana Corina y Víctor caminaron hacia la casa donde vivía el padre de ella, necesitaba obtener esa respuesta que le había rondado la cabeza desde que fue encarcelada y apartada de su pequeña. La puerta principal estaba cerrada como siempre pero esa vez la puerta de servicio estaba abierta, era su oportunidad.

- Debo hacer esto sola - Víctor fruncio el ceño - No tardaré mucho además no puede hacerme más daño del que ya me hizo, por favor.

- No quiero dejarte sola - negó mirándola - Corina yo no puedo morirme de la angustia mientras que tu...

- Por favor Víctor - suplico - No será mucho tiempo.

- Esta bien - comentó rendido - Ten cuidado.

- Lo tendré - respondió antes de correr hacia la puerta de servicio. Fue esta vez a la puerta sin importarle que alguien la viera, camino en la estancia directo hacia el despacho, sentía los pasos de alguien siguiendo la y una voz advirtiendole que no era bienvenida pero nada le importó. Abrió la puerta frente a ella donde al fondo detrás de un escritorio de madera estaba quien una vez fue su padre, este levantó la mirada frunciendo el ceño y la miro sorprendido.

- Señor disculpe pero se metió a la fuerza - La sirvienta hablo a su lado - No tengo idea de como lo hizo...

- No importa - le dijo - Déjanos a solas.

- Sí señor - cuando la sirvienta abandonó la habitación Corina miro a su padre seriamente.

- Han pasado 24 años desde la ultima vez que te vi ¿No? - El hombre frente a ella bebió de su vaso de wiskey y la miro sin ninguna muestra de sentimientos - El tiempo ha pasado y tu juventud se ha esfumado.

- 24 años efectivamente los cuales por culpa tuya estuve encerrada en una cárcel por un crimen que no cometí - le miro con rabia - 24 años que me apartaste de mi hija sin motivo.

- Estar con un muerto de hambre ¿Dices que eso no es motivo suficiente? - Corina apretó los puños con fuerza - Te di la oportunidad de casarte con un hombre de tu clase y que le diera un apellido que si valiera la pena al bastardo que esperabas pero decidiste quédate con un pobre diablo.

- Un hombre que me amaba por quien era y no por mi dinero - gritó dejando salir lágrimas de rabia - Uno que me habría dado amor en vez de interés puro ¿Cómo pudiste hacerme esto? ¿Tanto me odiabas?

- Te equivocas Corina yo te quise y te di lo mejor cuando tú madre murió - la señaló con el dedo índice temblando por la ira - Pero tú fuiste una cualquiera y el primero que te hablo bonito fue por el que te dejaste embarazar.

- Él me hizo sentir lo que jamás me hiciste sentir - gritó de nuevo limpiando sus lágrimas - Me diste todo es verdad pero nunca me diste amor, me diste dinero pero te olvidaste de darme cariño. Víctor me amaba, me protegía, quería lo mejor para mí  y me lo dio. El producto de ese gran amor, fue mi pequeña a la cual te llevaste de mi, me la arrebaste.

- ¿Que ibas a hacer con esa pequeña bastarda estando encerrada? - preguntó - Fue lo mejor, así nunca nadie ensuciaria más mi apellido de lo que lo hiciste tu.

- Mi mamá te engañaba con un trabajador de aquí - su padre la fulmino con la mirada - Lo recuerdo, tu la hacias sufrir con tu indiferencia y se buscó alguien que la hiciera sentir feliz,  cuando te ibas de viaje la veía sonreír, era amada. Lo que hice con Víctor, fue más que un pretexto, te dolía que yo te dejará por alguien que tampoco tenía dinero.

- ¡Cállate! - gritó - No sabes de lo que hablas.

- Claro que si - le calló - Te dolía y por eso hiciste a Víctor y a mi tus víctimas, entre ellas a mi hija. ¿Dime que hiciste con ella? ¡Te lo exijo!

- La lleve muy lejos de aquí - le sonrió - Para que muriera entre la prole a la que pertenecía su maldito padre. Jamás habría podido tenerla aquí a sabiendas de que era producto de una abominación.

- Eres un maldito - sollozo durante un instante antes de limpiar sus lagrimas - Me alegro de que halla crecido lejos de ti, por que todo lo que tocas es infeliz y oscuro, espero algún día te arrepientas de todo lo que hiciste, antes de que sea tarde. Lo poco que aun te quería ha muerto este día, te quedarás sólo y sin nadie que te quiera. Ahora que soy libre de nuevo, buscaré a mi hija hasta por debajo de las piedras y estaremos juntas como siempre debió ser, esta vez no podrás impedir que estemos juntas, hasta nunca Francisco Zespedes.



Diosa_Iliris

#13227 en Novela romántica

En el texto hay: venganza y mentiras, amor puro, origen

Editado: 27.03.2019

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