Los Montemayor

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Capitulo 41: Una boda

CAMBRIDGE, MASSACHUSETTS

- Está bien - responde derrotado - ¿A qué esperas?

- Tengo un viaje que hacer a los Ángeles - Debía hablar con Rubén primero - Será pasado mañana así que no podré. Tengo varios compromisos que no pueden esperar sin embargo te puedo adelantar las condiciones que tendremos.

- No le dirás a nadie que nos casaramos y mucho menos después de hacerlo, segundo no viviremos juntos al menos hasta que decida lo contrario. Y tercero no habrá ningún tipo de interacción física con ello esta muy entendido y va de la mano con la segunda condición, no besos, abrazos o intimidad bajo ninguna circunstancia ¿De acuerdo? Ninguna es difícil de hacer.

- ¿Cómo se que todo pasará a mis manos también? - preguntó con desconfianza, seguía horriblemente furioso por lo que en ningún momento le dejo de mirar con asco. - No pensarás que creeré en ti después de esto ¿No?

- ¿No te basta con mi palabra? - preguntó - Bien, realizare un documento donde yo te sedo por igual mis vienes ¿Feliz? Llamaré al juez y a mi notario, el documento lo redactará el notario y yo me voy a asegurar de entregarlo para que revises que todo esta en orden, no estaré más de dos día en los Ángeles así que nuestra boda no tendrá que esperar ni una sola semana, este sábado nos casaremos. Si tienes alguna petición que hacer dime o puedes retirarse, tengo un juicio que planear.

Maximiliano dio media vuelta azotando la puerta con gran fuerza, Vanessa saltó un poco en su lugar pero respiro hondo para calmarse. Llamó a la aerolínea para su boleto de avión. Minutos después decidió irse a casa junto a Hanna, Marina le preguntó si tenía algún problema por el rostro que llevaba.

- El martes iré a los Ángeles - le comentó a Marina con nerviosismo - Ya compré mi boleto, volveré el viernes por la noche.

- ¿Viajaras sola? - Marina pareció extrañada - ¿Por qué te siento rara?

- No te preocupes Marina  - le dijo - Es solo para hablar con Rubén y aclarar nuestra situación, no puede esperar así que me iré pasado mañana. Frank me llevará al aeropuerto, necesito que Hanna no salga de casa ¿Sí? V..voy a hacer mi maleta.

- ¿Qué es lo que pasa? - Vanessa evitó su mirada mientras hacia su maleta - Vanessa.

- Voy a hacer algo  - le respondió dejando lo que hacía - Y cuando este hecho tal vez me condene a mi misma para siempre.

- Me estás asustando - Marina tomó la mano de la castaña para indicarle que se sentarán a  hablar - Dime a que te refieres.

- No puedo hacerlo - le puso ambas manos en los hombros - Cuando esté hecho tal vez lo haga, antes no. Pero me vendría en este instante un abrazo.

Marina no dijo nada y se dedicó a abrazar a Vanessa, ella sabía que lo estaba haciendo no la hacia mejor que esa mujer, había caído al mismo nivel que Gabriela y Cassandra sin embargo había una gran diferencia entre esas dos y ella, nunca recurría a matar.

"Cassandra fue quien me contrato para asesinarle señorita Alarcón ella me contrató" "Conozco a la madre de ese chico y si yo fuera usted me mantendría lejos, no es la primera vez que intenta acabar con alguien que le estorba incluso si es su propia hermana"

La noche pasó tan rápido que a Vanessa le costó demasiado levantarse por la mañana, dejó preparado el último detalle para el juicio de Hanna durante las horas siguientes a el desayuno justamente en el despacho, se cruzó una sola vez en el día con Máx pero este ni siquiera le dirigió la palabra, de hecho ni la mirada.

Tomó el avión rumbo a los Ángeles por la mañana del martes y llegó a eso de las 12:35 a el aeropuerto. Ahí mismo le esperaba uno de los chóferes que contrato del aeropuerto, el le llevaría hasta Palo Alto donde le recogeria Charlie uno de los chóferes de la casa que le dejo Maggie.


PALO ALTO, CALIFORNIA

- Buenos días señorita Alarcón  - le saludó Charlie - ¿A casa?

- No, llevame al despacho - responde - Por favor.

- Como diga - en el camino no dejaba de pensar en lo que estaba a punto de hacer, estaba com entiendo un gran error. Los abogados del despacho le saludaron en forma de bienvenida, pero no estaba de ánimo. Fue directo a la oficina de Rubén quien sonrió ampliamente al verle. Dejó el teléfono segundos después y la abrazó, al intentar besarla ella se apartó tomando por sorpresa a su prometido.

- Vanessa ¿Qué haces en los Ángeles? - preguntó tratando de fingir que no le había afectado su rechazo segundos atrás - ¿Qué te pasa?

- Debo hablar contigo - le mencionó - Es algo que no puede esperar.

- ¿Qué es? - preguntó sin comprender, Vanessa le señaló que se sentará.

- Eres alguien que significa mucho para mi Rubén, de verdad que si - este asintió - Yo eh estado siempre agradecida contigo y por darme una gran amistad. Me has ayudado tanto que no se como pagartelo. Me pediste ser tu esposa sabiendo que no correspondo, creí por un segundo que... de esa manera podría devolver todo lo que me has dado. Pero no puedo.



Diosa_Iliris

#13341 en Novela romántica

En el texto hay: venganza y mentiras, amor puro, origen

Editado: 27.03.2019

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