Los ojos de la muerte (editanto)

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Capítulo 29

Grité al verlo, era un ser tan oscuro acorralado en la orilla de la calle con el que mi mente lucharía y mi diminuto cuerpo estaría sin protección. Me reflejé en el vidrio de la ventana mientras la lluvia caía en el vidrio y un rayo caía en un árbol. Vi  la sombra de papá, quien tomó mi mano y me arrastró hasta la cama de vuelta para retomar el sueño.

« ¿Por qué mis ojos brillan?» pregunté con inocencia.

«Sólo es el brillo de los relámpagos, cariño. Vuelve a dormir.»

De pronto, una espada lo atravesó, y ese ser oscuro estaba detrás de él para llevarme.

 

  Me desperté cuando mi cabeza tocó la mesita. La pesadilla me había hecho caer hasta el suelo. Después de darme una ducha caliente y arreglarme para el instituto, subí al auto que mamá me había regalado, un Sea Toledo color crema. Conduje a toda velocidad sin poder controlarme. Cada letrero se distorsionaba en mi mente, y gente aparecía en los callejones vacíos, fantasmas que observaban con atención.

Di vuelta en una curva con la mente perturbada y aumenté sin querer más la velocidad. Un hombre se colocó en frente del auto e intenté frenar, pero pasé justo en medio de él deteniendo el auto raspando. Bajé rápidamente, pero no había nadie.

«Vete de aquí» Mi mente tradujo el idioma.

Mi mente se desvaneció y caí en dulces sueños en medio de la calle.

La cabeza me dolía cuando desperté, aún seguía en medio de la calle y la nariz me sangraba. Una motocicleta se detuvo y después vi a Nick venir rápidamente hacia mí y ayudarme.

—  ¿Qué ocurrió?

—Creí haber visto a alguien, se atravesó y yo no pude detener el auto, lo último que recuerdo es que me desmayé.

—Está pasando —maldijo por lo bajo.

— ¿A qué te refieres?

—Isabey comenzó a sentir lo mismo cuando estaba con Christopher, significa que no falta mucho para tu deceso.

—Yo…

—Te llevaré a casa. —tomé asiento detrás de él en la moto.

— ¿Intentas evitarme, no es así?—el tacto al abrazarlo fue incómodo.

  —Estoy renunciando a ti.

  Llegamos a casa antes de lo que esperaba, pero la policía estaba allí. Fui directo con Archer, quien me fulminó con la mirada. Sabía dónde estaba Jacine, así que no tenía ningún motivo por llamar a la policía.

El oficial Chake Devon me dirigió una mirada de sorpresa.

—Señorita —habló primero. —. No sabía que.  Archer era tu padre.

—Él no es mi padre. —aclaré con rudeza. —. Mejor dígame, ¿qué hace en la puerta de mi casa? Somos una familia legal.

—Hubo cinco homicidios esta mañana, el forense intenta descubrir qué fue lo que causó su muerte, pero es inútil. No hay arma homicida, no hay marcas, no hay rastros ni testigos. No hay nada.

  — ¿Y eso tiene algo que ver con nosotros?  —Nick se acercó a mi lado sosteniendo el casco todavía.

—Tengo algunas preguntas para su novio.

—No somos… —repetimos al unísono.

  —Claro, sólo tengo algunas preguntas, como decía. —hubo sarcasmo en su voz. —. Si no le importa, señorita Bercher, quisiera hablar a solas.

  —Cualquier cosa que tenga que decir, lo dirá delante de ella —Nick entrelazó nuestros dedos.

  La mirada del oficial cambió de parecer.

Gracias Nick.

—Claro que sí... —fue lo único que le quedó decir. —. Encontramos pruebas en tu casa, una habitación con historias de toda clase, historial policiaco atado a los cinco homicidios.

—Debe haber alguna confusión… —su mano me apretó con fuerza.

—Encontramos más pruebas, otros cuatro sospechosos. Javi Dugés, Tony Fossati, Alex Daigo y Christopher Lombard. Todos ellos tienen una conexión, información confidencial que ninguno de ellos debería haber conseguido sin un infiltrado en la policía.

— ¿Está aquí con una orden para registrar mi casa?

—Tu madre fue encontrada muerta, casualmente estos homicidios sucedieron de igual manera. Eres la última sospechosa en Brookline.

—Debe estar de broma, el asesino podría estar allí afuera mientras usted busca en el lugar equivocado.

  —Sé quién es tu familia, Nicole. Sé que en esta ciudad hay cosas más allá de lo normal. Existen más cosas, y no lo queremos ver.

  Chake no jugaba cuando hablaba de cosas sobrenaturales en la ciudad, pero también estaba segura de que ellos no tenían nada que ver en estos homicidios. El oficial dio la orden de registrar mi habitación mientras yo me quedaba allí sin poder hacer nada.

— ¿Qué fue lo que encontraron? —me volví hacia Nick.



Bekacastle

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En el texto hay: amor, terror

Editado: 17.04.2018

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