Los ojos de la muerte (editanto)

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Capítulo 33

Christopher seguía allí conmigo hasta que él desapareció, se había ido sin llevárselo. Tal vez ese era su malévolo plan, ¿pero por qué hacerlo? ¿Por sufrimiento? Vi a los jinetes a mí alrededor, sus sombras halagaban a la oscuridad, y sus mentes complacían a Dagon a su antojo.

En ese instante no me importaba quién era malo, o quien era bueno realmente.

Chris ya estaba inconsciente, e Isabey muerta como fue mi plan desde el principio.

—Es muy cómico este espectáculo sin sentido, ¿alguna vez pensaron que en verdad iban a morir? —Trisha fue realmente Victoria en su otra vida, pero por alguna razón, ahora era muy diferente y no le quedaba ese personaje.

— ¿Cuál será el castigo ahora?  Christopher dijo que Jacine y Tony tenían que estar libres si él sacrificaba su vida.

—El sacrificio es una parte muy tonta si de todas formas sabes que vas a morir, Nicole Bercher.

—Tomo su palabra en mi nombre —Marc apuntó una flecha de fuego contra ella. —. No esperaremos a que el plan de la jerarquía resulte, suéltalos ahora o te arrepentirás.

— ¿Y tú tomarás el mando de Christopher, jinete blanco?

—Haré lo que sea necesario para sobrevivir, y para mantener viva esta ciudad. Así que has lo que se te pide ahora mismo.

Con un acto rápido retrocedió, sacó las cuchillas de los lados de sus botas y se puso en posición de combate,  en ese cuerpo de adolescente me recordaba que debí haber salvado a la verdadera Victoria y no dejar que ella reencarnara en su cuerpo.

—Dagon tiene una buena jugada, apenas está comenzando esta jerarquía, ¿no querrás arruinarla o sí?

—Los ojos de la muerte no estarán presentes hasta que entregues tu parte del trato, Trisha. —Javi la rodeó con su mirada y le dio vueltas hasta manejarla con un hechizo mental.

El demonio se retorció y cayó de rodillas al suelo caliente dejando caer las cuchillas a sus lados, intentó soportar el dolor caliente que Javi le provocaba en todas las extremidades.

—De todas formas están en el infierno en donde siempre han tenido que estar.

—Tengo mucho orgullo y eso no se apagará contigo —Alex le clavó dos cuchillas en cada mano.

— ¿Crees que inmovilizándome harás que me detenga para hablar? Me das risa, Alexander.

—En este momento no me importan los chistes, sacarás a mis amigos de tu maldita jerarquía y los traerás de vuelta a la ciudad.

—No se puede. Ninguno de nosotros tiene tanto poder como Dagon. Conocen las reglas, se necesitan siete sacrificios. Los cinco asesinatos y tus amigos, ellos ya no pararán hasta tener a su centro en el infierno.

—Brookline se desparramará en sangre en poco tiempo, debemos idear un plan. —Marc bajó su arco.

—En este momento habrá muchas posesiones, si no nos damos prisa, Brookline terminará siendo una ciudad de zombies como en aquella película, ¿cómo se llamaba?

—Serie, ¿y acaso importa el nombre en este momento, Javi?

—De acuerdo, siempre hay un punto en que la jerarquía utiliza una cierta cantidad de poder que se extrae para darle fuerza a la magia demoniaca, si encontramos el centro…

—El bosque. —apreté el cuerpo de Christopher sin querer. —. Allí comenzó todo.

— ¿Y tú crees que van a poder detener a la jerarquía? Hay poderes más grandes que una híbrida bruja. —Trisha se molestó e intentó zafarse bruscamente.

—Eso significa que algo sabes, linda. Hasta los demonios más sexys mueren si son una mierda por dentro. —Javi colocó un pie arriba de ella, las botas Jeep estaban algo sucias por la adrenalina.

— ¿Crees que vas a remediar lo de Ashley salvando al mundo mugroso loco?

—Bueno cariño, tal vez me enamore de la gente equivocada, pero sé que todo valió la pena porque al final sé que se puede vencer a la oscuridad con el amor y no tratándose del lado bueno, porque prefiero prevenir a encontrar a una chica sucia como tú.

Los chicos me ayudaron a subir a Christopher a la puerta trasera del Austin Martin, Marc quiso conducir esta vez. El bosque, justo en el lago fue donde yo obtuve mi reencarnación completa. Mi madre era una bruja y mi padre era un demonio que se convirtió en la muerte por venganza.

Aquí en Brookline la gente reencarnaba, moría, se convertía en venganza por un mal desamor que no podían reparar.

El sonido del viento y el innumerable olor a bosque recorría mis fosas nasales. Bajamos del auto, los cuatro contra el mundo y un lago de muerte en el que mi verdadero amor me asesinó. Una sombra me produjo escalofríos, añoraba la lúgubre luz de las luciérnagas y el brillo de la luna iluminarme cada poro de la piel.

 

—He preparado todo para traerlos de vuelta —los ojos del zorro me provocaron seguridad, si no hubiera sido porque mi prioridad era salvar a la ciudad lo hubiese abrazado para darle las gracias. —. Esto no incluye a Christopher, pero sé que hallaremos otra manera para traerlo de vuelta.

— ¿Las almas se reencuentran en otras vidas, no es así? —desvié la mirada y sujeté la daga.



Bekacastle

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En el texto hay: amor, terror

Editado: 17.04.2018

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