Los Otros: Primer Contacto

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Prologo- La Llegada

Corrimos a traves del bosque entre la espesa maleza y cientos de arboles perfectamente rectos con abundantes ramas y hojas. El cansancio y el constante jadeo no nos impide parar. Jugamos a las escondidas con mis hermanos, a pesar ,de la insistencia de mi madre por no adentrarno en el gelido bosque. Pero era perfecto, nadie sabia donde se escondia el uno del otro; cualquiera podia estar en un tronco hueco, otro trepado sobre las tortuosas ramas de los arboles a una distancia prudente del suelo, o, incluso debajo de las enormes rocas con espacio dentro de su interior. Extraña forma para unas rocas grandes. 

-¡Bien, ustedes ganan, ya pueden salir!- grite haciendo eco por todo el lugar. Pero nadie respondio-¡ Hey, chicos, no es gracioso!- mi voz comenzo a tornarse asustada y temblorosa. Corri lo mas rapido que pude hasta que mis pies dolian: pero nada, no estaban ellos. Mi corazon latia freneticamente y pense de inmediato que tal vez estarian en la vieja cabaña. Con esperanza me dirigi a la cabaña abandonada. Nadie se atrevia a entrar en ese lugar. Muchos decian que la familia de ahi desaparecio misteriosamente sin dejar rastro alguno. 

Era bastante grande, de madera de pino y grandes puertas. El olor a humedad inundo mis fosas nasales, la tierra estaba completamente humeda que a cada paso el lodo se metia en las suelas de mis zapatos. Con el miedo calandome hasta los huesos me situe frente a la puerta. Toque la puerta y esta se abrio de par en par. Del lugar salio un anciano de aspecto extrano; su cabello era corto y de color plateado. Sus ojos eran aun mas raros, puesto que eran de un violeta oscuro pero brillaban. Por alguna razon, el miedo que sentia se disipo por completo. 

-Hola, niña- saludo con cortesia. 

-Hola- correspondi a su saludo- estoy buscando a mis hermanos, ¿los ha visto de casualidad? pregunte.

-Si, al parecer volvieron al sendero para regresar a casa. Esbozaban una gran sonrisa. Creo que fue divertido para ellos dejarte aqui-dijo el anciano mirando el cielo. 

-Crei que no vivia nadie aqui, es la primera persona que veo que se adentra en este lugar- admiti. Era curioso que alguien viviera ahi. El hombre desvio la vista y se centro en mi rostro confundido. Sonrio benevolo y se acerco un poco mas.

-¿Cual es tu nombre, pequeña humana?- pregunto y eso me desconcerto. "Pequeña humana" aquellas palabras pronunciadas retumbaron en mi pensamiento. 

-Mi nombre es Evelyn de la Fuente, señor. Y usted, ¿quien es?- respondi con otra pregunta.

El me dedico una sonrisa suave y gentil. Volvio a mirar al cielo. Una corriente de aire frio azoto en mi rostro.

-Debes irte, pequeña Evelyn. Ellos ya vienen-. El color de sus ojos cambio a un azul celeste aun mas profundo. Se alejo caminando y en un abrir y cerrar de ojos se esfumo como si fuera una cortina de humo que el aire disipa.

-¡EVELYN, EVELYN- una voz me llamo. Mi hermano Jon se acerco corriendo al verme.- ¡¿Donde estabas?! Llevamos horas buscandote- mi hermano me reprendio. El azul del cielo se habia cubierto de una tono anaranjado, estaba anocheciendo. "Imposible" dije para mis adentros.

-Pero... yo estaba buscandolos a ustedes- respondi- Me dejaron aqui y se fueron- replique molesta.

De pronto una estela de colores llameantes surcaba el cielo. 

-Preparate, niña Evelyn. El mundo cambiara- susurro y nadie mas lo escucho, excepto yo.

 



Elena Garcia

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En el texto hay: invasion, alienigenas, primer contacto

Editado: 10.12.2019

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