Los Viajes De M: "Saga de Lobos"

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Capítulo 17: Un lobo para gobernarlos a todos

La cara de Exedreon era sanguinaria. Sus ojos lóbulos demostraban su instinto asesino. Se dirigía a gran velocidad hacia Nai.

-¡Spektrális tőrök! -dijo Luke lanzándole una ráfaga de dagas pero fueron inútiles-
Ako también tiro flechas, lastimosamente con el mismo resultado. 
Los 3 nos convertimos en sombras y tapamos el único camino que llevaba a Nai.

-¿Piensan detenerse? -gruñó el alfa Exedreon- Bueno, si así lo quieren- saco su mandoble licántropo y arremetió contra Ako- ¡Así lo tendrán trio de desgraciados!

Ako lo esquivó y golpeó con un puñetazo con mucha fuerza su costado. Luke combinó el ataque con una patada directa a la cara y yo con un zarpazo con mis garras. Ako aprovechó la defensiva del lobo y, en una apertura, saltó y lo golpeó varias veces su hocico, mientras que yo lo pateé en la garganta. Luke lo empujó con una patada giratoria que terminó con la planta de su pie en la boca del estómago de nuestro contrincante.

-M apuñalame -me dijo Luke-
-¡¿Estas en pedo Luke!? -le respondí casi gritando-
-Es para poder transformarme -me respondió- Necesito alimentarse de mi sangre fresca.
-Okay -dijo Ako y lo apuñaló en el vientre con el krambit del mestizo-
-Desgraciada... -se quejo él- ¡Podías apuñalame el brazo.!
-Lo sé -dijo Ako con una sonrisa fanfarrona-

Luke se volvió a transformar en ese "modo demonio-vampírico" y le disparó el rayo de sangre directo desde su boca. Exedreon intentó esquivarlo pero se lo comió de lleno. El Alfa, enojado por el golpe, se abalanzó sobre nosotros corriendo a 4 patas. Intentamos frenarlo, pero nos tiró a los 3 fuera del entrepiso. 
Se acercó lentamente a la pequeña hada empuñando la gran daga. Apenas podía visualizar lo que sucedía desde mi posición, sin embargo lo ví, y lo ví muy claramente. El arma se alzó en el aire. Aterrizó en el pecho de la pequeña. Seguido de eso le arranco el corazón de su cadáver. Esa escena, esa horrible escena, nuca podré sacarmela de la cabeza.
En ese momento entendí lo que era el odio, el dolor, ese sentimiento que nos corrompía por dentro.  Pero también sentí ira. Una ira inconmensurable, un dolor que me quemaba en el centro de mi pecho. Una lágrima me cayó. Pero estaba inmobil era más fuerte que cualquier poción.
Exedreon, con una sonrisa fanfarrona, saltó a la laguna con el corazón de mi querida hermana menor en su mano izquierda. Al salir emergió como un gigantesco lobo de más de 3 metros de altura, blanco, y con líneas rojas al rededor de su cuerpo.

-Mátenlos -vosiferó y todos los hombres-lobo se acercaron con intenciones asesinas a mis amigos, incluyéndome-

En ese momento me encontré denuevo como la primera vez que me transformé. Estaba en un lugar todo negro y un piso blanco. El gran rectángulo por donde podía ver lo que veían mis ojos.

-Mi señor, estoy a sus ordenes -dijo la voz ronca y mi cuerpo se arrodillo ante Exedreon-
-¡DEVUELVEME MI CUERPO MALDITO BBASTARDO! -grité desde mi posición sabiendo que la voz podía escucharme-
-JAJAJA -rió dicha voz- Primero me devoraré a la chica, y luego despedazaré al idiota que me apuñaló -a todo esto mi cuerpo avanzaba lentamente hacía mis amigos-
-M... ¿Que haces? Ayúdanos -gritaba su tio-abuelo Luke mientras intentaba defenderse de un licántropo-

Mi cuerpo se unió a la pelea, pero esta vez, para el otro bando. 
-M, tu puedes controlarlo, yo lo sé -dijo Ako mientras pateaba a otro oponente para sacárselo de encima-
-Bien, supongo que este será el final ¿Cierto? -dijo Luke en un tono algo melancólico, pero siempre orgulloso y fanfarrón mientras degollaba a todos los licántropos que estaban a su al rededor, complementando las defensas de Ako-
-¡¡¡PARA POR FAVOR!!! -le grité a la voz- Mira, hagamos una apuesta... -dije pensando con más tranquilidad- Si yo gano te vas y si tu ganas me matas.
-La voz rió- Pero con mis reglas- sera una cacería, el que mate al otro ganará.
Las reglas son simples:
Nada de armas, y no se vale ningún hechizo que hallas aprendido en tu vida.
¿Hecho? -me preguntó con voz fanfarrona-

Claro que acepté como si nada. 
Al abrir los ojos estaba en un bosque lleno de pinos y rocas, mi mágia no funcionaba. Estaba desarmado y no sabía precisamente a que me enfrentaría. Solo sabía que tenia una voz tan gruesa que daba miedo. Al cerrar los ojos podía ver lo que veían mis ojos, también podía escuchar.

-M... Para... -decía Ako mientras trataba de desbaratar su defensa-

Me dispuse a subir el árbol más cercano para poder tener una mejor vista. Corrí y salté de árbol en árbol buscando algún indicio de vida.
En un momento lo sentí. Era como un escalofrío que me recorría desde la espalda baja hasta la nuca erizando todos los pelos de mi espalda. Era como si me observaron de muchos ángulos diferentes. Como si los árboles fueran expectantes como lo son ustedes de mi historia. Una bestia me atacó y me tiro del árbol. Un lobo morado oscuro. De 2 metros aproximadamente. Ojos amarillentos, como los de un asesino sediento de sangre. Espuma por la boca, unos insisivos gigantescos, y un aliento a carne fresca, recién decorada.
Sin pensarlo 2 veces se abalanzó sobre mí y trato de atracarme con su gigantesca mandíbula. Lo golpee en la nariz con mi puño derecho mientras me trituraba mi brazo izquierdo con sus temibles dientes. Lancé un alarido de dolor. Me lo saque de encima con una patada doble y me logre poner de pié.
Mi brazo izquierdo estaba bañado en sangre que chorreaba de mi antebrazo. Corrí hacia la fiera y le pegué una ráfaga de patadas certeras, algunas giratorias, otras altas, pero todas impactaban en su hocico canino. Pero la fiera ni se inmutó. Solo se enojó más. Me atacó a base de zarpazos. Al tener mi brazo izquierdo inutilizado sus ataques penetraron mi defensa y me logró tirar al suelo.



M

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En el texto hay: vampiros y hombres lobo, magia y aventura, fantasia épica

Editado: 20.12.2018

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