Lucifer, El Origen De Un Demonio

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15. Preparando La Invasión De Tierra

Durante la celebración el Creador nos dio los nuevos títulos, a partir de ahora, Miguel era oficialmente un arcángel, y yo pasé a querubín, sin embargo, no me senté con los de mi mismo rango.

_Uriel, como de costumbre, se retrasa_ dijo Gabriel.

_Pero eso ya lo sabíamos, no es nada nuevo_ dijo Chamuel.

_La próxima vez le decimos que el acontecimiento empieza unos diez minutos antes del tiempo real_ dijo Rafael.

_A ver si llega puntual para variar_dijo Jophiel.

Casi al instante, un ángel vestido de naranja entró en la sala y vino a paso ligero hasta donde estábamos.

_¿Qué me he perdido?

_Nada_, dijo Rafael_, sólo el nombramiento de Lucifer para pasar a querubín, el de Miguel para pasar a arcángel, el de todos ellos_ dijo señalando a los otros que, junto con nosotros, habían pasado de rango_, casi nada.

_Bueno, pero ellos sabían que los apoyaba_. Uriel me miró_¿Entonces ahora recibiremos órdenes tuyas? Quiero decir, más que antes.

_Sí.

Uriel se llevó las manos a la cara.

_Que infierno_ dijo. Luego miró a Miguel_. Pobre Miguel.

_Pobres de nosotros_, dijo Jophiel_, Miguel ya está acostumbrado.

Zadquiel interrumpió por primera vez.

_Ya sé cuándo vamos a Tierra.

Nosotros lo miramos.

_¿Cuándo?

_En dos días.

_¿Qué?_ exclamó Uriel.

_Que tienes que preparar a tu legión para mañana.

_¿Pues no has dicho que será en dos días?

_Sí, pero tienes la mala costumbre de ir siempre tarde.

_¿Quiénes van al final?

_Pues los arcángeles, van a participar también legiones de los coros superiores, y dos querubines que nos liderarán, me parece que uno era Remiel y el otro eres tú, Lucifer, que por cierto, estás al mando de todo esto_ dijo Zadquiel.

_¿Remiel también viene?

_Se ha quedado pillado ahí-dijo Chamuel.

_Sí_ dijo Rafael mirando a Zadquiel_, ¿no? Sí.

_Sí.

Yo me crucé de brazos.

_Nada, que no me libro de él, es como una maldición que te persigue.

_¿También te cae mal él? ¿Tan pronto?_preguntó Zadquiel.

_Es simpático_ dijo Jophiel.

_Conmigo no.

_Bueno, tú tampoco es que lo seas demasiado_dijo Gabriel.

_Calla, que te la ganas_ le dijo Rafael.

Miré hacia la posición que correspondía a los querubines, un par de plantas por encima de nosotros. Pude distinguir una figura alta y delgada, con el cabello negro y vestido de verde claro. Parece que sintiera mi mirada, porque pronto se dio la vuelta y me miró también. Vi cómo me sonreía para volver a girarse hacia sus compañeros.

_Que largo se me va a hacer.

_Te puedo asegurar que no_, dijo Gabriel_, no creo que vaya a ser una estancia precisamente tranquila, no habrás salido de una pelea cuando hayas entrado en otra.

_¿Y tú cómo lo sabes?

_No lo sé, he dicho "creo".

Miré a Miguel, entonces me acordé de la promesa que le hice, volví a mirar a Gabriel.

_Gabriel, ¿cuándo podré hablar con el Creador?

_Cuando tú quieras, no creo que se niegue a recibirte, ¿por?

_Cosas mías.

La noche pasó rápido, los ángeles comenzaron a retirarse, incluidos los siete arcángeles. Gabriel me miró.

_¿No vienes? Te aconsejaría descansar, mañana empezaremos con los preparativos.

_Voy ahora, quiero hablar con el Creador.

_Está bien_ dijo retirándose.

Una vez que todos se hubieron ido, me acerqué hasta donde estaba el Creador.

_Mi señor, ¿podría haceros una pregunta?

Él me miró.

_Pues claro, adelante Luzbel.

_Bueno, más bien es una sugerencia.

_Adelante.

_Me gustaría que cuando Miguel tenga su legión formara parte de la mía como querubín.

Él no respondió enseguida

_Los dos colaborando, sí, me gusta esa idea, cuando volváis de Tierra te daré mi decisión final, pero me ha gustado mucho la idea, lo más probable es que sea que sí.

Yo le sonreí.

_Gracias, mi señor_ dije haciendo una reverencia y retirándome.

Salí de la sala bastante contento, una vez que la legión de Miguel formara parte de la mía, lo nombraría jefe de la milicia y, con ello, ocuparía el segundo lugar detrás de mí, nos veríamos a menudo.

Estaba tan centrado en mis pensamientos que no me percaté de la presencia de un ángel al final del pasillo.

_Lucifer_ oí.

Al mirar hacia el lugar del que provenía la voz vi a Remiel viniendo hacia mí.

_¿Qué quieres?

_Tregua_ dijo alzando las manos con una sonrisa. Me crucé de brazos y lo miré con cierto fastidio mientras se acercaba_. Quería pedirte disculpas por lo del otro día. Sé que vamos a pasar un tiempo juntos en Tierra, y que tendremos que colaborar, creo que será mejor que nos llevemos bien.

Yo no respondí en seguida. Lo escudriñé con la mirada.

_De momento te tolero, luego ya veremos, dependerá de ti_ dije continuando mi camino.

_Bueno, es un avance_ oí que decía.

Llegué a mi habitación y con las mismas me acosté.

A la mañana siguiente me despertaron unos fuertes golpes en la puerta. 

_Lucifer, te estás convirtiendo en el próximo Uriel_ oí que decía la voz de Jophiel.

Me levanté y fui a abrir la puerta.

_¿Qué quieres?_ pregunté con notable fastidio.

_Que mal te sientan las fiestas. Nos estamos preparando, Remiel ya está allí inspeccionando a los soldados.

_Voy.

Salí al patio principal junto a Jophiel, allí ya estaban los arcángeles con sus respectivas legiones, tres legiones de serafines y dos de dominaciones.

Remiel se acercó a mí.

_¿Qué te parece?

_Cuando los vea en acción, te responderé.

Me acerqué a Zadquiel.

_¿Qué queda por preparar?_ le pregunté.

_El armamento de reserva.

_Ya di la orden a los herreros_ dijo Gabriel.

Yo lo miré y asentí. Volví junto a Remiel.

_Que rompan la formación y que empiecen a prepararse, mañana nos vamos, temprano.

Remiel dio la orden, los soldados comenzaron a prepararlo todo mientras los dirigentes y yo nos reuníamos para decidir dónde nos situaríamos una vez que llegáramos a Tierra.



Vallay

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En el texto hay: angelescaidos, angelesdeluz

Editado: 14.09.2019

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