Lucifer, El Origen De Un Demonio

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19. La Espada De San Miguel (parte 1)

A penas  había amanecido cuando terminamos de envolver los cuerpos.

_Esto ya está_ oí que decía Jophiel.

Pero yo estaba demasiado ocupado observando cómo el sol aparecía de detrás de las montañas, iluminando los vastos prados de nuevo. Pude sentir el tenue calor de sus rayos en mi piel.

_Lucifer_ oí desde detrás. Me volví para ver a Chamuel_, ya estamos listos.

Yo asentí.

Escuché unos pasos aproximarse. Pronto Miguel apareció a mi lado.

_No me acordaba de lo mucho que añoraba Tierra_ le dije_. Estaba tan centrado en la batalla... Ni siquiera me acordaba de lo bella que era.

Miguel me sonrió.

_Yo jamás la olvidé. ¿Volveremos?

Lo miré y le sonreí.

_Tenlo por seguro. No me voy a quedar en la corte, y tú... Tierra siempre estará abierta para ti, ven cuando te plazca, arcángel_ dije retirándome y yendo hacia los demás.

Gabriel me miró y se acercó.

_Lucifer, tú no puedes apoyar la pierna, yo no puedo volar, ¿hacemos un trato?

Esbocé una sonrisa.

No tardamos en partir. Entre Rafael y Uriel llevaron el cuerpo de Ethaquiel; Remiel  y Jophiel el de Nariel, y Chamuel se encargó de Zadquiel, quien aún no había despertado.

_¿Listo?_ le pregunté a Gabriel.

Él pasó su brazo por encima de mis hombros mientras yo agarraba su cinturón

_Cuando quieras_ dijo.

Por muy mala que pareciera la situación, lo cierto es que conseguimos llegar al reino.

_Prepárate_ avisé a Gabriel justo antes de aterrizar.

Gabriel se preparó para amortiguar el impacto, aun así no tuve más remedio que apoyar la pierna para evitar una caída debido a la falta de equilibrio. Traté de ahogar un gemido.

_¿Estás bien?_ me preguntó Gabriel.

_No te preocupes.

Subimos las escaleras que llevaban a la morada del Creador, todos volando, salvo Gabriel, que iba det5rás corriendo.

_Corre Gabriel_ dijo Uriel.

_Sí, sí, corre Gabriel, pero a ninguno se le ha ocurrido llevarme...

No llegó a acabar la frase antes de que lo cogiera.

_Deja ya de quejarte_ le dije.

_Gra-gracias_ me dijo algo sorprendido.

Nos detuvimos frente a las puertas que daban a la sala de audiencias del Creador. Me acerqué dispuesto a abrirlas, pero entonces me fijé en que los otros estaban más retirados, como si no tuvieran la intención de entrar. Me volví a ellos y los miré extrañado.

_Vamos.

Jophiel negó con la cabeza.

_No, la misión estaba a tu cargo, y tú has sido quien nos ha llevado a la victoria. Tú eres quien debe entrar ahí, quien debe llevarse la gloria.

_¿Qué dices? Hemos sido todos_ miré a Gabriel, a Remiel, a Chamuel...A todos en busca de apoyo.

Rafael tendió el cuerpo de Ethaquiel para que yo lo cogiera.

_Es tu victoria_ dijo.

Cogí el cuerpo de Ethaquiel y miré a Remiel.

_Coge el otro_ le dije.

_¿Seguro que esto no es para quitarse el muerto de encima?_ preguntó a la vez que cogía el cuerpo de Nariel_. Nunca mehor dicho, por cierto.

Yo los miré.

_Me da igual si es así, no tengo nada que ocultar.

_No era esa nuestra intención, no_ dijo Uriel.

_Vamos Remiel.

_No sé. no sé_ dijo mientras acomodaba el cuerpo  que sostenía.

Yo fruncí el ceño, lo agarré de la túnica y lo arrastré casi detrás de mí.

_Bueno, bueno, vale_ oí que decía mientras entrábamos.

Las puertas se cerraron detrás de Lucifer y Remiel.

_La verdad es que también podía parecer lo que ha dicho Remiel_ dijo Gabriel.

_Para eso estamos nosotros aquí_ dijo Uriel acercándose y casi encarándose con Gabriel_, si Lucifer o Remiel tienen algún problema con ese tema, entonces vendremos, nos plantaremos aquí_ dijo señalando la sala_, y cargaremos con la culpa nosotros también_. Luego nos miró al resto_. Yo al menos lo haré.

Nosotros asentimos.

La acción de Uriel me hizo sonreír pues, me recordó a los días que estuvieron en Tierra, el compañerismo que nos unía.

_No dudes de que lo haremos_ dijo Gabriel.

_Bien_ exclamó Uriel, satisfecho con la respuesta_. ¿Qué hacemos ahora?

_Buena pregunta_, dijo Jophiel _, esperar a que salgan, supongo.

De repente Chamuel, quien aún sostenía a Zadquiel, llamó nuestra atención.

_Se ha movido.

Rafael se acercó a ellos.

_Y ano tiene fiebre, vamos a llevarlo a su habitación.

Chamuel asintió. Los dos arcángeles se fueron.

                                                   🔥

Remiel y yo avanzamos hasta situarnos justo en frente de las escaleras del trono, donde nos postramos, a pesar de que me costaba horrores realizar cualquier movimiento.

Tendimos los cuerpos delante de nosotros y retiramos las telas con las que los habíamos envuelto, dejando al Creador ver sus rostros.

_Te pedí que los trajeras vivos_ me dijo.

_Ninguno de mis acompañantes los mató. No pude evitar una traición.

El Creador no contestó enseguida. Remiel me dirigió una mirada inquieta al no saber cómo reaccionaría, pero yo continuaba con la mirada clavada en el suelo.

_Siendo así, sólo puedo felicitaros por vuestra victoria. Tierra es uno de los planetas más importantes, la noticia de vuestra victoria me alegra enormemente _. No despegue la vista del suelo, pero supe que estaba mirando a Remiel _. Puedes retirarte, Remiel, me alegra tenerte de vuelta en la corte_. Por el rabillo del ojo vi cómo asentía, hacía una reverencia y se marchaba.

Dirigí mi mirada al Creador en cuanto oí la puerta cerrarse.

_Lucifer, ¿habrá vez en la que te encargue algo y no seas capaz de cumplirlo? _ dijo con gran alegría en su tono.

Yo me encogí de hombros.

_Me creasteis  para serviros, mal servidor sería si no fuera capaz de cumplir lo que se me encomienda.

Él Creador rió ante mis palabras.



Vallay

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En el texto hay: angelescaidos, angelesdeluz

Editado: 14.09.2019

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