Lucifer, El Origen De Un Demonio

Tamaño de fuente: - +

7. No Olvides Quién Soy

Tal y como dije la noche anterior, aquella mañana fui para ver los progresos de la creación en la Tierra.

Aterricé en un prado y miré a mi alrededor, no había ni rastro de la legión. Desconfiado, me llevé la mano a la empuñadura de la espada, que por cierto, aún no le había devuelto a Uriel.

_Mirad quien se digna a aparecer_ dijo una voz detrás de mí.

Me volví y vi ante mí a la legión, nada contenta, por cierto.

Ethaquiel miró la mano que agarraba la empuñadura de la espada.

_¿Piensas enfrentarte a todos nosotros?

Los miré a todos uno por uno, finalmente separé la mano de la empuñadura y negué con la cabeza. Lo vi lo más sensato.

_¿Cuánto llevas desaparecido? Nos has dejado solos con la creación, y luego querrás llevarte tú el mérito.

_Me necesitaban_ dije.

_Te necesitaban. El joven ángel es nuevo, no tonto, sabe hacer cosas él solo, dudo que necesite que estés encima todo el rato.

_Ya va siendo hora de que cumplas con tu deber.

_No es Miguel quien me necesita. El jardín que estaban creando fue destruido por Leviatán.

_Que raro, nosotros estuvimos aquí y no vimos nada.

Los miré con rabia.

_¿Dudáis de mi palabra?

Ellos se miraron los unos a los otros.

_Creo que podemos permitírnoslo.

Los miré con odio e incluso con desprecio. Cuando mi mirada se encontró con la de Ethaquiel no pude evitar un brote de ira. Sin quererlo realmente, me vi agarrándolo por el cuello y levantándolo en peso.

_No olvides con quien estás tratando_dije sin apartar mi mirada de la suya, ahora aterrorizada_ , no olvides que soy Lucifer, jefe de la legión de Tierra, tu jefe_ le grité antes de lanzar lo contra un grupo cercano. Luego miré a los demás_. Recordadlo la próxima vez que oséis plantarme cara.

_No era nuestra intención enfrentarnos a ti, sólo concienciarte de la situación_ dijo Danel_. Necesitamos que estés aquí.

Guardé silencio un momento, pensando en sus palabras. Finalmente asentí.

_ Me quedaré con vosotros para crear.

                                              ✝️

En el jardín las cosas no es que fueran muy bien que digamos. Íbamos bastante atrasados. Para mí crear un simple árbol todavía lo consideraba un gran logro.

_Vamos Miguel, tú puedes, concéntrate_ decía Jophiel.

_Ya lo hago.

Poco a poco el árbol fue cobrando forma. Cuando lo acabé estaba agotado.

_Odio admitirlo, pero la ausencia de Lucifer se nota_ dijo Rafael.

_Demasiado_ coincidió Jophiel.

_¿Lo busco?_ preguntó Uriel.

_No, recuerda lo que dijo, ahora debe de estar con la legión.

_Dijo que vendría por la tarde_ dije.

_Menos mal, hasta entonces...

_Bueno, no vamos mal del todo_ dijo Jophiel_. No hay que ser pesimistas.

Continuamos con nuestra tarea, el lado positivo es que después del décimo árbol ya no me costaba tanto crearlos, de hecho me salían con total naturalidad.

Cuando llegamos a la mitad del día, sin embargo, comenzamos a echar de menos la ayuda de Luzbel.

_Bueno, hemos logrado cubrir casi la mitad, yo creo que si luego se une Lucifer, podríamos dejarlo prácticamente acabado_ dijo Rafael.

Yo, que estaba entretenido admirando la belleza del lugar, los numerosos árboles frutales, las plantas que trepaban por sus troncos y los ríos que cruzaban el jardín con pequeños saltos de agua que caían en un lago, apenas escuché la conversación.

Me volví hacia ellos.

_¿Qué pasará cuando acabemos el jardín?

Los arcángeles se miraron entre ellos.

_ Supongo que regresaremos junto al Creador_ dijo Uriel.

La respuesta no me gustó demasiado.

_Pero ¿vais a volver?

Ellos se encogieron de hombros.

_Nosotros no estamos destinados en la Tierra.

_Que pena, me lo estoy pasando muy bien con vosotros.

_Bueno, con alguna que otra visita contad_ dijo Jophiel.

_Y si no, destruimos otra vez el jardín y a empezar de nuevo_dijo Uriel con un brillo alegre en sus ojos ambarinos.

_De eso nada_ dijo Rafael_, que este es capaz de hacerlo.

Yo me reí.

Entonces oímos un fuerte aleteo sobre nosotros. Cuando alzamos la mirada vimos como Lucifer descendía con fuerza hasta posarse junto a nosotros, siempre con aire orgulloso. Nosotros lo miramos mientras plegaba sus enorme alas.

_Que elegante _ dijo Rafael.

_¿Eh?

_El aterrizaje_aclaró Uriel.

_Ah, sí_ dijo mientras se aproximaba a nosotros.

_Te hemos echado en falta_ dijo Jophiel.

_¿Cómo va la creación?_preguntó Rafael.

Lucifer nos miró con cara de circunstancia.

_No me gusta esa mirada_ dijo Uriel.

_ Hay motivos, la legión no está precisamente contenta, de hecho me han plantado cara dos o tres.

_¿Qué dices?_ exclamó Jophiel.

_Pensaba que no se podía hacer eso_ dijo Uriel.

_No deben_ aseguró Rafael.

_El caso es que no voy a poder venir esta tarde, ya me lo han dejado claro.

_Pues eso es grave_ dijo Rafael.

_Y tanto, si pierdo su respeto se me echan encima, en especial uno... Ethaquiel, ese sí que me preocupa, es el más osado.

_¿Quieres que demos parte de esto?_preguntó Uriel.

_No.

_Lucifer, esto puede acabar mal_ dijo Rafael_, recuerda que el orgullo no trae nada bueno.

_Esto puede acabar en una rebelión, para ser exactos_ dijo Jophiel_, y si te pilla aquí solo, créeme, por mucho poder que tengas, no vas a poder con todos.

_Ya informé de indicios de rebeldía.

_¿Y qué te dijo el Creador?

_Que lo mantuviera informado.

Nos que damos en silencio un momento.

_Si de aquí a que nos vayamos ves que las cosas han empeorado, no lo dudes, pídenos ayuda_ dijo Rafael.

Lucifer asintió.

_Tengo que irme, sólo vine para avisaros de eso, nada más.

_¿Quieres que te ayudemos? Con la creación, digo_ propuso Uriel.



Vallay

#168 en Fantasía
#126 en Personajes sobrenaturales
#211 en Otros
#16 en Aventura

En el texto hay: angelescaidos, angelesdeluz

Editado: 14.09.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar