Madurez Voluntaria

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45. Calma antes de la tormenta

Planeamos una reunión en casa de Patricia el sábado. Lástima que Tania no pudo ir, pues acudió a la policía con su mamá para formalizar la denuncia contra Camilo.

El viernes Uber me dejó en el bolso un paquete de chocolates, que llevé el sábado para compartir. Había sido muy extraño y muy cómico. Se lo agradecí con un mensaje cuando me di cuenta. Era su estrategia de que el salón no se enterara y la gente no chismeara por ahí.

Y vaya que se lo agradecí.

La casa era una casa de verdad y no un apartamento. Era pequeña, con muebles que se escondían en las paredes y muchas plantas en todas las habitaciones. Sus padres eran muy románticos y se tomaban de la mano todo el tiempo. Eran adorables.

― Ojalá yo tuviera un noviazgo así de bonito y que siempre fuera así -comentó Liliana, soñando despierta y juntando las manos cerca de su mejilla. Su manicura color beige resaltaba mucho junto a su rostro oscuro y sonriente.

También deseé algo así, y me sonrojé pensando en el único candidato que tenía.

― ¿Poh qué Tania jo vino? -dijo Jimena al morder una galleta, mirando un afiche nuevo de su amiga. Un unicornio blanco con un fondo de una galaxia, colgado junto a la cinta marrón de karate que estaba en la pared. Patricia parecía una hippie en apariencia solamente, pensé.

― Porque está castigada. Si queremos verla, tenemos que ir a su casa.

― ¿Por cuánto tiempo la castigaron?

― No sé… ¿veinte años?

― Pero si no es su culpa -opinó Pati.

­ ― No… pero si se hubiera quedado tranquila con las piernas cerraditas no hubiera pasado nada de eso- dijo Jimena, tomando otra galleta.

― Pero no es su culpa -sentenció Carolina. – No puedes de ninguna forma predecir lo que va a pasar. Seguramente habiéndose quedado quieta le pasaba algo parecido.

― Sí, yo también lo creo- opiné.- Camilo la seguía llamando ayer.

­― ¡No! ¡Qué horror! -dijo Liliana, poniéndose las manos en las mejillas.

― Tranquilas. Le bloqueé su contacto. En su correo nuevo también, le dije cómo se hacía.

― ¡Bravo, super Violeta!

― ¿Cómo haces eso?

Después de explicarles cómo proteger sus cuentas y bloquear a Camilo en toda plataforma habida y por haber, planearon para el final del año una sorpresa para Tania. Una salida al cine, que tal vez coincidiera con su cumpleaños, y al parque de diversiones. Fue una tarde amena de chicas. Aunque Jimena parecía aburrida, y siempre quería desviar el tema hacia el videojuego nuevo de Samurais que estaba jugando.

Creo que se llevaría bien con Uber. De no tener ese prejuicio contra él. Era normal que lo tuviera, claro, pero esperaba poder ayudarla a cambiar eso.

Tan feo es esto que mi mamá llamó a mi papá y ahora me va a dar la cola para ir al colegio todos los días 8:12

¿Eso es bueno o es malo? 8:12

No sé, jaja, tengo mucho tiempo sin ver a mi papá  8:13

Y Luis? 8:13

Sé que no lo apruebas  8:13

Pues no :o no me cayó bien  8:13

Quiero dejarle una nota en su casa…  8:14

Porq no te cayo bien??? 8:14

Porque casi no hablamos. Estaba muy ocupado besándote  8:14

Sabes que le dije a Uber que tuviera cuidado  8:14

Típico de Tania cambiar el tema.

Con Camilo  8:15

No sé… yo digo que estará bien   8:15

Confias tanto en el?  8:16

Los acentos Taniaaaaaaa   8:16

ESTO ES SERIO  8:16

Sí Tania, confío en él   8:17

Y bueno, lo has visto… Hasta se enfrentó a dos ladrones   8:17

Creo que estará bien   8:17

Confías en él? Aun diciéndote que me violó?   8:18

Hey, era mentira   8:18

Pero sí porque algo me decía que no era cierto. Que él no podía hacer algo así   8:18



Ali Bracamonte

Editado: 08.01.2019

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