Maldita Fantasía

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C8:La verdad

Estoy en un jardín, miles de flores están al rededor mío. Llevo un vestido negro y se oye la música de fondo. Quiero preguntar que hago aquí y donde están todos pero, las palabras se quedan atascadas en mis labios. 

Ahí esta, el chico con el que e estado teniendo fantasías durante dos años. Lleva un traje negro, se ve muy bien, a Scott todo le queda muy bien. Me acerco, sonriente.

¿qué hacemos aquí?pregunto, no contesta. Música clásica es lo que se oye, más y más fuerte.

baila conmigo, Alaskasin reprochar le hago caso. Cuando coloca su mano alrededor de mi cintura se me olvida por completo que no se bailar.

Sin embargo, Scott baila muy bien. Baila como los malditos dioses con eso, mis pasos absurdos no se ven tan... horribles. 

me gusta muchísimo como eres, me gustas muchodice, Scott. Las mariposas se hacen presentes en mi estómago

tú igual a mi, Scottno se de donde saque tanta valentía para decirlo pero, no me arrepiento

¿hora de que aceptes la realidad?miro sus ojos, su mirada conecta con la mía y siento que me pierdo, puedo mirar esos ojos toda mi vida

no losedigo, aunque no se de que me esta hablando

es mejor estar juntos de verdad... que en una fantasíame sonríeyo estaré contigo, Alaska... en la realidad como en la fantasíame mirapor que en ambas, te amarésuspirahora de despertar, cariñolo miro, confundidaahí estaré

 

 

 

 

—Despierta—oigo una voz, apenas audible

—cinco minutos más, Grecia—digo, volviendo a dormir 

—no soy Grecia, soy Scott

—¿Scott...? ¿Quien...?—abro los ojos—¡Scott!—hago lo posible para cubrirme, sus increíbles ojos oscuros me miran divertido 

—¿qué haces en mi casa?—pregunto, asustada

—Alaska, tú no estas en tú casa—primero no capto lo que dice hasta que, noto una habitación grande color café, unos estantes para guardar ropa del mismo color y una cama, en donde estoy dormida del mismo color. Definitivamente, no estoy en mi casa. Miro asustada y muy confundida al dios que tengo en frente. Lleva unos pantalones grises y una playera color negro. Nada más. Se me encienden las mejillas, es tan guapo.

—¿qué ha pasado...?—y todo los recuerdos de ayer vuelven con una intensidad abrumadora, el partido, la heladería, la fiesta y esas personas... Scott—ah...—es lo único que puedo decir, todas mis dudas se arremolinan en mi cabeza pero, no digo nada, no tengo palabras 

—te lo explicare todo, Alaska—Scott suspira—no te preocupes por tus amigos o tu familia—sonríe dándome apoyo 

—¿Están...?—las palabras se me atascan 

—están bien, saben que estas aquí—asiento pero el calor en mis mejillas vuelve cuando pienso en que dirá mi hermana o mis amigos, estarían orgullosos—vamos—me levanto y noto que tengo sólo un short y una playera de manga larga. ¿Quién me ha cambiado?. 

Por dios, apenas van cinco minutos del día y mis mejillas ya se sonrojaron más de un millón de veces. Si me cambiaron de ropa... ¿Scott habrá sido?

Me da la mano y yo, gustosa lo sigo. Su mano es cálida y perfectamente hecha para mi. Alaska.

Salimos de la habitación y noto que es muy moderna, estamos en medio la nada, en un bosque. Caminamos por un pasillo largo y con muchas puertas... nos encontramos con una fuente. ¡Una fuente en medio de la casa! puedo jurarles que esa fuente mide lo que es mi casa entera. Comenzamos a bajar las escaleras de vidrio y me encuentro con una sala, tres sillones color negro, una chimenea y arriba de esta, una pantalla. ¿Aquí vive el presidente? 

Pasamos al comedor principal que es una mesa en donde caben ocho personas sin ningún problema, hay varios cuadros en todas estas habitaciones pero no me dan tiempo a inspeccionarlos por que vamos a la cocina. 

La cocina es muy grande, todo con aspecto moderno y los electrodomésticos muy bien equipados. Hay una enorme isla de cocina que hace juego con todo el tema de la casa, moderno. 

Me paro en seco cuando veo a tres personas ahí. La chica rubia que ayer estaba conmigo y al lado de este un chico como de mi edad. Tiene el cabello castaño del mismo tono que Scott, aunque este con una ropa holgada se nota que tiene cuerpo de dios, sus labios son rosados y delgados, su nariz es respingada y con pecas. Lo que me llama la atención son sus ojos, son de un café precioso, miel. Este me sonríe.

—hola, mi nombre es Asher—me da la mano—desgraciadamente mi hermano es quien esta al lado tuyo—me río mientras Scott rodea los ojos divertido 



BRAVE-N

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En el texto hay: amor mistico

Editado: 16.04.2018

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