Maldita Fantasía

Tamaño de fuente: - +

C13:Leyna

—Sabes que nuestro padre es así—habla Asher—no entiendo por que caíste en su juego—ruedo los ojos. Me recargo en la puerta de la habitación en donde esta Alaska. No ha salido de ahí durante cinco minutos.

—detesto que saque a relucir a Celia—bufo, cansado

—tuviste tu aventura con ella, siempre supiste que no era tú alma gemela—me da una palmada en el hombro en señal de apoyo— eso es lo que importa

—eso fue hace años—excuso— nunca sentí ni un poco de lo que siento cuando estoy con Alaska— cierro los ojos, frustrado 

—y tú sabes muy bien que nuestro padre sólo quiere que estés con Celia por el dinero—expone Asher—nada diferente, de igual forma te quiere— frunce el ceño— tendrás que enseñarle a Alaska que significa cada color- asiento

—le acabo de dar unos pupilentes, ojalá que esos les llegue al tono que eran sus ojos color verde— suspiro 

—nuestros padres se han ido, venga te acompaño a dejar a Alaska—sonrío 

—lo que tú quieres es manipular mi hummer—Asher sonríe 

—la dejo mejor que muchos mecánicos, deja de quejarte— y se va sonriente. Toco la puerta, oigo una leve contestación y entro. 

La chica que me trae loco se ve completamente normal con esos pupilentes, sólo que... ya no tienen brillo, sus hermosos ojos jades se han ido. Ella sonríe para que sepa que esta bien. Y se que lo aparenta, tiene muchísimas dudas. Esta delante de un espejo y parece que se examina la cara como si fuera un objeto de algún museo. 

Yo pagaría por verla. 

—¿estas bien?—digo, con cuidado— disculpa lo de mi padre, es un egoísta 

—tengo de nuevo, muchas dudas— sonríe, temerosa—y no te preocupes 

—sabes que las responderé—suspiro— sólo que hoy no quiero hablar de Celia— agrego, me irrita tener que recordar momentos con ella

—¿Cassidy es tu tía?— tuerzo el gesto mientras Alaska espera, expectante 

—hermana de mi madre—explico— es un dolor de huevos cuando se lo propone— ambos nos reímos 

—cuando nos besamos, ¿me compartiste esto... a propósito?— se señala los ojos para demostrar su punto 

—los poderes o condiciones se dan al azar, de hecho, tú puedes sentir lo que yo siento... cuando te vi por primera vez esa fue la primera unión—explico—sólo que estos últimos dos años no he tenido emociones fuertes como para que tú también las sientas... hasta hoy—ella frunce el ceño—me enoje mucho, muchísimo hace un momento—la miro—tú sentiste mi enojo y se detono la condición de los ojos—ella asiente—cuando nos besamos, al ser una entrega pura y que ambos quisimos te compartí eso—sonríe—te dije que las almas gemelas compartimos poderes 

—¿cuando tendré todos completamente?—pregunta, curiosa 

—si seguimos juntos, con el tiempo— respondo—para que tú puedas ser inmortal tenemos que... bueno, tener sexo—todas sus mejillas se tornan rojas, me encanta—es lo más puro e inquebrantable que hay—agrego 

—yo-yo... es-esta bien—sonrío, cuando tocamos temas interesantes Alaska siempre tartamudea. ¿Tan nerviosa la pongo?— ¿cómo es eso de que no puedes usar tus poderes en mi?— pregunta y toda sonrisa se va de mi cuerpo 

—los cambiantes usamos nuestros poderes en quien sea y cuando una chica nos atrae los usamos más—explico— cuando los usamos en nuestra mitad, nuestros poderes se vuelven más poderosos y además nuestros ojos brillan— sonríe— contigo no paso, simplemente no puedo utilizar ninguno de mis poderes en ti y eso, no es normal— asiente 

—todavía no discutimos el tema más importante, Scott— frunzo el ceño. ¿Hay temas más importantes?— las fantasías—ella se sonroja y se muerde el labio—si... si se supone que no puedes utilizar tus poderes en mi... ¿cómo es que lo logras?

—todas las personas son vulnerables por la noche, cuando se sienten seguros— explico— lo único que puedo hacer es implantarte fantasías y puedo hacer que se sientan demasiado... 

—reales— termina ella por mi. Asiento, sonriente

—puedo hacer que en una fantasía tú hayas besado a alguien y así lo creas por un largo tiempo— digo a modo de ejemplo—es más puedo hacer que tengas una fantasía de ti, aprobando historia—ella se ríe

—eso es imposible— contesta 

—todo es posible conmigo, Alaska— me muestra una vez más su increíble sonrisa.

 



BRAVE-N

#108 en Fantasía
#10 en Paranormal

En el texto hay: amor mistico

Editado: 16.04.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar