Maldita Fantasía

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C14:El no es

—¿porqué no me habías dicho que Scott tenía un hermano tan guapo?—no se por que susurra, estamos a un lado del auto de Scott. El auto tiene las ventanas polarizadas pero se, que Asher tiene la cara pegada en el vidrio

—deja te lo presento— le sonrío y ella asiente. Abro la puerta trasera y Leyna da un brinco. Asher esta en el suelo y como dije, estaba pegado en el vidrio, no mantuvo el equilibrio y fue directo al suelo—vaya presentación, Asher— digo, sarcásticamente. El se levanta de un salto y aunque tiene sus pupilentes color miel, le brillan sus ojos al ver a Leyna. 

—soy Asher Dallas—el sonríe y también se, que Leyna esta perdida. Le ha encantado. 

—Leyna Griffin—le devuelve la sonrisa y se quedan callados, se miran directamente a los ojos y la incomodad en mi, crece. Que mal tercio hago. 

—Leyna... no es que me moleste pero, ¿qué hacías en mi casa?— pregunto y ella parpadea varias veces estaba perdida en su burbuja con Asher. 

—oh si, si— responde— no aparece Alex, le e estado llamando durante un buen rato y nada—frunzo el ceño. 

Alex siempre contesta el celular, no creo que le haya pasado algo... ¿o si? siento un nudo en la garganta formarse no, no. Alex es como mi hermano y si le pasara algo...

—¿qué ha pasado?—siento unas manos en mi cintura, Scott hace que lo mire a sus ojos. Sus ojos oscuros y viéndolo bien, viendo más haya de la mascara de los pupilentes puedo ver un poco de morado brillante. 

—Alaska, no hay que preocuparnos ha de estar leyendo o algo así— sugiere Leyna pero ella tampoco se lo cree. 

El clima comienza tornarse frío y con viento, hago que todos se metan a mi casa. 

—no es mucho, pero es acogedor— digo al momento de entrar a mi casa, Scott, Leyna y Asher se sientan en el sillón más largo color verde. Yo también lo hago pero en el individual y en unos segundos la lluvia se hace presente. 

—Asher, necesito hablar con Alaska—dice Scott con voz penetrante y cuando creí que Asher le iba a contestar algo insultante, su hermano hace lo impensable. Toda la sala de mi casa se empieza a llenar de neblina, una neblina que provoca que sólo Scott y yo nos veamos. No hay nadie más, es como si Asher hubiera hecho una burbuja de humo.

—neblina de la conciencia— habla Scott—hace que las personas que están afuera no vean nada— explica 

—pero... Leyna—digo pero me interrumpe

—esta con su alma gemela, no le pasará nada—responde—ella cree que nos quedamos dormidos—asiento, todo para mi sigue siendo nuevo y cada cosa del mundo de Scott me fascina. Que ahora, es mi mundo.— necesito que contactes a Alex—dice, seguro y un poco preocupado 

—¿porqué?— comienza a temblarme la voz

—tú sólo busca a Alex, por favor— y por su tono de voz, me tengo que preocupar. 

 

Han pasado tres horas desde que estamos en la casa de Alaska, esta lloviendo muy fuerte. Su casa es sólo una parte de lo que es mi casa y eso me deprime, quiero darle todo lo que este a mi alcance. Mi hermano ha quitado la neblina sólo por que Leyna si se quedo dormida. La sonrisa de Asher es tan grande y brillante... lo comprendo. Ha encontrado a su pareja para toda la vida... ¿quien no estaría feliz? 

Alaska esta frustrada por que llevamos todo este tiempo intentando contactar con Alex. 

Me estoy preocupando demasiado por que los cazadores ya saben de ella, ya saben que Scott Dallas ha encontrado a su alma gemela y no descansaran hasta matarla. No pienso permitirlo, no. Los cazadores adoran hacer sufrir a todos y no dudo ni un segundo que ya hayan atacado a uno de los amigos de mi chica. Si un maldito cazador se apodera del cuerpo de Alex... no quiero ni imaginármelo. 

—¡No contesta maldita sea!—gruñe Alaska. Se agarra su cabello y se frota las sienes, la ansiedad y preocupación están acabando con su pequeño cuerpo. No quiero pensar mal pero, parece un oso de peluche que trata de parecer enojado. Una ternura. 

—hazlo de nuevo—ella niega— una vez más, Alaska— la miro directo a los ojos. Y, es como si estuviera viendo a mi Alaska de mis fantasías. 

—bien...— agarra su celular y vuelve a marcar. 

—ponlo en alta voz—ella me hace caso y por un momento solo es silencio y el sonido de espera. Toda esperanza se viene abajo pero en el último momento, contestan. 

¿Hola? —La voz de Alex se hace presente y la cara de Alaska se recompone

¿Porqué no has contestado Alex? me tenías preocupada—Le contesta Alaska



BRAVE-N

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En el texto hay: amor mistico

Editado: 16.04.2018

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